
Washington.- Los líderes demócratas en el Senado llamaron hoy una vez más a los republicanos de la cámara baja para que aprueben la reforma migratoria y les ofrecieron que esta entrara en vigor en 2017, cuando el presidente Barack Obama deje la Casa Blanca, ante la falta de confianza de los conservadores en el mandatario.
El líder de la mayoría demócrata en la cámara alta, Harry Reid, anunció hoy en rueda de prensa la propuesta con el objetivo de acabar con "el parón" al que ha sido sometido el texto legislativo para reformar el sistema de inmigración, de cuya aprobación en el Senado se cumplen hoy 329 días.
"Aquí está una sugerencia para resolver el parón. Creo que es bastante razonable. Vamos a aprobar una reforma migratoria hoy, y entrará en vigor a principios de 2017", afirmó el senador.
"Si los republicanos no confían en el presidente Obama -agregó-, vamos a darles la oportunidad de poner en práctica el proyecto de ley durante el gobierno del presidente Rand Paul o el presidente Theodore (sic) Cruz".
Los republicanos han repetido una y otra vez que la principal razón por la que no han sometido a consideración un texto legislativo sobre la reforma es la falta de confianza en que Obama aplique la ley tal y como sea aprobada, al argumentar que el presidente ha modificado como ha querido la reforma sanitaria aprobada en 2010.
"Para que quede claro, que se retrase la ejecución de la reforma migratoria no es mi preferencia, pero estoy convencido de que este proyecto de ley tiene que aprobarse y estoy dispuesto a mostrar flexibilidad", agregó el demócrata por Nevada.
"Voy a hacer lo que pueda para ayudar a pasar este importante proyecto de ley. Tenemos que llegar al otro lado de la línea de meta. Es por eso que espero que los republicanos consideren esta oferta. Es en serio. Para mostrar un poco de compasión, empiecen a actuar", reiteró el senador.
Acompañado por los legisladores Chuck Schumer, Dick Durbin y Patty Murray, Reid insistió en que apenas quedan seis semanas de sesión legislativa para poder aprobar el proyecto, y que de no hacerse antes del 1 de agosto, la reforma habrá muerto.
El Senado llegó a un acuerdo bipartidista el pasado junio, promovido por el conocido "Grupo de los 8" para un proyecto de ley que permitiría un camino hacia la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados que se calcula hay en el país.
La propuesta que han puesto hoy sobre la mesa los cuatro legisladores fue una idea ya planteada hace unos meses por Schumer, que los republicanos desoyeron.



























