Tras los atentados del 11 de Septiembre en Nueva York el público fue consciente de la existencia de un terrorismo desconocido hasta el momento. Hoy su versión moderna avanza con estrategias cada vez más complejas que se demostró en un nuevo atentado frustrado.
En este nuevo siglo, tras la magnitud mediática que supusieron los atentados del 11-S en Nueva York, sigue presentando, sea cual fuere el lugar donde se produzca, unas características bien definidas: infligir dolor y daño al mayor número de personas posible.
TORRES GEMELAS, EL PUNTO DE PARTIDA

Los atentados ocurridos en Estados Unidos en el año 2001, no sólo conmocionaron a la opinión pública por las dramáticas imágenes y testimonios que los rodearon y su seguimiento mundial en directo, sino que, tal y como afirma supusieron un antes y un después en lo que a terrorismo se refiere, ya que se rompió el mito de la invulnerabilidad de la primera potencia mundial y se atacó, de forma espectacular, al corazón del capitalismo mundial.
Tras estos acontecimientos, los Estados tomaron conciencia de que el terrorismo internacional es la mayor amenaza simétrica existente para las sociedades abiertas, mientras que la opinión pública fue testigo de la presencia de constantes focos de violencia antioccidentales y antidemocráticos.
Tras los atentados ocurridos en Nueva York, el Gobierno de Estados Unidos abogó por la destruccieon de todos los campos de entrenamiento a cielo libre, lo que ha producido que la tipología de los ataques haya evolucionado. Fundamentalmente por dos razones: la utilización de campos de entrenamiento virtuales, en lugar de campos de entrenamiento físico, y la aparición de terroristas aislados, situados en un punto medio entre un 'llanero solitario' y las organizaciones terroristas, que atacan con los medios materiales y humanos que tienen a su disposición.
El resultado es que esa persecución, encabezada por Estados Unidos, ha posibilitado que los núcleos terroristas estén dispersos, lo que genera trastornos importantes con respecto al seguimiento que pueden hacer los servicios de inteligencia, asÌ como dificultar las operaciones antiterroristas.
Los terroristas han apostado históricamente por la estrategia del magnicidio, es decir, por atacar a la pieza más codiciada (líderes religiosos o políticos), para luego hacer caer el resto del sistema, conscientes de que el terror es capaz de cambiar las conductas de las personas e, incluso, de los gobiernos.
Pero, al decir del especialista, estas organizaciones no han sido ajenas a la evolución de una sociedad cada vez más mediatizada, por lo que actualmente, los emisarios del terror atentan, no sólo contra la pieza más codiciada, sino también contra otros elementos que puedan atraer la atención de los medios de comunicación.
Cada vez más, las organizaciones yihadistas (rama más violenta dentro del Islam) siguen el principio de "máxima letalidad”, lo que supone matar el mayor número posible de personas en el mayor número de ocasiones.
LA AMENAZA YIHADISTA

Los terroristas cambian continuamente sus objetivos en función de los límites de su capacidad operativa, buscando siempre demostrar su fuerza y su imbatibilidad mediante acciones realmente espectaculares.
El yihadismo, ejemplificado en la organización terrorista Al Qaeda, se postula como la principal amenaza terrorista en este siglo.
La importancia de esta organizacion y sus franquicias reside en su impacto global y en la extensión de su campo de acción.
Para quienes no defienden la yihad (lucha espiritual que sucede en el interior de cada musulmán), existen tres escenarios: el primero consiste en convertirse al verdadero Islam, esto es, al yihadismo; el segundo se basa en la aceptación de vivir bajo el yugo de la yihad; mientras que el tercero hace referencia a la preparación para ser muerto por la propia yihad.
En lo que al modo en el que se planifican y ejecutan sus ataques terroristas, este tipo de organizaciones siguen dos principios: el "Kitmán" y la "Taqiya", que permiten a estos fundamentalistas violar los preceptos propios de un buen musulmán, como, por ejemplo, la prohibición del tráfico y consumo de drogas, siempre y cuando este incumplimiento sea para servir a los intereses de la yihad islámica.
Las vías de financiación de este tipo de grupos, tal y como reflejan las opiniones de ambos expertos, son variadas. Por un lado, para Llera, los caminos de financiación pueden ir desde el tráfico de armas, el blanqueo de dinero procedente de negocios aparentemente normales o el narcotráfico, hasta la ayuda material, humana y económica suministrada por algunos Estados cómplices.
