Un historiador dijo que las dictaduras serias no hacen elecciones para perderlas al referirse al referendo organizado en Chile por Pinochet para decidir sobre su continuación en el poder en crítica al llamado de la coalición de fuerzas democráticas a participar votando NO.
Y, sin embargo, triunfó el NO, el reconocimiento del triunfo de la oposición por parte de un general, el general Fernando Matthei, al entrar al palacio de La Moneda a una reunión urgente citada por el dictador, cerró la posibilidad de desconocer el resultado.
Las puertas de regreso a la vida democrática se abrieron en Chile.
No era la votación de la última esperanza, siempre bajo las dictaduras existe la esperanza, siempre en las cárceles, existe la esperanza, siempre en la lejanía de su tierra, existe la esperanza, pero cada paso a concretar la esperanza, cada centímetro ganado en el camino hacia la libertad representa la posibilidad de regreso para millones, de libertad para millones.
El regreso de las sonrisas, del aire respirable, del saludo del vecino que ayer era considerado enemigo representa el aliviar el dolor de un pueblo, de una madre, de un niño, de un abuelo, de una joven deseando educarse pensando en su porvenir.
Las dictaduras intentan organizar elecciones cuyos resultados están escritos de avance, intentan cubrir las urnas con consignas y desgastadas banderas, alejan como la peste a los observadores internacionales, el robo del destino de un pueblo se hace a escondidas.
Hoy el dictador, al igual que Pinochet quiere reconocer su triunfo negándose a ver un pueblo en marcha. Si ello así fuera, acólitos en el mundo de la intransigencia, en el mundo de viejas doctrinas, entonarán himnos de victoria, los mismos que acallaron los suspiros en los gulags, en los campos de concentración, en las filas de desempleados, de los sintecho, de los que creen en un mundo mejor, en los que luchan por un mundo mejor, en los que se niegan a aceptar que los encierren en las cárceles del pensamiento dirigido.
Esta noche te acompañaremos Venezuela, este día te acompañamos Venezuela, mañana te acompañaremos Venezuela, por ti, por nosotros, por lo que existen aquellos que niegan o manipulan el resultado de las elecciones,
y no solamente en Venezuela.
Hoy como ayer, voto por ti, democracia.
• Escritor, poeta, dramaturgo y hombre de teatro chileno, miembro del PEN Chile, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y académico de la Academia Tomitana de Constanza, Rumania.



























