Por Armando Bermudez
Impacto Latin News
OTRA VEZ BLOOMBERG (I)

Al paso de Michael Bloomberg (si es que no se va rápido) la ciudad de Nueva York se podría quedar sin sodas grandes (está en apelación la decisión final), cigarrillos de precios astronómicos, sin salchichas ni papas fritas llenas de colesterol, sandwichs grasientos, tacos, cakes, panes, arroz, arepas, pupusas, tamales. En fin, toda la parafernalia de lo sabroso de nuestra comida barata que causan cien trastornos de salud. Siguiendo su ‘manual de dummies urbano’, Bloomberg le ha puesto la puntería al comercio de cigarrillos: afirma pueden venderlos pero tienen que esconderlos debajo de los mostradores, detrás de una cortina, dentro de un armario, una caja fuerte, en el sótano del establecimiento, en un escondite secreto, en el último vericueto de la tienda, etc., pero no a vista del público. ¿Por qué no le aplica la misma receta a las bebidas alcohólicas? Éstas matan a muchos, cuando los imprudentes beben y manejan, o beben y se van a laborar. Aunque lo más grave sería que las personas beodas destruyen sus vidas y la de sus familias. Mr. Bloomberg por el bienestar de todos los neoyorquinos, dénos ya la ley para ‘no mostrar bebidas alcohólicas’ en los escaparates de los restaurantes y bares, para ver si así los borrachos de una vez por todas dejan de ‘entubarse’ a budwisers, Coronas, Presidentes, Pilsen, Heineken, Coors, etc. O aún peor ( o mejor de acuerdo a la óptica de cada quien) a whiskis, vodkas, y rones de todas las procedencias.
OTRA VEZ BLOOMBERG (II)

Si Michael Bloomberg, fuera consecuente con su asepsia podría hacer algo revolucionario en la capital del mundo: ponerle la puntería a Wall Street y los bancos, cuya voracidad causa empobrecimiento de muchos y sólo el desproporcionado bienestar de pocos (la ley anti-sodas a su lado es una minucia). Ya que el Departamento de Justicia se ha lavado las manos y ha permitido que un banco –como el HSBC- que se ha comprobado ha lavado miles de millones de dólares del narcotráfico proveniente de México, y sigue abierto como si nada hubiese sucedido: póngale Ud. el cascabel a este gato, Mr. Bloomberg. Ud. conoce estos resortes, y con sus conocimientos de estas esferas podría desarticular lo que el gobierno de Barack Obama no ha hech0 por timidez, y enviar a la cárcel a los ejecutivos de este primer banco narco. Es simple, como dice el abogado Ginarte: Quien la hace, la paga. Porque a un ‘Juan Pérez’ por hacer una milésima de eso hoy se pudre en una mazmorra federal. No crea que lo que viene haciendo (con las sodas, etc.) es original, porque las chifladuras no tienen latitud ni propietarios. Michael Bloomberg está a un paso de parecer calco o copia del ex alcalde colombiano, Antanas Mockus, cuyas chifladuras dieron la vuelta al mundo, y como su homólogo neoyorquino era voluntarioso y un día llenó las calles de Bogotá con 500 mimos, quienes tenían como misión señalar a todos aquellos cuya conducta vial se apartara de las buenas costumbres de tránsito. Así, si alguien cruzaba una vía por un lugar no habilitado, inmediatamente era seguido por un mimo que lo remedaba por detrás, que la mayoría de las veces provocaba risas de todos aquellos que se encontraban en la acera mirando este espectáculo. El corolario: más de un mimo se llevó de premio una buena paliza de los hastiados peatones. Mr. Bloomberg, déle vuelta a su reloj y solo administre la ciudad.
OFA HUELE FEO

Empezaron a llegar los chequecitos a OFA para respaldar la ‘información’ y ‘avanzar’ en la agenda del segundo gobierno de Barack Obama. La Organización para la Acción (OFA) quiere que los 20 millones de norteamericanos que se involucraron en la campaña de Obama y los cuatro millones que dieron pequeñas aportaciones, vuelvan a sacar unos cuantos billetes de sus bolsos y billeteras para respaldar a esta organización en el segundo y último mandato presidencial de Obama. En el primer evento de presentación de la organización política Organizing for Action (OFA), algunos asistentes pagaron más de 50.000 dólares para apoyar la agenda de la Casa Blanca. OFA que se autodefine como un movimiento de base, en el reducido encuentro con el mandatario en un lujoso hotel de Washington, tuvo todas las características de un evento de recaudación de donaciones como los de la campaña electoral. Los responsables de OFA, indicaron que a la cena que dio inicio a la llamada “Cumbre de Fundadores” de la organización, asistieron 75 personas: voluntarios, líderes de barrios, ex personal de la campaña de Obama y donantes. Entre los importantes aportantes estuvieron el consejero delegado de Google, Eric Schmidt. La mayor preocupación que ha generado OFA, como lo reportó The New York Times, es que aquellos donantes dispuestos a contribuir con más de medio millón de dólares podrían integrar un consejo dentro de la organización y tener encuentros trimestrales como el de la primera cita con el presidente. OFA no acepta donaciones en nombre de corporaciones, grupos de presión de Washington o donantes extranjeros para evitar suspicacias. Eso podría suponer en la práctica prometer acceso al presidente a cambio de dinero. En buen romance, cualquiera podría mantener una conversación con el presidente Obama. El precio es: $500 mil, una bagatela.
PUNTO SOBRE LAS ÍES

La jueza de la Corte Suprema Sonia Sotomayor enrostró a un fiscal federal por hacer preguntas cargadas racialmente en los tribunales. Los jueces casi nunca detallan sobre los casos que se niegan a escuchar, pero Sotomayor tomó la inusual decisión de emitir una declaración de condena del fiscal, a quien no nombró. Ella dijo que el fiscal "ha golpeado ligeramente en una vena profunda y triste de prejuicio racial que se ha ejecutado a través de la historia en la justicia penal de nuestro país". El caso en cuestión provenía de un arresto por drogas en Texas. El acusado tomó un viaje por carretera con amigos y dijo que no sabía que estaban planeando un negocio de drogas. El fiscal de la causa invocó para cuestionar al acusado estereotipos raciales. "Tienes a los afroamericanos, los hispanos y una bolsa llena de dinero. Te digo: la bombilla de luz no se apaga en la cabeza. Y digo: esto es un asunto de drogas", afirmó el fiscal. Sotomayor criticó severamente el interrogatorio en un comunicado, y compartió la decisión de la Corte Suprema de no escuchar una apelación de la parte demandada. "Tal conducta disminuye la dignidad de nuestro sistema de justicia criminal y socava el respeto por el imperio de la ley", escribió Sotomayor. "Esperamos que el gobierno de buscar la justicia, no para avivar las llamas del miedo y los prejuicios." El juez Stephen Breyer se unió a su declaración. El tribunal rechazó un recurso de apelación en el caso por razones técnicas. Sotomayor dijo que estaba de acuerdo con esa decisión, y señaló que los abogados del acusado limitaron su capacidad de apelar al no oponerse inicialmente a las preguntas del fiscal durante el juicio.


