Al hilo de esta financiación llevada a cabo por ciertas naciones afines a este tipo de organizaciones, Alfonso Merlos, sostiene que actualmente, Irán y Siria abrigan a terroristas y ofrecen ayuda para que organizaciones como Hizbulah (partido chií de Líbano) y Hammas (principal formación islámica en Palestina), puedan seguir con sus actividades. Además la importancia de estos Estados es tal que, sin ellos, ninguna de estas organizaciones sería una cuarta parte de lo que es ahora.
En los últimos años, y tras los atentados de Nueva York, Madrid y Londres, los países occidentales son el blanco preferido de las amenazas de los reyes del terror yihadista y, según ambos expertos estos grupos son una verdadera amenaza para la paz mundial, y Alfonso Merlos va más allá al asegurar que en el momento en que estos grupos tengan en su poder armamento nuclear, biológico o químico se convertirán en una gran amenaza para el mundo pues, según han declarado ciertos miembros de la cápula de Al Qaeda, en caso de poseer esas armas harían uso de ellas en sus ataques.
La CIA desmantela un nuevo plan para atentar contra un avión

La CIA desmanteló en las últimas semanas un plan de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP, por su sigla en inglés) para cometer un atentado suicida contra un avión, confirmó la Casa Blanca.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue informado en abril de la trama terrorista, según informó la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) Caitlin Hayden, quien aseguró que "no hubo peligro para el público".
El plan incluía el uso de una versión más sofisticada del artefacto que ocultó en su ropa anterior el joven nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, que en la Navidad de 2009 trató de volar un avión en ruta desde Amsterdam a Detroit.
Las autoridades estadounidenses se han negado por ahora a proporcionar más detalles sobre el plan por razones de seguridad.
No se conoce si hay algún sospech0s0 detenido ni dónde fue interceptado el artefacto con el que se pretendía cometer el atentado.
Solo se ha divulgado que el explosivo estaba "en tránsito" cuando fue interceptado, pero no en un aeropuerto ni cerca de un avión.
La senadora demócrata Dianne Feinstein, que encabeza el Comité de Inteligencia del Senado, dijo a los periodistas que había sido informada del hallazgo de un dispositivo "no detectable" que iba a ser usado para atentar contra una avión de pasajeros con destino a Estados Unidos.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) explicó que analiza el explosivo y que es similar a otros que han sido usados previamente por la mencionada organización para llevar a cabo ataques terroristas "contra aviones" y otros objetivos.
El FBI indicó que el artefacto fue incautado con ayuda de sus socios internacionales en el "extranjero", sin detallar su procedencia, y asegura que "nunca presentó una amenaza para la seguridad pública".
El secretario de Defensa, Leon Panetta, confirmó la trama durante una conferencia de prensa con el ministro de Defensa Chino, Liang Guanglie, tras su reunión en el Pentágono.
"Lo que este incidente pone de manifiesto es que este país tiene que continuar vigilante en contra de aquellos que tratan de atacar", dijo Panetta, quien aseguró que "vamos a hacer todo lo necesario para mantener seguro a Estados Unidos".
Una fuente oficial de la lucha antiterrorista, que habló en condición de anonimato, indicó que el artefacto encontrado era "no metálico" y estaba fabricado para ser usado por un suicida en un avión.
Según indicó el analista de terrorismo de CNN Paul Cruickshank, las autoridades están analizando exactamente cómo fue hech0 y cuáles son las diferencias del empleado en el fallido atentado de 2009.
Cruickshank señaló que Umar Farouk Abdulmutallab portó el dispositivo en su ropa interior en un largo viaje, lo que pudo hacer que no funcionara.
Por eso, las pruebas en este nuevo artefacto les pueden llevar a entender cómo Al Qaeda está mejorando sus técnicas.
Obama fue informado sobre la conspiración en abril por el jefe de antiterrorismo de la Casa Blanca, John Brennan, y recibió informes periódicamente de su equipo de seguridad.
Medios estadounidenses apuntan a que el grupo terrorista quería perpetrar el ataque en las fechas en torno al primer aniversario de la muerte de Bin Laden, que fue abatido el 1 de mayo del pasado año en una operación militar estadounidense en Pakistán.
Obama pidió al Departamento de Seguridad Nacional y a las agencias de inteligencia que tomaran las medidas necesarias para proteger el país de este tipo de ataques, indicó la portavoz del NSC, quien subrayó que este plan "pone de relieve la necesidad de mantener la vigilancia contra el terrorismo aquí y en el extranjero".
El presidente agradeció la "destacada labor" y el "compromiso" de los profesionales de inteligencia y de lucha contra el terrorismo, una misión que requiere una "enorme responsabilidad".
