EDITORIAL
La gran mega-ciudad en que habitan y conviven cercanamente más de ocho millones de habitantes enfrenta crecientes retos.
Retos internos, externos, estructurales, funcionales y educativos, además de los financieros que son el pretexto de los políticos para justificar las falencias, el asunto es cuán bien se administran los fondos y ese es tema de otro análisis.
Ahora lo que importa es buscar las formas adecuadas y efectivas para que los neoyorquinos y los millones de visitantes anuales de la ciudad, tengan un nivel mayor de seguridad, fundamentado en la educación y el entrenamiento.
En ese sentido las campañas informativas son muy importantes para que las personas sepan qué hacer y cómo actuar en situaciones de riesgo y calamidad.
Así como la ciudad se prepara para las tormentas, es importante que se vaya incorporando un sistema educativo informativo para hacer la vida más llevadera y organizada, protegiendo la seguridad de todos sus habitantes.
Temas como el terrorismo y el crimen organizado, son de principal atención de las autoridades competentes, pero también la comunidad puede ayudar, comenzando por promover valores en los niños dentro de sus hogares.
Los medios informativos que dedican tantas horas diarias a las telenovelas que promueven las diferencias sociales, la venganza, la revancha, el ajuste de cuentas y la codicia, deberían ser más responsables incluyendo más programas y secciones escritas en los medios impresos, de promoción de las artes, la cultura y la educación en temas fundamentales como la tolerancia racial, los derechos humanos, el diálogo con un sinnúmero de temas curiosos para educar a los latinoamericanos sobre la cultura, política, finanzas, aseguran de sus vidas, salud y bienes, etc., etc.
Las organizaciones comunitarias deben no solo desarrollar sus programas pero además interactuar y organizar mesas de discusión con las grandes empresas que usualmente les auspician, para promocionar su imagen, las actividades multitudinarias.
Las autoridades tienen una parte importante de responsabilidad, así por ejemplo el Concejo de la Ciudad, que no solo que ha reducido el número de crímenes menores que pueden enviar a alguien a la cárcel, en pretexto de disminuir la población carcelaria y su espera para un juicio, además ha tratado de exigir que el Departamento de Policía enumere y explique sus estrategias para detener el crimen, en lo referente a tecnología.
La propuesta del Concejo de la Ciudad, requeriría que el Departamento de Policía proporcione un informe sobre el impacto y uso de la tecnología y lo difunda en línea noventa días antes de su uso, proporcionando una descripción detallada de esa tecnología y sus capacidades y dando un tiempo de cuarenta y cinco días para los comentarios públicos de cada informe.
Esto, a decir de los analistas y expertos en seguridad, expondría las estrategias para frustrar el trabajo del NYPD que se opone absolutamente a esta propuesta porque revelara las fortalezas y limitaciones de las operaciones de defensa contra el terrorismo o cualquier organización criminal.
Los problemas de violencia perpetrada por personas con problemas mentales ha evidenciado la falta de efectividad de las medidas aplicadas hasta ahora, entre otras cosas la ciudad debería primeramente promocionar más temas sobre problemas sicológicos, como detectarlos, como enfrentarlos y posibles tratamientos y centros de atención de alcance popular.
Se hace indispensable una campaña educativa para informar sobre un tema latente y en crecimiento en la ciudad, el cual incluya acciones prácticas para ayudar a familiares y amigos a que puedan ayudar mejor a alguien que padece trastornos sicológicos.
El sistema carcelario y hospitalario actualmente liberan con mucha prontitud a personas con trastornos mentales que en las calles se convierten en una amenaza latente.
Las autoridades deben continuar colocando y fortalecer las barreras de protección en las aceras y pasos peatonales por toda la ciudad.
Si bien el terrorismo continúa siendo una amenaza internacional latente, son varios los casos de terrorismo doméstico que se ha demostrado presentaron indicios y las autoridades federales no les dieron el seguimiento apropiado. Sin embargo los trastornos mentales y de personalidad mal tratados han costado muchas vidas e varios incidentes lamentables en la ciudad de Nueva York.
El tema de la violencia generada por la intolerancia es un asunto serio que debe discutirse en diferentes foros, a nivel comunitario, en las escuelas y centros educativos, incluso en las iglesias y organizaciones barriales en la ciudad y a nivel nacional. Debe declararse una guerra abierta al racismo y a cualquier tipo de discriminación o bulling.
Las campañas invitando a los habitantes de la ciudad a vigilar por su seguridad han sido efectivas y deben continuar para crear conciencia, igualmente se deben implementar campañas de educación para los visitantes a manera de guías para que comprendan el funcionamiento de la ciudad y sea más segura para ellos y para los habitantes permanentes.
La seguridad de la ciudad depende básicamente de su aparato de inteligencia y la primera linea de defensa es el apoyo de las comunidades vigilantes que pueden ayudar más si reciben educación y entrenamiento básico.
El gobernador Cuomo debe demostrar con medidas concretas cambios positivos y mejoras en el sistema de transporte público, porque no existen accidentes pequeños cuando está en juego la vida de seres humanos.
Los oficiales electos deben, ante todo, sobreponer su función de servicio a la ciudadanía, antes que sus calcinaciones políticas basadas en ataques partidistas.


























