
Después de varios años luchando contra este flagelo, el senado estatal de Nueva York, aprobó un proyecto de ley que pondría fin al robo de salario cometido por subcontratistas en contra de los trabajadores de la construcción.
La semana pasada decenas de trabajadores de la construcción junto a varias organizaciones que brindan protección a estas personas, se apostaron en las escalinatas del Capitolio estatal en Albany, para exigir un alto al robo de salario.
Los senadores se mostraron a favor de la justa legislación, en la que se obliga a los subcontratistas asumir sus responsabilidades, tales como pagos completos por trabajo realizado y beneficios laborales.
El proyecto de ley ya había sido aprobado por la Asamblea estatal, ahora pasará a manos del gobernador, Andrew Cuomo, para su firma y aprobación final.
Los legisladores, trabajadores de la construcción y organizaciones sociales, esperan que el gobernador la firme. Hasta el momento, no se ha mostrado renuente al hecho.
Una vez que la firme el gobernador, y en el caso que los empleadores no cumplan la ley, se podrían enfrentar a violaciones civiles, si un contratista o subcontratista, no realiza los pagos debidos y completos a los trabajadores.
“El robo de salario no es un juego, es el sustento de las personas que han trabajado honestamente y merecen una paga honesta. Los neoyorquinos merecen cada centavo que se les debe”, dijo la senadora Jessica Ramos, durante un mitin en las afueras de la oficina del gobernador Cuomo en Manhattan.
Según informes del Departamento de trabajo de Estados Unidos al año se estima que se roban $1.000 millones, afectando alrededor de miles y miles de trabajadores, siendo la industria de la construcción la más afectada.
#WageTheft is not a game, it's the livelihoods of people that have put in an honest day's work & deserve an honest day's pay. New Yorkers deserve every dime they are owed. We must pass the #SWEATBill now! pic.twitter.com/1ZjiaqAD8Z
— Jessica Ramos (@jessicaramos) June 3, 2021
La senadora de Queens, Jessica Ramos, es la principal impulsora de esta legislación, donde establece que, si un contratista realiza o acepta un contrato de construcción, asumirá la responsabilidad por cualquier deuda resultante al hacer un reclamo salarial.
Garantiza también, que las empresas constructoras o bien los gerentes de la construcción, sean lo suficientemente responsables de las acciones de las empresas que subcontratan.
La legislación se convierte en un antídoto contra el robo de salario. Los trabajadores pueden presentar una demanda privada contra su empleador directo para cobrar cualquier salario no pagado, incluyendo, horas extraordinarias y beneficios complementarios.
Varios sectores aplauden la decisión. Gary LaBarbera, presidente de los capítulos estatales y municipales del Consejo de Oficios de Construcción y Edificación, destacó que la aprobación de la ley es una “herramienta para luchar contra el robo de salario”.
“Desde el primer día, esta legislación tenía que ver con anteponer los intereses de los trabajadores antes que los de los contratistas sin escrúpulos en la industria de la construcción”, dijo LaBarbera en un comunicado.
Los empleadores ya no podrán cometer las mismas acciones inescrupulosas, donde el subcontratista o intermediario laboral ocultaba activos, cambiaba de empresa o entidad, para evitar responsabilidades de una acción de robo de salario.



























