De Pablo García Gámez. Con Caridad del Valle. Escenografía, Zulema Clares y Sandor Juan. Vestuario, José Luis Morales. Coreografía, Zulema Clares. Video, Azizi Curtis. Edición de imagen, Tane Martínez. Proyecciones, luces y sonido, George Riverón. Asistente de proyecciones, luces y sonido, Lester Arellano. Producción, Alex Vásquez Escaño para Teátrica, con la colaboración de Broadway Blackbox Theater. Selección de música, sonido y dirección , Leyma López.

Por Manolo García Oliva
IMPACTO LATINO
El ingenioso e inteligente texto de Pablo García Gámez de “Yo no soy Lupita”, es una contundente pieza que puede ser puesta a los pies de toda intérprete que tenga estos bien puestos en la tierra, además de las cualidades interpretativas necesarias para poder sacar adelante este unipersonal de dimensiones de gran comedia.
El esquema y estudio psicológico del personaje de Coromoto Chiquinquirá realizado por García Gámez es meticuloso y muy acertado, donde este toca la metáfora en su máxima expresión, convirtiéndo esta composición literaria en una alegoría de la vida de esta mujer.

Él autor goza con sus parlamentos, para que posteriormente una actriz de calibre goce también, pero nunca sin olvidar cuando la pieza llegue a las manos de un director, este sepa sacar partido a los elementos anteriormente mencionados y así poder quedar todos al mismo nivel.
“Yo no soy Lupita”, es una alegoría literaria que utiliza infinitas metáforas para representar ideas o situaciones ficticias a través de la realidad que vive y que su protagonísta calibra como ciertos.

La fijación de personaje protagónico de Coromoto Chiquinquirá , es todo eso y mucho más y podría compararse a algún personaje histórico-literario de mucho renombre. La actuación de Caridad del Valle, en la producción de Teátrica, es algo fuera de serie, donde nos convence de principio a fin de este gran monologo, y donde la caracterización siempre ocupa un lugar de privilegio en su trabajo escénico, alejándose totalmente de la imitación.
Este ser ignorado por sus padres, toma refugio en su parecido con alguien poseedora de fama, belleza, dinero y trayectoria y se arropa en una serie de elementos que la convertirán en diva por derecho propio. Hay instantes a lo largo de la función que existe una transformación y un mimetismo a la persona que cree parecerse.

El trabajo de la del Valle es redondo, perfecto y muestra de un gran trajín actoral, pero pecaríamos de injustos el no elevar al mismo rango la labor directriz de Leyma López quien en poco más de tres años ha impuesto su nombre como una de la directoras con más promesa en nuestro medio. Un valuarte que no debemos dejar escapar a otra plaza, porque ya aquí la hemos situado como alguien muy nuestro.
El contenido de la producción resultó de gran calidad y destacan la magia del vestuario, con una pieza en particular que se convirtió en el guardarropía más variado y efectivo que hayamos visto, nuestro aplauso a José Luis Morales, como también debemos felicitar la escenografía de Zulema Clares y Sandor Juan; el excelente video de Azizi Curtis; la proyección , luces y sonido de George Riverón y la proyección de Alex Vásquez Escaño.
En resumen “Yo no soy Lupita”, es toda una gran puesta, donde el trabajo de un grupo de talentosos artistas, juntan sus esfuerzos para ofrecernos un trabajo de mucha calidad y donde similitud con historias parecidas es pura casualidad.
“YO NO SOY LUPITA”, puede ser vista hasta 29 de mayo en el Broadway Blackbox Theater, 4111 Broadway y la calle 173, en Washington Heights, viernes y sábado a las 8 pm y el domíngo a las 4 pm.



























