Por Armando Bermúdez Impacto Latin News
RUBIO Y EL INGLÉS

Marco Rubio, senador federal que un día ilusionó a muchos con sus propuestas abiertas y comprensivas de reforma de inmigración, quiere ahora que los once millones de indocumentados den un examen de inglés antes que se le otorgue el permiso temporal de residencia. Según declaró a Univision el martes, lo hace para garantizar pase la propuesta de reforma de inmigración que él también ayudó a elaborar. O sea, lo que quiere es que no se espere hasta la ciudadanía para que se efectúe esta evaluación, sino de arranque, iniciado el proceso de residencia temporal. ¿Sabe cuántos de estos indocumentados son iletrados, mayores de 60 años, con baja formación educativa? Estaríamos hablando de varios millones que podrían quedar fuera de antemano. Esta “atingencia” de Marco Rubio se suma al “reforzamiento de las fronteras” que él también ha exigido –después de elaborado el borrador de propuesta de reforma de inmigración- y que es el coro con distintos tonos que se difunden desde sectores conservadores, que suena a NO aprobar la reforma de inmigración. En fin, no se sabe si Rubio quiere o no una reforma de inmigración porque viene dando declaraciones que suenan a subterfugios o excusas. Ojalá no pida se acabe la “Ley de pies secos pies mojados”, un tratado de EEUU con Cuba –de la época de la guerra fría- por el que miles de cubanos han llegado como inmigrantes a Estados Unidos. Este “tratado” consiste en que EEUU devolverá a Cuba a todos aquellos que intercepte en el mar, si por el contrario logran tocar tierra automáticamente se quedan en EEUU de forma legal. Muchos de estos cubanos son simple y sencillamente emigrantes económicos y no políticos.
BOEHNER ESTILO QUINN

Cualquier parecido entre John Boehner (R-Ohio), quien preside la Cámara de Representantes, y Christine Quinn (D), presidenta del concejo municipal de Nueva York, es sólo coincidencia. Se supone que son como agua y aceite –políticamente hablando-, uno es republicano conservador, y la segunda demócrata liberal. Están en extremos distintos. Boehmer a la derecha y Quinn a la izquierda. Pero lo que tienen en común es que ambos pretenden hacer muchas cosas a su libre albedrío, sin considerar que son electos en sus posiciones con voto popular. Quinn, echó tierra y enterró por tres años la votación para que los trabajadores neoyorquinos en pequeñas empresas tuvieran derech0 a días de enfermedad. La decisión, la luz verde para la votación estaba en sus manos, que sólo hizo cuando hace un par de meses atrás se postuló para la alcaldía. Ahora, el señor Boehner ha amenazado que no hará la votación para la Reforma de Inmigración en la Cámara de Representantes que él preside. Boehner, como Quinn en Nueva York, tiene en sus manos la convocatoria para que el pleno de su recinto vote o no. Él ahora ha sacado un recurso de su anaquel de excusas para no hacerlo, y dizque se adherirá a la “regla de Hastert" en la reforma de inmigración y no celebrará una votación sobre un proyecto de ley que carece del apoyo de la mayoría de su bancada. “No veo ninguna manera de traer una ley de inmigración en el congreso que no tiene un apoyo mayoritario de los republicanos”, ha dicho Boehner al cierre de esta edición. La Regla Hastert republicana, llamada así por el ex presidente Dennis Hastert (republicano por Illinois), afirma se requiere el apoyo de la “mayoría de la mayoría” para la consideración de proyectos de ley por el pleno de la Cámara. Quinn y Boehner ratifican el dicho: los extremos muchas veces se juntan sino coinciden.
¿EN ESTADO DE MUERTE?

No, no hay ningún vaticinio de muerte para alguna persona, pero sí para el Partido Republicano, si es que no tiene la inteligencia de aprobar una reforma de inmigración comprensiva y abierta. Lo ha dicho –escuchen bien- el senador republicano Lindsey Graham (R-S.C.), quien el domingo predijo una abrumadora aprobación del Congreso de un proyecto de ley de reforma de inmigración. “Creo que vamos a tener un gran avance político, que el Congreso va a aprobar una reforma de inmigración”, sostuvo Graham en el programa Meet the Press de NBC. ¿Estoy escuchando bien? Sí, un republicano colega de Marco Rubio en el Senado. Graham dijo que el Senado le dará un apoyo abrumador al proyecto de reforma de inmigración con un camino a la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes indocumentados. “Creo vamos a tener más de 70 votos”, señaló. “Nunca he sido más optimista al respecto”. ¿Por qué no le transmite su optimismo a Marco Rubio? Graham dijo que la aprobación del proyecto es una necesidad política para el Partido Republicano. “Si no aprobamos la reforma de inmigración, si no lo sacamos de la mesa de una manera razonable, práctica, no importa quien corra (para la presidencia) en el año 2016”, dijo, “estamos en una espiral de muerte demográfica como partido”. Graham añadió: “La única manera que podamos volver a estar en gracia con la comunidad hispana, en mi opinión, es aprobar una reforma de inmigración integral”.
Graham cree que un candidato como el ex gobernador de Florida Jeb Bush podría ganar la Casa Blanca en el 2016 si los republicanos aprueban la reforma de inmigración, ¡ahora!. ¿Usted qué cree?
IMPUESTOS INTERNET

Los legisladores están trabajando para aprobar impuestos a las transacciones económicas y financieras en la web, o sea Internet. Pero también están trabajando para que no cambie nada. ¿Cómo se explica? Estados Unidos es un país de “lobys”, cabilderos, y el que obtiene más influencia entre los legisladores gana. Los ‘lobys’ ya se han ganado el apoyo del presidente Obama, y el lunes cuando se supo de su decisión cambió la balanza en el Senado, y la votación culminó 74-20 favoreciendo a los partidarios de impuestos en la web. Veintiséis republicanos se unieron a los demócratas para seguir adelante con el proyecto de ley. La nueva disposición se llama ‘Ley de Igualdad del mercado’. Pero todavía no ha terminado la contienda. Macy’s, Target y otras grandes minoristas están poniendo toda su fuerza de cabildeo detrás de la legislación, pero también grupos de Wall Street y eBay están contrarrestando esta posibilidad de nuevos impuestos. La industria de valores y mercados financieros cree que estos impuestos a las transacciones financieras en el ámbito estatal, los perjudicará severamente. Este sector considera que los impuestos afectarán a inversores, jubilados y pequeñas empresas.



























