Ante la amenaza que representa la variante Ómicron de rápida propagación, la gobernadora Kathy Hochul estableció una nueva estrategia para combatir la pandemia, firmó una legislación que penaliza a quienes elaboren o utilicen una tarjeta de vacunación falsa de COVID-19 en Nueva York. 

La nueva ley que entra en vigor a partir del día de hoy, se produce en medio de un aumento de ventas de tarjetas falsas que se han registrado en las últimas semanas, especialmente después del mandato de vacunación para trabajadores del sector privado. 

Diversos informes y reportes periodísticos han revelado que atletas profesionales, oficiales de alto rango de la policía de Nueva York, trabajadores del FDNY y saneamiento, y personal de instalaciones médicas han intentado eludir las normas de salud y seguridad pública mediante el uso de tarjetas y pasaportes digitales falsos. 

La gobernadora Hocul calificó la ley como un gran paso, por los esfuerzos que desde la gubernatura estatal han venido realizando para aumentar las tasas de vacunación y estudiar los efectos que esta pandemia ha tenido en el sistema económico y de salud.

“Necesitamos asegurarnos de aprender las lecciones de la pandemia para no cometer los mismos errores dos veces. Esta ley nos ayudará a tomar medidas enérgicas contra el uso fraudulento de los registros de vacunación, y comprender las áreas que debemos mejorar en nuestro sistema de atención médica para que podamos estar aún más preparados en el futuro”, dijo la gobernadora Kathy Hochul en un comunicado oficial. 

Esta ley ayudará a que las personas no puedan tergiversar su historial de vacunación, lo que en definitiva, según la gobernadora, no solo ponía en “peligro su propia salud”, sino también, la de quienes tengan contacto directo con alguna persona contagiada. 

“Esta legislación garantiza que a medida que Nueva York se abra y muchas empresas opten por confiar en la verificación del estado de vacunación, no se tolerará la falsificación de los registros de vacunación”, agregó la mandataria estatal.

La legislación presentada por la senadora Anna M. Kaplan, aclara que una tarjeta de vacunación de COVID-19 se considerará un instrumento escrito a los efectos del estatuto de falsificación que hace que la falsificación de las tarjetas de vacunación COVID-19 sea un delito grave de clase D. 

También crea un nuevo delito "grave E" de manipulación de computadoras en tercer grado por ingresar, alterar o destruir intencionalmente "material informático" con respecto a las disposiciones de la vacuna COVID-19.

“Nunca ha sido más urgente que protejamos este proceso del fraude para que la salud y la seguridad del público no se vean comprometidas por los malos actores que usan tarjetas de vacunación o pasaportes fraudulentos. La ley servirá como un fuerte elemento disuasorio para evitar que las personas mientan sobre su estado de vacunación, protegiendo la salud pública y asegurando que nuestra recuperación económica pueda avanzar”, dijo la senadora Kaplan. 

La fabricación de vacunas falsas contra COVID-19 ya eran calificadas como un delito federal. Semanas atrás cuando se descubrió a una persona vendiendo vacunas falsas en Nueva York a través de redes sociales, el fiscal de Distrito de Manhattan, emitió un comunicado asegurando que tomaron medidas enérgicas contra las acusadas y quienes cometan ese delito 

"Continuaremos salvaguardando la salud pública en Nueva York con investigaciones proactivas. Fabricar, vender y comprar tarjetas de vacunación falsificadas son delitos graves y con graves consecuencias para la seguridad pública", dijo el fiscal de Distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr.

Aclaraciones explícitas sobre la ley: "Verdad en la Ley de Vacunación" S.4516C/A.7536B, deberá:

Tipificar explícitamente como delito la creación de una tarjeta de vacunación fraudulenta contra la COVID-19 modificando la definición legal de un "instrumento escrito" para incluir explícitamente una tarjeta proporcionada a una persona por un proveedor de vacunas que indique la fecha en que una persona recibió la vacuna contra la COVID-19, así como el tipo de vacuna y su número de lote.

Tipificar explícitamente como delito la creación de un Pasaporte de Vacunación COVID-19 fraudulento modificando la ley penal para crear un delito de alteración intencional de material informático para indicar que una persona recibió una vacuna contra COVID-19.

COVID-19 sigue entre nosotros ¿Volveremos al 2020? (impactolatino.com)

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