Redistribución de las ganancias para Wall Street

Por Gus West

¿Recuerda usted esos días tenebrosos después del colapso financiero del 2008, cuando el Congreso juró que se pondría firme con los bancos? Pues, parecería que esa decisión se estuviera desvaneciendo. El 8 de junio, un movimiento tendiente a eliminar algunas de las reformas que los senadores estaban promoviendo unos pocos meses antes, fue frenado a duras penas.

En esta oportunidad, el asunto candente trataba de las tarjetas de débito. Actualmente, cada vez que usted compra algo con su tarjeta de débito, el comerciante está obligado a pagar una comisión o tasa de interés que los bancos llaman "swipe fee" o "para recibir tarjetas de crédito como medio de pago", del 1% al 3% del valor de la transacción. Esta tarifa la establece la compañía de tarjeta de crédito afiliada al banco (con frecuencia, Visa o MasterCard), pero el banco es quien la cobra. Pocos de los consumidores conocen la existencia de estos cargos

Los que más sufren son los ciudadanos más pobres, que no tienen tarjetas de crédito ni de débito y tienen que pagar en efectivo.

Una nueva reforma financiera que debería hacerse efectiva el próximo mes traerá un poco de sentido común a las tarifas asociadas con las transacciones de tarjetas de débito.

Según la misma, a partir del 21 de julio próximo, las tarifas por procesar tarjetas de débito permitidas a los bancos más grandes ya no serán en base a un porcentaje, sino que se limitarán a 12 centavos por transacción.

La nueva reglamentación incluye protección para los bancos comunitarios más pequeños (aquellos con activos de menos de $10 mil millones). Estos bancos podrán seguir cobrando tarifas más altas para procesar las tarjetas de débito.

En resumidas cuentas, los comerciantes, y en ultimo término los consumidores, ahorrarán $14 mil millones por año gracias a esta reforma. Por otro lado sin embargo, los grandes bancos perderán $14 mil millones por año en dinero gratis.

Los Senadores Bob Corker (Republicano de Tennessee) y Jon Tester (Demócrata de Montana) propusieron una enmienda a principios de junio. Después del cual, la Reserva Federal podría revisar la reglamentación si hallaba que afectaría a los consumidores o a los bancos pequeños.  La propuesta fue votada en contra, pero por un pelo.

Visa y MasterCard han estado aumentando las tarifas para procesar tarjetas de débito por años. Eso puso contentos a los bancos y los estimuló a emitir más tarjetas. Mientras tanto, los bancos más eficientes en el procesamiento de transacciones ganaron más con este tipo de tarifa.

Lo último que necesitan los ciudadanos es tener que pagar una vez más por los errores de los bancos. En esta economía, los consumidores, y particularmente los más pobres entre ellos y los "sin cuenta de banco", se merecen un respiro. Y nuestros funcionarios electos deberían estar a favor del pueblo.

Gus West es presidente de la junta directiva y presidente del Instituto Hispano.

 

 

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