
El lunes que pasó habría acabado la era del presidente Donald Trump como el más prominente usuario de Twitter en reproducir mensajes de odio.
Es que en la empresa tecnológica Twitter estaban hartos lo señalasen como una de las principales vías o medios en crear el odio étnico, racial, religioso, ideológico y/o social no solo en Estados Unidos, sino en el mundo.
A menos de dos semanas que acabe el 2017, Twitter empezó a limitar la participación en esta red social a los grupos de odio neonazis, supremacistas blancos y grupos extremistas de derecha.
La gota que rebasó el agua ocurrió hace unas semanas atrás, en noviembre, cuando Trump ‘retuiteó’ tres veces un video anti musulmán de Jayda Fransen, una extremista de derecha británica.
El presidente estadounidense, quien tiene que ser ejemplo en practicar la armonía de todos los grupos étnico/raciales, etc., para poder gobernar, se puso a la cola de la supremacista británica.
Trump ‘retuiteó’ el mensaje de odio contra los árabes so pretexto que en el video un ‘muslim’ le pegaba a un niño alemán con muletas.
A DT por lo que dice y hace, se denota le es difícil romper las viejas simpatías familiares con grupos como el KKK y otros extremistas.
Los grupos que Twitter ha puesto en cuarentena son, entre otros, los que pertenecen a Jared Taylor, editor de la revista supremacista blanca ‘American Renaissance’.
También fue cerrada la cuenta de Brad Griffin, conocido como Hunter Wallace, de la Liga del Sur, quien ayudó a organizar la protesta ‘White Lives Matter;’ en Tennessee.
Asimismo, fue cerrada la cuenta de Jeff Schoep, del Movimiento Nacional Socialista, grupo neonazi.
También la cuenta de ‘Vanguard America’, grupo nacionalista blanco, al que pertenecía James Alex Fields Jr., quien manejó el automóvil en la protesta de Charlottesville, entre otros. ¿Entrará DT en la lista?


























