Senadores celebran primer audiencia sobre Dream Act
WASHINGTON.— Varios senadores demócratas resucitaron el martes un proyecto de ley que otorgaría la residencia temporal y luego permanente a jóvenes indocumentados que cumplen con ciertos requisitos, al celebrar la primera audiencia legislativa sobre la medida ante la presencia de centenares de personas.
Apoyado por 36 senadores, Dick Durbin, senador demócrata, presentó la iniciativa de ley conocida como el Dream Act, considerada como una oportunidad para quienes fueron traídos sin autorización legal a Estados Unidos por sus padres cuando eran menores.
El Dream Act contempla que algunos jóvenes nacidos en el extranjero se puedan convertir en residentes legales del país después de pasar dos años en la universidad o en las fuerzas armadas.
La iniciativa busca beneficiar a inmigrantes que tenían menos de 16 años al ingresar a Estados Unidos, que hayan vivido en el país al menos cinco años y tengan un diploma de alguna secundaria estadounidense o su equivalente.
La medida no recibió los votos necesarios en el Senado durante la sesión legislativa que terminó en diciembre, pese a que había sido aprobado en la cámara baja.
El senador republicano John Conyers dijo durante la audiencia celebrada el martes por el subcomité de inmigración del senado que simpatiza con los jóvenes que se beneficiarían ya que ellos no tienen responsabilidad al haber sido traídos ilegalmente por sus padres a Estados Unidos cuando eran niños.
Pero dejó claro que se opone al proyecto de ley porque no "hace nada para resolver el sistema migratorio ineficiente, para mejorar la seguridad fronteriza o la estadía de personas con visas vencidas".
El presidente del comité judicial de la cámara baja, el republicano Lamar Smith, dijo en la víspera que la audiencia prevista sobre el Dream Act "muestra cuán desconectados están los demócratas de las prioridades de los estadounidenses".
"El Dream Act impediría a los estadounidenses obtener empleos ya que millones de inmigrantes ilegales podrán trabajar legalmente en Estados Unidos. Los estadounidenses no quieren un proyecto de ley para inmigrantes ilegales, quieren una oportunidad para volver a trabajar", expresó.
El secretario de Educación, Arne Duncan, uno de los interpelados en la audiencia, defendió al Dream Act como una herramienta para alcanzar la meta fijada por Obama de duplicar la proporción de graduados universitarios en 2020 y señaló que el proyecto de ley no es una amnistía migratoria, no restaría acceso de estadounidenses a préstamos educativos de gobierno federal y que no promovería mayor inmigración ilegal.
La secretaria de seguridad nacional Janet Napolitano dijo al comparecer que "no tiene sentido" emplear sus recursos para deportar a estos jóvenes, pero reconoció que "mientras no haya otras opciones legales disponibles para que ajusten su estatus migratorio, serán parte de la población sujeta al cumplimiento de las reglas migratorias contenidas en la ley".


























