
El refranero español que es muy sabio, tiene uno que le va como anillo al dedo a Juan Orol: “un clavo saca otro clavo”, y acto seguido del abandono del hogar conyugal de María Antonieta Pons, el gallego Orol, no perdió tiempo en buscarle un reemplazo a su primera musa.
En esa búsqueda apareció una esbelta mujer que contando con tan solo 17 años se convertiría en la tercera esposa de productor-director (él antes a la Pons había tenido otro matrimonio) y resultó la habanera Rosa Carmina Riverón Jiménez nacida un 19 de noviembre de 1929 y quien debutaría como Rosa Carmina en la pantalla de plata en la cinta de 1946 “Una mujer de Oriente”.

Desde ese año llovió mucho, y a partir de ahí Rosa Carmina se supo ganar un sitial de honor en el subgénero de La Época de Oro del Cine Mexicano: El Cine las Rumberas.
Su capacidad de interpretar la rumba la encumbraron, siendo llamada, Su Majestad La Rumba.
Rosa Carmina intervino 46 filmes, siendo algunos títulos, cintas clásicas de este género. “Tania, la bella salvaje” 1947; “Amor salvaje”, 1949; “En carne viva” 1951; “Viajera”, 1952; “Sandra, la mujer de fuego” 1954; entre mucho otros.
Y por supuesto no debemos dejar de mencionar una película de culto de su filmografía: “Gángsters contra charros”, del año 1948, y la cual se encuentra incluida dentro de la selección de la revista Somos de las Cien Mejores Películas del Cine Mexicano.

Rosa, también filmo en España, intervino en siete telenovelas, así como y seriales en la pequeña pantalla y fue parte integral de espectáculos masivos de teatro.
Sus filmes han sido exhibidos en importantes universidades, museos y festivales europeos como en Alemania, donde además se han podido ser visto su basto vestuario.
Homenajes y retrospectivas ofrecidos por la Cineteca Nacional de México, el Centro Georges Pompidou de París, así como el Festival de los Tres Continentes de Nantes, Francia.

En 1993, el periodista Fernando Muñoz Castillo designó a Rosa como una de las cinco Reinas del Trópico, máximas exponentes del Cine de Rumberas, siendo las otras
cuatro: María Antonieta Pons, Ninón Sevilla, Amalia Aguilar y Meche Barba.
Rosa Carmina, se divorció de Juan Orol, en 1954, contrayendo posteriormente matrimonio con Ramón de Florez, unión que también acabó en divorcio.
Se dice que Rosa, residía en Barcelona al cuidado de su sobrino, aunque algunos allegados aseguran que el traslado a Nueva York de este, hijo de su hermana Juanita ambos residen en la Capital del Mundo.

José Luis Cuevas, el carismático pintor y escultor mexicano declaró en numerosas ocasiones tanto en la prensa como en la televisión que bautizó a la Zona Rosa de la Ciudad de México en su honor.


























