Todavía se puede

EDITORIAL

La situación social en la que se vive en Estados Unidos hoy en día es verdadermante triste. El racismo y discriminación contra las minorías afroamericanos, latinos, asiaticos y musulmanes siempre ha sido parte de la sociedad en este país, pero en los últimos decadas y en espacial los últimos años, parecía que el país estaba progresando hacía una sociedad más tolerante, donde la discriminación ya no era aceptada.

La verdad es que la sociedad americana sí ha avanzado mucho hacía la tolerancia para los diferentes grupos raciales. Esto se ve en la vida diaria, en los trabajos, en los supermercados, en las calles donde caminamos. Se ve en la mezcla de gente, en los grupos de amigos, en los restaurantes donde comemos y las fiestas donde convivimos.

Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, destapó algo que todavía existía bajo de todo -la intolerancia y descriminación.

La retórica anti-inmigrante de Trump ha envalentonado a aquellos personas que piensan que la diversidad ha destruido la cultura de este país y a aquellas personas que juzgan a las personas por su color de piel o por su país de nacimiento.

En este primer año de la presidencia de Trump el país ha retrodecido socialmente tremendamente. Los cambios negativos de este año van a tomar muchos años para sanar.

Los actos y expresiones de intolerancia y discriminación nos recuerdan de aquellos de la decada de los 1960's. Y esta semana que recordamos a Martín Luther King podemos observar todo lo que se ha logrado y perdido solo en este año.

Mucho del odio por parte de los supremacistas blancos y los neonazis está equivocadamente dirigido a las comunidad étnicas. Culpan los cambios y crímenes en sus comunidades, trabajos y país por los cambios en diversidad y en específicamente en la inmigración, muchos que son inmigrantes latinos.

La realidad es que Estados Unidos y el mundo entero ha cambiado drásticamente pero no por la diversidad, pero por los avences tecnológicos y por la globalización. Los trabajos que existían hace solo una década o unas décadas atrás ya no existen. La tecnología, automización y la globalización ha cambiado la dinámica de los empleos. Y aquellas personas que no han cambiado con los avances están sufriendo.

Una guerra contra los inmigrantes no es la solución a los problemas que enfrenta al país. Estados Unidos siempre ha sido un país de inmigrantes y eso es lo que siempre lo ha hecho grande.

El presidente Trump no va hacer nada para mejorar el sentimiento en el país, su poder gira alrededor de la insatisfacción y descontento de la población blanca.

Nuestro próximo presidente necesita la visión y necesita comprender que la solución es en la educación y en crear oportunidades económicas para la población. Hay que invertir en el desarrollo y en nuesto capital humano.

Esa nostalgía por los años 1950's que siente la población blanca existe por que en esos años existían oportunidades para mejorar sus vidas, y se esperaba que sus vidas serían mejores que las de sus padres. Hoy en día no se cree eso, creen que sus vidas están peores que los de sus padres y no hay manera de salir adelante y culpan la inmigración por la situación.

La solución está en crear oportunidades, oportunidades económicas, educación y en invertir en todas las personas de este país, para que todos tengan la oportunidad de ganarse la vida y vivir el sueño americano.

 

 

 

 

 

 

 

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