
Por Armando Bermúdez
IMPACTO LATINO
Hace un mes, Donald Trump pidió la renuncia de todos los jueces federales, y él empezó la nominación de los “suyos”.
Así, salió Preet Bharara en Nueva York.
Sin embargo, no controla a todos.
El juez federal William Orrick de California ha parado indefinidamente la orden por el que se amenazó cortar fondos a las ciudades santuario, como lo querían Jeff Sessions y su jefe.
La resolución del juez señala que la directiva de Trump se ha extendido mas allá de lo que las leyes federales podrían permitir. Sessions venía amenazando a los alcaldes pro inmigrantes lanzando declaraciones corrosivas contra los cuerpos policiales locales.
Si hubiese pasado la medida, Nueva York perdería alrededor de 7,158 millones de dólares anuales que afectarían muchos de sus servicios.
La ayuda federal a la ciudad de Nueva York representa casi uno ($1) de cada $10 operacionales que la ciudad gasta, y muchos de esos dólares van directamente a los más vulnerables.
Un corte de fondos federales afectaría al Departamento de Servicios para Desamparados y la Administración de Servicios para Niños, entre otros.
También se mermaría el presupuesto de la policía de Nueva York para inteligencia, así como los fondos para la lucha contra el terrorismo.
La crisis de la falta de vivienda de la ciudad podría empeorar, y vivir en la urbe podría llegar a ser menos seguro debido a los recortes a la policía.
Hay que subrayar que actualmente hay más de 39.000 hogares que se benefician de la Sección 8 en vales de elección de vivienda, que están totalmente financiados por el gobierno federal.
Si se acaban estos fondos federales, la ciudad tendría que cubrir la línea de $ 482 millones o decenas de miles de neoyorquinos podría quedar sin un hogar.


























