
El alcalde Bill de Blasio, luego de meditar con su almohada y sus asesores, habría reconsiderado de la política iconoclasta de traerse abajo todos los monumentos en la ciudad de Nueva York que no gustan a los más liberales y ‘progres’.
Su punto de vista habría variado de lo que originalmente pensaba y que coincidía con Melissa Mark-Viverito, presidenta del concejo municipal, que quiere traerse abajo la representación de Cristóbal Colón en ‘Columbus Circle’.
Según dijo a The New York Post, solo los monumentos más divisivos, si así lo considera una comisión que aún no nombra, se removerían.
En otros casos, se pondría una placa explicando lo controversial del personaje o episodio, pero se mantendría la estatua o representación artística del hecho histórico.
En ese sentido, aseguró a The Daily News, de otro lado, que participará en el desfile anual de Columbus Day el próximo octubre junto a la comunidad italiana neoyorquina.
Como se sabe, De Blasio es de origen italiano y el monumento de Colón en la plaza céntrica neoyorquina -que Mark Viverito no quiere- fue fruto del entusiasmo y participación de los inmigrantes italianos.
Ellos lo obsequiaron a la ciudad de Nueva York en el cuatricentenario del descubrimiento de América en 1892.
Si De Blasio participará en el desfile 2017, es porque está de acuerdo con sus principales portavoces que no quieren que la ciudad traiga abajo este icono cultural histórico. Participar en el desfile y luego cambiar su opinión sería deleznable.



























