
El viernes, el presidente del condado de El Bronx Ruben Diaz Jr. y Bronx Clergy Task Force organizarán oraciones y una vigilia para reclamar la reunificación de estos niños con sus padres.
"Mi oficina ha recibido un sin número de llamadas relacionadas a la noticia de los niños que fueron separados de sus padres en la frontera y que ahora se encuentran en El Bronx."
"Desde que la noticia de esta crisis humanitaria se hizo pública, mi oficina ha estado en contacto con los dos proveedores de servicios sociales contratados por el gobierno federal para proporcionar servicios a estos niños en nuestro municipio, Catholic Guardian Services and Lutheran Social Services de Nueva York."
"Ambas organizaciones habían sido contratadas anteriormente por el gobierno federal para proporcionar servicios a menores no acompañados, y en los últimos días se han visto obligados a hacerse cargo de una nueva población de niños que han sido separados de sus padres en la frontera."
"El liderazgo de ambas organizaciones me aseguraron que los niños están recibiendo la mejor atención posible. No están en prisiones. Están asistiendo a la escuela, reciben servicios médicos, y se les estará ofreciendo representación legal en el tribunal de inmigración cuando le corresponda. Dada la sensibilidad de la situación actual, así como la necesidad de proteger a los niños, no se dará a conocer los lugares donde se están alojando los niños."
"Mi oficina continuará monitoreando esta difícil situación y nos mantendremos en contacto con los proveedores de servicios sociales para garantizar que los niños reciban la mejor atención posible. En los próximos días, mi oficina también estará en contacto con instituciones de toda la ciudad para buscar la mejor forma de facilitar y acomodar las vidas de estos niños durante su estadía en este condado."
"La crueldad del presidente Trump es una mancha en esta nación. El viernes, mi oficina organizará una vigilia de oración para exigir a la administración de la reunión de estos niños con sus familiares y revertir esta política de odio, vergonzosa, y reprochable ", dijo el presidente del condado de El Bronx, Rubén Díaz Jr.


























