
El martes 15 de diciembre al mediodía, propietarios, administradores y trabajadores de restaurantes de la ciudad de Nueva York, convocados por varias asociaciones locales y estatales, realizaron una protesta pacífica frente a las escalinatas rojas de Times Square.
Las hojas volantes, carteles, pancartas y camisetas del rally tenían un gran mensaje: “salven a los restaurantes”.
La actividad fue organizada por la Alianza de Hospitalidad de la Ciudad de Nueva York y participaron varios grupos, incluyendo a la Asociación de Restaurantes Bar y Lounges latinos del estado de Nueva York. Hubo gente de todos los grupos étnicos de la ciudad y muchos asistieron con sus hijos.
Principalmente solicitan del gobierno federal que se apruebe un alivio para la renta y ayuda para los trabajadores de la industria de parte del Gobernador Cuomo del Alcalde De Blasio, de la legislatura estatal y del consejo municipal.
Pero las acciones que se están planificando ante una situación desesperada van más allá de la organización de un rally. En las hojas volantes que se distribuyeron durante la protesta, se hace un llamado para que, -comenzando el 21 de diciembre-, se desobedezcan las disposiciones de confinamiento y se reabra totalmente el servicio en el interior de restaurantes y negocios de comida.

DE MUERTE LENTA A MUERTE RÁPIDA
La semana pasada reportamos sobre la “muerte lenta” que durante meses han atravesando los restaurantes de la ciudad, con todo el proceso de cierre y reapertura parcial que han debido soportar, invirtiendo en medio de la pandemia y crisis financiera global, para acondicionar sus servicios al exterior, en medio de los cambios de estación y temperaturas frías, incluyendo tormentas de nieve.
Como anunció el Gobernador Cuomo, lamentablemente este lunes 14 de diciembre se hizo efectiva la medida por la cual se cierra totalmente el servicio en el interior de los restaurantes, que solamente estaban autorizados a operar en un veinticinco por ciento de su capacidad, sin embargo de lo cual y como informan varios propietarios, les ayudó por lo menos para mantener el salario de su personal
Desde que se declaró el estado de emergencia en marzo, los restaurantes han enfrentado una crisis gigantesca durante meses y con el segundo cierre total del servicio interior, muchos dicen estar condenados a cerrar permanentemente, con consecuencias devastadoras para sus trabajadores, que deberán pasar las celebraciones de Navidad y Año Nuevo desempleados, los dueños de las propiedades sin recibir el pago de las rentas, los negocios que proveen de los insumos y productos sin compras, los transportistas de esos insumos y productos sin entregas que realizar, mientras los recibos de agua, luz, servicios públicos, etc. continúan llegando, al igual que multas.
Con el programa de la ciudad “outdoor dining” en julio, la mayoría de restaurantes invirtieron dinero para instalar el servicio afuera, las cosas mejoraron un poco cuando a fines de septiembre se les permitió atender a los clientes en el interior, con una capacidad reducida del 25%, pero actualmente, con el frío del invierno y con el cierre del servicio dentro del restaurante, el impacto es devastador.

SEGUNDA OLA DE COVID
Después de las celebraciones del Día de Acción de Gracias, cuando muchos viajaron y se reunieron con familiares y amigos para celebrar, se dispararon los contagios.
El mismo día del rally, el martes 15, el gobernador informó que el total de hospitalizaciones por COVID ascendió a 5.982. De 194.188 pruebas 10.353, correspondientes al cinco punto treinta y tres por ciento dieron positivo.
El lunes 14 hubo 1.065 pacientes en unidades de cuidados intensivos, veinticinco más que el día anterior. De ellos, 580 están intubados y veintiocho murieron.
Cenar al aire libre con temperaturas de menos de 50 grados Fahrenheit no es una buena opción para la mayoría. Lo único que pueden hacer los restaurantes son ventas para llevar y ahora se preguntan cómo sobrevivirán.

Las restricciones y medidas aplicadas a los restaurantes para combatir el coronavirus, han sido estrictamente vigiladas. Cientos de restaurantes no sobrevivieron al proceso y ahora cientos informan que con esta última medida probablemente quiebren.
Una encuesta de la Asociación de Restaurantes del Estado de Nueva York, realizada entre seis mil operadores de restaurantes, encontró que más de la mitad concluyó que era poco probable que permanezcan abiertos sin ninguna ayuda del gobierno.
Por el momento tienen planificado un nuevo rally de protesta pacífica para el domingo 20 de diciembre, en la plaza de la Unión en la calle 14 de Manhattan.
https://impactolatino.com/advierten-de-nuevos-cierres-de-restaurantes-en-nueva-york-mientras-piden-rescate-economico/


























