
Sin importar la lluvia ni el frío, decenas de manifestantes acompañados de organizaciones sociales, marcharon por las principales calles de la ciudad de Nueva York, alrededor de 11 millas, desde Columbus Circle, Manhattan, hasta Grand Army Plaza, Brooklyn, para exigir que los legisladores aprueben una reforma migratoria que crea un camino a la ciudadanía a 11 millones de inmigrantes indocumentados.
La manifestación fue organizada por la organización New Immigrant Community Empowerment (NICE), que desde hace años ha venido luchando por mejorar la calidad de vida de los trabajadores inmigrantes en la ciudad de Nueva York, enfocado principalmente en los más vulnerables.
La promesa de un camino a la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados no es de ahora, desde hace varias décadas los políticos en su mayoría demócratas lo han prometido. Sin embargo, ninguno de ellos ha cumplido.
Eso ha incentivado que defensores de los inmigrantes ejerzan presión con este tipo de actividades, masivas que reunieron decenas de miembros de distintas organizaciones de la ciudad de Nueva York.
“En nuestro trabajo hemos sufrido discriminación, abusos y atropellos, así que ni la lluvia, la nieve, el calor o el frío nos detienen para exigir el respeto que nos merecemos como trabajadores esenciales”, dijo Diana Moreno frente a la multitud de persona.
Después de varios intentos de los demócratas guiados por el plan de Biden en asegurar los valores como nación al proteger a los inmigrantes y otorgarles una tarjeta verde, a como lo prometió durante su campaña, también ha fallado.
El plan integral presentado por Biden para proporcionar un sistema justo y equitativo a través de la modernización del sistema de inmigración de Estados Unidos, se ha reducido en un “Plan A”, "Plan B”, "Plan C”, en un intento de proporcionar protección a los inmigrantes.
En primera instancia “El Plan A” fue la creación de un programa de legalización para casi 8 millones de inmigrantes articulados en 4 categorías: Trabajadores agrícolas, beneficiarios de DACA, Trabajadores esenciales y titulares con Estatus de Protección Temporal.
La propuesta del “Plan B” fue cambiar la fecha de registro de 1972 a 2011, dando a millones de inmigrantes indocumentados e inmigrantes atrapados en el atraso de la Tarjeta Verde un camino hacia la ciudadanía.
El “Plan C” o Parole otorga un permiso provisional por parte del Departamento de Seguridad Nacional, para que las personas indocumentadas puedan obtener permisos de trabajo de cinco años con la opción de renovación. Una vez que obtengan esos permisos, no estarían propensos a ser objetos de deportación por las autoridades de ICE.

También podrían viajar al extranjero, recibir ayudas sociales, y un REAL ID, sin embargo, no pueden optar por la tan ansiada “Tarjeta Verde”.
Los manifestantes que durante 11 días consecutivos realizaron diferentes actividades en Times Square, Manhattan, rechazan la propuesta del “Plan C”, porque según ellos, no cumple con la promesa de Biden y tampoco brinda una “protección permanente a los inmigrantes”.
El demócrata Dick Durbin que lidera la propuesta al incluir el alivio de los inmigrantes en la Ley Build Back Better (BBB), el proyecto de ley de gasto social distintivo de Joe Biden, dijo que “Millones de personas indocumentadas viven en este país y contribuyen a nuestra economía. Merecen vivir, trabajar y viajar sin temor a ser deportados. El presidente Biden lo comprende”, agregó el representante de Illinois.
En concordancia con lo escrito por el senador, los miembros de la organización NICE pidieron al presidente Biden y la vicepresidenta Kamala Harris que les brinden una reforma migratoria para todos los inmigrantes sin excepción de nacionalidad por “todo lo que hemos entregado a este país con mucho esfuerzo y sacrificio”.
“Muchas personas han permanecido en este país por más de 15 o 20 años y no tenemos la satisfacción de ser personas visibles a pesar de que nosotros somos la base de este país, somo personas esenciales que le hemos dado mucho, no somos invisibles, somos más que eso y merecemos respeto”, dijo Alejandra Marín de NICE, quien aseguró que esta no será la última vez que marcharán hasta que se logre la reforma.
“11 días para los 11 millones” a como los organizadores denominaron la serie de actividades que incluyó a otras organizaciones de los 5 condados inició el 3 noviembre y finalizó el 13 del mismo mes, teniendo como punto clave el emblemático Times Square, como una forma de visibilizar en la “encrucijada del mundo”, cada una de sus demandas.
Las actividades incluyeron, la conmemoración del “día del trabajador caído”, otro día realizaron un Karaoke con canciones de protesta, testimonios de trabajadores excluidos, carrera hacia la ciudadanía, entre otras.
El día que realizaron un rally por la solidaridad sindical, sucedió un acto bastante inusual.

Los inmigrantes fueron hostigados por un grupo de personas instigadores de la “derecha alternativa”. “Lo que hacen es ponerte la cámara en la cara y exigir saber tu nombre. Luego lo publican en línea y les dicen a sus seguidores que lo identifiquen para que puedan reportarlo a ICE”, dijo un miembro de NICE, que presenció desde el inicio la confrontación.
No obstante, los instigadores fueron recibidos por el grupo sindical Local 79 que dio un paso al frente para defender a los inmigrantes. “Estaban allí para agitar. Pero los sindicalistas, que no son una comunidad separada de los inmigrantes, no iban a dar marcha atrás”, dijo Christina Culpepper, presidenta del comité de mujeres de Local 79.
La confrontación inició a eso de las 7 de la noche y mientras los sindicalistas conversaban con los instigadores, el grupo de inmigrantes gritaban sus icónicas frases
diciendo: “seguimos en la lucha”, “no somos uno, no somos 100, somos millones
cuéntenos bien”.
“Es importante que las autoridades sepan que esta lucha continua, tenemos que hacer esto juntos para que logremos esta victoria por la reforma migratoria. Así que, aquellas personas que se sientan solos, les decimos que tengan la esperanza porque hay mucha gente luchando y también que se unan a la lucha como todos lo hemos hecho, hasta que los congresistas y la Casa Blanca cumplan con su promesa”, demandó Manuel Castro, director de la organización NICE.
11 millones de indocumentados esenciales piden ciudadanía ahora



























