SODAS POLITIZADAS EN NY (I)

Desde que “los guaraguaos tienen su pitirre” en Puerto Rico, en la ciudad de Nueva York, la Federación Hispana fue un remedo en un nivel más alto de lo que hacían los “chulos” de la pobreza en El Bronx. Aquí no se bregaba con la gente pobre directamente, sino con los fondos que se iban a conseguir para un puñado de organizaciones anti pobreza, cuyos directivos siempre ganaron espléndidos salarios y beneficios. Las organizaciones que se bautizaron allí, que monopolizaron la representación latina de esta gran ciudad, llegaron a la pila bautismal con su pan bajo el brazo gracias a dos socios que a menudo combinaron negocio y política. Esto se acaba de corroborar con una demanda que sonaba extraña desde el comienzo pero poco a poco se entiende más, porque dice ni más ni menos que las sodas, las gaseosas son la quinta-esencia de los barrios latinos y negros, que no podemos vivir sin ellos y peor si no son grandes. ¡Nos discriminan! Jaja, nos reímos. Por un lado está la Federación Hispana, la organización que fundó Luis Miranda, gran buscador de fondos para las non-profits boricuas, que tuvo la visión de asociarse con Roberto Ramírez hace muchos almanaques atrás. De allí saltó Lilian Rodríguez, quien hasta poco fue presidenta de la Federación Hispana y desde febrero trabaja para Coca-Cola y su vida es más sabrosa.
SODAS POLITIZADAS EN NY (II)

Para completar la osadía y hablar a nombre de las “minorías” se juntaron a la NAACP, organización afroamericana, pero también a las poderosas Coca-Cola y Pepsico. Para suerte de esta fe-de-ración y la NAACP, el alcalde Michael Bloomberg el año pasado presentó su propuesta de limitar la venta de sodas azucaradas de gran tamaño, y alguien creyó que se habían sacado la lotto porque en su demanda estuvieron representados por una empresa que también ha representado a Coca-Cola. La firma, King & Spalding, está representando a ambos en forma gratuita, según dijo la abogada Ann M. Cook. Mientras pasaba agua debajo del puente, Coca-Cola anunció el mes pasado que estaba dando una donación de US $ 100.000 a la NAACP para apoyar un programa de estilos de vida saludables. En 2010, PepsiCo dio al grupo más de $ 10.000, según el sitio web del fabricante de soda. Y, la ex presidenta de la Federación Hispana Lillian Rodríguez López empezó a trabajar en Coca-Cola en el mes de febrero, como se ha señalado. La osadía de la Federación y la NAACP no tiene límite ya que suena tonto argumento que no se permite elección del consumidor para hacer la demanda, y no dice absolutamente nada que las tasas de obesidad son más altas que el promedio entre los negros y los hispanos, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. ¿Qué papel real están jugando?
SODAS POLITIZADAS EN NY (III)

El septiembre pasado, la Junta de Salud municipal aprobó la medida de limitar la venta de sodas azucaradas en envase grande. Los funcionarios citaron que la ciudad está sufriendo una creciente tasa de obesidad - alrededor del 24 por ciento de los adultos, frente al 18 por ciento en 2002 - y señaló que los estudios relacionan las bebidas azucaradas al aumento de peso. Asimismo, puso la alerta que la atención a las enfermedades relacionadas con la obesidad cuestan más de $ 4.7 mil millones al año en toda la ciudad, con los programas gubernamentales que pagan alrededor del 60 por ciento, según el comisionado de Salud Dr. Thomas Farley. Entonces, ¿cuál es la verdad de la milanesa? La demanda es una sola cosa: proteger las ganancias de las grandes Sodas, principalmente Coca-Cola y PepsiCo. La demanda huele a azúcar de la American Beverage Association (ABA), encubierta con Federacion Hispana y NAACP. Sin embargo, para desviar la atención de lucro como motivación, la ABA alistó a estas dos organizaciones para presentar un escrito de ‘amicus curiae’ en nombre de las compañías de gaseosas. El escrito argumenta que la limitación en los refrescos discrimina a los ciudadanos y dueños de pequeños negocios en las comunidades afroamericanas e hispanas. Pero no menciona qué tanto los "amigos de la corte" recibieron financiación de estas compañías de sodas.
CHRISTIE VETA AUMENTO DE SALARIOS

El gobernador de Nueva Jersey Chris Christie (R) vetó el lunes un aumento en el salario mínimo que fue aprobado por el senado demócrata del estado que hubiese elevado el salario mínimo a $8,50. Usando lo que se conoce como un "veto condicional", Christie envió el proyecto de ley de nuevo diciendo que lo firmaría si se hicieran algunos cambios, como: disminución del aumento de $ 8.50 a $8.25 por hora y tiene que hacerse en tres años, y la eliminación de una disposición de atar el salario a la inflación. El salario mínimo actual de Nueva Jersey es de $7,25, por lo que el veto de Christie en esencia está diciendo que él cree que un aumento de $ 1 en el salario durante tres años es suficiente. Christie ha sido duro y ha bloqueado entre otras cosas que: A.- Los salarios se hayan incrementado en $ 439 millones en el primer año. B- La actividad económica global se hubiese incrementado en $ 278 millones en el primer año. C- Se hubiesen creado el equivalente de 2.420 nuevos puestos de trabajo a tiempo completo. D- 537.000 personas habrían recibido un aumento de sueldo: 307.000 residentes de Nueva Jersey que hacen entre $ 7,25 y $ 8,50 por hora hubiesen visto un aumento inmediato, y 230.000 residentes de Nueva Jersey que hacen entre $ 8,50 y $ 9,75 por hora se habrían beneficiado de un aumento de sueldo como escalas salariales ajustadas a la inflación.
CUOMO CON $22.5 MILLONES
Por años, Andrew Cuomo ha estado hablando acerca de la reforma del sistema estatal de financiamiento de campañas, más recientemente en su discurso del Estado este mes. Pero eso no ha frenado su uso increíblemente intenso de lagunas que permiten a los intereses especiales aportar a su campaña con miles de dólares y hacer irrelevantes a los pequeños donantes. Con una campaña de re-elección a más de un año de distancia, el poco carismático Cuomo tiene $22,5 millones en sus arcas. En los últimos dos años, sólo el 1 por ciento de lo que la campaña recaudó vino de colaboradores que dieron menos de $ 1.000. Los pequeños donantes han sido barridos por grandes donantes, de acuerdo a New York Public Interest Research Group que analizó los documentos presentados por la campaña de Cuomo. Desde 2010, 142 personas u organizaciones donaron $ 8.4 millones en partes de 40.000 dólares o más para esa campaña. Un desarrollador de bienes raíces, Leonard Litwin, dio a la campaña del gobernador 500.000 dólares, según el grupo de investigación. Cuomo discurseó frecuentemente en el pasado sobre la injusticia de las leyes de Nueva York en materia de financiamiento de campaña mientras utiliza sus lagunas para enriquecer su propia campaña.


























