
La Sra. María Falcón el pasado 29 de abril estaba vendiendo kiwis, mangos y melón en la plataforma de la estación de metro Broadway Junction en Brooklyn, cuando se acercaron dos oficiales del NYPD para ser sometida a un registro de rutina.
Al no contar con un permiso de vendedor ambulante, los oficiales arrestaron a la Sra. María y la trasladaron por todo el andén de la estación del Distrito 33 esposada. El momento del arresto y el traslado fue captado en vídeo por su hija, quien se encontraba en ese momento a su lado.
El video se hizo viral y hubo reacciones de ambas partes, algunas autoridades electas y organizaciones defensoras de los vendedores ambulantes rechazaron el actuar de los policías, mientras que el alcalde Eric Adams, los defendió.
El video que fue publicado el 7 de mayo por la organización Proyecto de Vendedores Ambulantes, lo calificaron como un “Trato horrible hacia María, una madre, empresaria inmigrante y su hija”, criticaron a la ciudad de Nueva York definiendo el actuar de la policía como “Vergüenza para nuestra ciudad por elegir la crueldad, en lugar de apoyar a las madres trabajadoras”.
En enero del año pasado el Concejo Municipal aprobó una legislación en la que el Departamento de Protección al Consumidor y el Trabajador (DCWP), de la ciudad de Nueva York mediante una agencia civil asumía oficialmente una serie de regulaciones hacia los vendedores ambulantes.
Desde ese momento la supervisión, arrestos y multas por parte de los agentes del NYPD, había terminado oficialmente. No obstante, esta práctica por parte del NYPD en los últimos meses se ha vuelto común y las redes sociales han servido de plataforma para visibilizar lo que experimentan los vendedores ambulantes que no poseen una licencia a pesar de contar con todos los requisitos establecidos por las autoridades sanitarias.
Según el Proyecto de Vendedores Ambulantes, en Nueva York existen alrededor de 20,000 pequeños empresarios que se dedican a la venta ambulante, en su mayoría pertenecientes a las minorías, quienes, hasta la fecha, “forman parte de una economía sumergida de trabajadores que no pueden adquirir las licencias comerciales necesarias para legitimar su negocio”, debido a que las autoridades han limitado el número de permisos.
Solo 853 licencias en total están disponibles para vendedores de mercadería y 5,000 permisos para vendedores de comida. La pandemia del COVID-19 elevó la demanda y hasta la fecha la lista de espera para otorgar permisos ha estado cerrada por más de 10 años.
Solo en la ciudad de Nueva York existen 12,000 personas que están en la lista de espera de licencias comerciales y 6,000 en la lista de espera para obtener un permiso de alimentos.
Horrific treatment of Maria, a mother, immigrant entrepreneur & her *daughter* who filmed
Earlier this week, Maria was arrested for selling mangoes & kiwis to customers she's served for 10+ yrs
Shame on our city for choosing cruelty, instead of supporting hardworking mothers pic.twitter.com/sjonO5FMjM
— Street Vendor Project (@VendorPower) May 7, 2022
Una publicación de AMNY reveló que antes de que la Sra. María fuera liberada, “los oficiales le dijeron que se quitara el suéter, los pantalones y los zapatos, y una oficial la revisó desnuda en busca de drogas y armas, antes de que la policía le diera una citación por violación de actividad comercial no autorizada”.
“Me sentí muy asustada y con mucho miedo”, dijo María Falcon, según la publicación de AMNY.
“La ciudad de Nueva York está invirtiendo recursos para criminalizar a estas pequeñas empresas en lugar de crear un programa de licencias y regularlas. Esto tiene que cambiar”, demandó el Proyecto de Justicia Laboral a través de un comunicado.
Un portavoz de la MTA a través de un comunicado dijo que vender comida, tocar música o atraer multitudes en las plataformas puede representar un peligro para los pasajeros y los trabajadores de la MTA.
“La MTA reconoce los beneficios que puede brindar la venta, pero también existen reglas orientadas a la seguridad sobre la venta en las plataformas. Si bien hay una amplia gama de opiniones sobre qué reglas priorizar, la MTA aprecia que la policía de Nueva York esté trabajando en todos los ámbitos para proteger a los pasajeros del metro y alentar el cumplimiento de todas las reglas de conducta en el sistema”, dijo el portavoz, Aaron Donovan.
La Sra. María Falcón publicó un video a través del Proyecto de Vendedores Ambulantes mostrando los productos que vende. "Estas son las frutas y la caja de chocolates que vendemos, nos lleva 3 días vender esta caja. Este es el trabajo honorable que hacemos, no estamos lastimando a nadie ni a nada", expresó.
El alcalde Eric Adams defendió el actuar de los policías a través de una conferencia de prensa no relacionada al tema diciendo que los vendedores ambulantes “deben seguir las reglas”.
“Al día siguiente hay tanques de propano en el sistema de metro, al día siguiente es una barbacoa en el sistema de metro. Simplemente no puedes hacer eso”, dijo Adams.
Las reacciones sobre los comentarios del alcalde no se hicieron esperar, la senadora Jessica Ramos, escribió en su cuenta de Twitter que “esta respuesta es una regresión. La mayoría de los vendedores están certificados para la preparación de alimentos por el Departamento de Salud”.
La representante estatal de Queens declaró que estos arrestos se producen porque “hay un tope en los permisos de venta, lo que resulta en una criminalización de cómo estos trabajadores se ganan la vida”.
Los organizadores del Proyecto de Vendedores Ambulantes aclararon que la Sra. Falcón había recibido un permiso de vendedor en 2009, además que “paga impuestos sobre las ventas, aprobó los cursos de seguridad alimentaria del DOHMH”, sin embargo, no ha podido obtener un nuevo permiso, porque el número de permisos vigentes durante “más de 40 años hace que sea casi imposible obtener uno, lo que perjudica a los empresarios más pequeños de la ciudad de Nueva York”.


























