Repartidores de comida se toman las calles de la ciudad de Nueva York. Foto: Alejandro Alemán Rivas.

Con una histórica y masiva marcha los repartidores de comida se tomaron por más de cuatro horas las principales calles de la ciudad de Nueva York para exigir que sus demandas sean escuchadas.

Las experiencias de los más de mil repartidores que acompañaron la marcha es la misma. Mientras conversábamos, nos describian lo mismo, todos tienen una historia en común: "a mí me robaron mi bicicleta, pero la policía no hizo nada", dijo Orlando Vega originario de Guatemala. “Y estoy seguro que si te vas donde otro compañero, también te van a decir lo mismo”, agregó.

Cuando la ciudad de Nueva York se paralizó a causa de la pandemia del COVID-19, "los deliveristas", que están a su propia suerte y suelen pasar por alto ante las autoridades, no pararon, enfrentándose al virus como trabajadores esenciales, pero con paupérrimas o mínimas condiciones de equipos de protección personal.

Con el desempleo casi a tope en la ciudad, cientos de fábricas cerradas y trabajadores despedidos. Quienes no tenían opción a trabajar desde "casa o por zoom", se vieron en la urgente necesidad de buscar un empleo, y en el "delivery" una buena opción, sin saber los peligros que enfrentan los repartidores de comida en la ciudad de Nueva York.

Los trabajadores de reparto en su mayoría inmigrantes e indocumentados marchan por las principales calles de la ciudad de Nueva York. Foto: Alejandro Alemán.

Día a día aumenta el número de demandas por parte de repartidores de comida en la ciudad de Nueva York, sin embargo, muchas de ellas no son escuchadas. Esto ha permitido que se constituya en un grupo de individuos que han decidido actuar para propósitos determinados.

Los trabajadores de reparto en su mayoría inmigrantes e indocumentados se han decidido organizar “por su propia cuenta”, creando páginas en redes sociales a través de Facebook, Instagram o Twitter, y de este modo, reflejar las adversidades y atropellos de los que son víctimas.

Y como ellos mismos expresan: “si no nos escuchan vamos a las calles, y no para trabajar, sino a exigir dignidad y respeto por nuestro trabajo”.

Los trabajadores de reparto en su mayoría inmigrantes e indocumentados marchan por las principales calles de la ciudad de Nueva York. Foto: Alejandro Alemán.

Desde el emblemático Times Square, hasta finalizar en la Foley Square, alrededor de mil repartidores sonaron las bocinas de sus motos, elevaron pancartas y gritaron a viva voz “justicia por nuestros compañeros asesinados”.

En la multitudinaria manifestación hicieron presencia varios funcionarios electos, líderes comunitarios, miembros de la comunidad, familiares y los cientos de personas que, al verlos pasar, les expresaron su solidaridad con aplausos o vitorearon.

Apenas iniciando la marcha, cayó una fuerte lluvia, pero eso no fue impedimento para continuar, “así como trabajamos bajo nieve, bajo sol, y en el calor, esta lluvia no es nada compañeros”, gritó uno de los deliveristas que encabezaba la manifestación.

Los repartidores de comida en la marcha cargaban un féretro que simboliza sus compañeros que fallecieron a causa de la pandemia, y los que han fallecido debido a la violencia que se ha acrecentado durante los últimos meses.

Los trabajadores de reparto en su mayoría inmigrantes e indocumentados marchan por las principales calles de la ciudad de Nueva York. Foto: Alejandro Alemán.

Un ejemplo de ello, es la muerte de Francisco Villalba Vitinio, a quien, por robarle su principal herramienta de trabajo, mientras regresaba a su casa en la zona de East Harlem, recibió dos disparos en su cuerpo por parte de delincuentes, que aún siguen en libertad.

Denuncias como estas, hay muchas, pero sus demandas y los casos de asesinatos, de robos de bicicletas, de atropellados por automóviles siempre quedan en la impunidad. Los "deliveristas" en sus páginas de redes sociales han publicado vídeos, donde colectivamente atrapan a los ladrones, pero según ellos, "la misma policía los deja en libertad horas más tarde".

