William Shakespeare entendió como pocos los claroscuros del ser humano, sus pasiones, sus divertimentos, sus contradicciones, en sus obras tan universales como atemporales detectamos los aspectos que en la actualidad enmarcan el acontecer, los regímenes políticos, las tragedias familiares, matanzas, fiestas, celos.
Algunos de sus textos se apegan más a la realidad de un específico entorno, Macbeth, por ejemplo, será siempre una crítica al advenimiento al poder sin reparos, al desmoronamiento de la moral de un hombre cabal que repentinamente se ve facultado para hacer cualquier cosa, para sobreponerse ante cualquier efecto que normalmente nunca lo alcanza, que, sin embargo, termina enfrentándose cotidianamente a sus implacables demonios que terminan enloqueciéndolo.
Esta puesta de Macbeth, dirigida por Mauricio Garcia Lozano, que ha venido explorando este terreno desde hace algún tiempo, encontrándonos con “Ricardo III”, “Medida por Medida” y recientemente con “Romeo y Julieta”, nos contextúa en la realidad mexicana, es un mundo financiero, de política truculenta, de venganzas, de autorreflexiones inocuas.

Garcia Lozano efectivamente construye un montaje de gran precisión plástica, la iluminación nos adentra en un ambiente lúgubre-estético, en le escenografía vemos un sillón rojo que continuamente es violentado, todo el tiempo sobre el agua, agua que es sangre, un rio, es alumbramiento, los despojos de los personajes cayendo sobre el público; la dirección de actores también es adecuada, su cuadro es de gran envergadura , lo encabezan los brillantes Juan Manuel Bernal y Lisa Owen (reconocida por la ACPT en la categoría de actriz protagónica por “La Guerra en la Niebla” que se estrenó en 2016) además Paula Watson, Diego Jáuregui, Raul Villegas, Miguel Santa Rita y Julián Segura, mención especial para el convincente Hamlet Ramirez y para Assira Abate que encarna varios personajes, desde el hijo varón de Banquo, hasta una de las brujas perseguidora constante de la conciencia y la paz mental de Macbeth.
La iluminación de Victor Zapatero, el diseño de escenografía de Adrián Martinez Frausto, la música original y dirección musical de Pablo Chemor, el diseño de vestuario de Mario Marin del Rio, notables aportaciones técnicas para el montaje.
Macbeth, termina el próximo fin de semana, ha cumplido una exitosa temporada, en el teatro Milán, dejará rastro de buen teatro, de un gran oficio para amalgamar piezas, Garcia Lozano comentaba: “ la trama narra la carrera de un político que prescinde por completo de cualquier filtro moral para llegar al poder. Cualquier mexicano puede reconocer a algunos mandatarios contemporáneos en esa ambición desmedida “…..no solo en la política, en cualquier ámbito esa hambre de poder se encarna en el mandatario, o en el administrador de una empresa, o en secretario general de un sindicato, o en el director de una película, o en el entrenador de un equipo, o en el microcosmos menos imaginable.
Viernes a las 2045, sábado a las 1730 y domingo a las 1800 horas.
Gustavo Gerardo Suárez
Presidente Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro ACTP
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