Empieza el jucicio contra los acusados del 11-S

Los cinco acusados de los atentados del 11-S, entre ellos el supuesto cerebro de los ataques de 2001, Jalid Sheij Mohamed, eludieron responder a las preguntas del juez en una comisión militar llena de interrupciones y detalles por discutir.
Uno por uno, comenzando por Sheij Mohamed, los reos se negaron a contestar a las preguntas del juez militar James Pohl, al que ignoraron de manera desafiante en una vista que dedicaron durante la mañana a leer el Corán, revistas o rezar dentro de la sala, en ocasiones de pie y haciendo inclinaciones.
La audiencia, que tras nueve horas no había llegado a la lectura de cargos chocó con discusiones sobre detalles que pusieron en evidencia las lagunas de las comisiones militares.
Finalmente, ya de noche, la acusación leyó los delitos que se les imputan: conspiración, ataque a civiles y objetivos civiles, causar daños a personas, violación de la ley de la guerra, destrucción de propiedad, secuestro de aviones y terrorismo.
Todos los acusados eludieron declararse inocentes o culpables por el momento.
Durante la vista, la defensa protestó por la traducción, que pasó de simultánea por auriculares a consecutiva por altavoces, con las consecuentes dificultades para agilizar el proceso.
David Nevin, abogado civil de Sheij Mohamed, dijo que su cliente "está muy decepcionado por la imparcialidad que proveen estas comisiones militares", por lo que "eligió no hablar" si el tribunal se dirigía a él.
Del mismo modo se pronunció el abogado militar de Al Hawsawi, supuesto responsable de la financiación de los atentados, quien expresó sus "grandes reservas por la dificultad" que han encontrado para realizar su trabajo.
Este caso que comenzó a prepararse en 2007 durante la administración de George W. Bush, se suspendió con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca y ahora se reformula de nuevo.
El único que alzó la voz fue Ramzi bin al Shibh, quien supuestamente iba a ser uno de los pilotos de los vuelos, pero que no consiguió visado para ingresar en EEUU.
"Tal vez no nos vuelvan a ver aquí nunca más. Nos quieren matar en los campos (de la prisión) y harán que parezca un suicidio", gritó Al Shibh en inglés, al tiempo que fue llamado al orden por el juez Pohl.
Los acusados llegaron por separado, rodeados por tres guardias de la prisión para que no hablaran entre ellos, aunque en varias ocasiones Sheij Mohamed, Walid bin Attash, Bin al Shibh, Ammar al Baluchi (Ali Abd al Aziz Ali) y Mustafa al Hawsawi charlaron.
Sheij Mohamed, uno de los presos de más valor de Guantánamo y que presuntamente pasó tres años en cárceles clandestinas en las que fue torturado antes de llegar a la prisión, vestía una túnica, lucía una larga y espesa barba pelirroja y se colocó un turbante en medio de la sesión.
Bin Attash, exguardaespaldas de Osama bin Laden, y que perdió una pierna en Afganistán, llegó atado a una silla con ruedas y le fue ajustada la prótesis después.
El defensor militar de Bin Attash, el capitán de la Fuerza Aérea Michael Schwartz, recordó que su cliente estaba restringido por correas porque no quería asistir y aseguró que "su comportamiento fuera del tribunal es reflejo de los problemas que tiene por el tratamiento en los campos de la prisión desde hace de 12 a 18 meses".
Cheryl Borman, abogada civil de Bin Attash, que vestía una abaya (túnica negra que cubre cabeza y cuerpo) exigió que no se castigue a su representado por problemas de comportamiento previos que no pudo revelar debido a las normas, y recordó que el prisionero tiene cicatrices en sus brazos.
El yemení se levantó la camisa para enseñar sus marcas y el juez tuvo que llamarle al orden.
Las estrictas medidas de seguridad de la cárcel de Guantánamo, en la que aún quedan 169 presos, volvieron a ser tema de discusión para los miembros de la defensa que se quejan de los traumas que ha causado la reclusión en sus clientes.
La entrada de Sheij Mohamed al tribunal fue recibida con una luz roja en toda la sala y la supresión del sonido para la prensa invitada, que recibe audio de la sesión con 45 segundos de retraso para proteger información secreta.
Nevin, su abogado, llegó a pedir que todos los miembros de la acusación se identificaran, ya que "considerando por lo que ha pasado el Sr. Mohamed la presencia de desconocidos y personas en la sombra le enerva".
Así las cosas, el juicio propiamente dich0 podría comenzar dentro de un año, en mayo de 2013 a falta de que se pulan los aspectos técnicos para juzgar a los responsables de los atentados más graves de la historia estadounidense.


