Sus demandas no solo son hacia la policía, sino también a las aplicaciones de las cuales trabajan: “¿dónde están la policía y las aplicaciones cuando un repartidor fallece, se accidenta, es asaltado?”, expresaba una de las pancartas.

Los trabajadores de reparto en su mayoría inmigrantes e indocumentados marchan por las principales calles de la ciudad de Nueva York. Foto: Alejandro Alemán.

“Relay te estamos llamando a ti, estamos cansados ​​de que nos estés amenazando, ya basta de eso, estamos cansados ​​que nos digan dónde ponernos para recibir la comida, nos cansamos de que nos manden mensajes de que vamos a ser bloqueados, cuando nos hemos hecho nada, eso va para ti Relay. Este también, es un mensaje para los restaurantes, cómo es posible que nos cobren por usar el baño”, dijo Juan Solano, quien seguidamente con mucha nostalgia mencionó a todos los compañeros que fallecieron durante la pandemia.

Según explicó uno de los organizadores de “Los deliveristas unidos”, Gustavo Ajche, el objetivo de la marcha es porque están hartos de las injusticias, y es la única manera de alzar su voz.

“Los animo a que nos unamos más a esta lucha que no termina aquí, no es simplemente hacer una marcha, esto conlleva a mucho más y esperemos que más y más de nosotros se unan”, agregó Ajche.

“Que la ciudad escuche nuestras demandas, y queremos que liberen las vías de bicicletas que son ocupadas por las empresas constructoras. Esta vez estamos aquí con más fuerza, más unidos, más organizados. Somos la fuerza laboral, somos los que les dimos de comer y les llevamos sus productos esenciales a todos los neoyorquinos”, dijo uno de los organizadores del grupo de“ El diario de los deliveryboys en la Gran Manzana”.

Jessica Ramos senadora del estado de Nueva York en representación de Queens. Foto: Alejandro Alemán.

La senadora Jessica Ramos, que desde un principio ha estado luchando por los trabajadores de reparto, primero para que incluidos como esenciales en el proceso de vacunación contra el COVID-19, y ahora en apoyo para luchar por sus “derechos laborales que se lo merecen”.

Ramos en su intervención recordó que hace cientos de años en la misma plaza, los inmigrantes a través de la organización se han ganado el respeto, en esta ocasión es necesario también que se ganen el “respeto del gobierno, el respeto del empleador, el respeto de la policía, de los restaurantes y el respeto de neoyorquinos que ayudan a alimentar”.

“Aquí ningún latino, ni es invisible ni es desechable”, dijo la senadora Ramos, quien también, se comprometió a trabajar con los repartidores de comida, hasta que por fin se logre “el respeto de las compañías digitales, el respeto de los restaurantes y el respeto mutuo, porque todos ustedes son indispensables, los necesitamos en nuestros barrios, en nuestras familias. No están solos, aquí estamos nosotros para apoyarlos y seguir empujando proyectos de ley que nos hagan mejorar la calidad de vida. Nueva York es de todos nosotros”, agregó Ramos.

Los trabajadores de reparto en su mayoría inmigrantes e indocumentados marchan por las principales calles de la ciudad de Nueva York. Foto: Alejandro Alemán.

Sus principales demandas se enmarcan en: tener derecho a acceder a los baños de los restaurantes, un salario digno, una prestación por condiciones de vida peligrosa, protecciones básicas por robo de bicicletas, robo de salario, salud y seguridad, el derecho a usar un espacio público para comer, descansar y ser protegido por el clima extremo, además de, el derecho a organizarse.

El candidato a la alcaldía de la ciudad de Nueva York Eric Adams, expresó su solidaridad a los miles de repartidores de comida que marcharon por la ciudad de Nueva York.  

“Todos los neoyorquinos saben lo esenciales que son nuestros repartidores de comida ya que hemos sido testigos de las luchas y los sacrificios que han hecho durante el último año para mantenernos seguros y abastecidos en medio de una pandemia peligrosa. Es hora de que el NYPD se tome el bienestar de estos trabajadores en serio como nosotros ya que muchos de ellos son blanco de odio, robo y as altos”, dijo Adams que luego del asesinato de Francisco Villalva, se acercó a la vigilia en Harlem.

Piden a la policía que investiguen muerte de Francisco Villalva Vitinio

 

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