Promoviendo la cultura puertorriqueña en Nueva York

La Sociedad Fraternal Cervantes, fundada por la Internacional de Trabajadores promovió varias actividades como la elección de reinas y desde esa época desplegó las banderas de las banderas latinoamericanas en Nueva York, como muestra esta foto de 1947.
La Sociedad Fraternal Cervantes, fundada por la Internacional de Trabajadores promovió varias actividades como la elección de reinas y desde esa época desplegó las banderas de las banderas latinoamericanas en Nueva York, como muestra esta foto de 1947.

En junio la ciudad de Nueva York se prepara para vibrar con el Desfile Nacional Puertorriqueño, la máxima y más antigua expresión popular de la comunidad boricua en Estados Unidos con millones de espectadores

Sin embargo, a pesar del gran colorido, euforia, entusiasmo que se admira en esta magna actividad, la comunidad puertorriqueña en Nueva York, históricamente el mayor foco de su concentración, tiene una larga y fecunda trayectoria, de la cual es heredera actualmente.

Según investigaciones documentadas, la ciudad de Nueva York recibió a los puertorriqueños desde el siglo XIX. Llegaron motivados por el intercambio comercial, como la exportación de ron entre otros productos, que facilitó la vía hacia esta metrópoli, así como por las circunstancias políticas del momento.

 

Los puertorriqueños llegaron a Nueva York con su música poesía y religiosidad, introduciendo sus tradiciones, costumbres y expresiones culturales, como se ve en la gráfica en una reunión en el departamento de Jesús Colón.
Los puertorriqueños llegaron a Nueva York con su música poesía y religiosidad, introduciendo sus tradiciones, costumbres y expresiones culturales, como se ve en la gráfica en una reunión en el departamento de Jesús Colón.

EN BARCO Y EN AVIÓN

De San Juan a Nueva York el viaje en barcos de vapor como el Marine Tiger, el Borinquen y el Coamo, duraba de cuatro a cinco días. Desde 1946 los vuelos aéreos reemplazaron los viajes por mar. Las primeras emigraciones establecieron los canales para una gran oleada migratoria puertorriqueña después de la II Guerra Mundial, para entonces los boricuas de Nueva York habían establecido firmes bases, mediante una red de familias y agrupaciones muy activas social, cultural y políticamente.

 

La comunidad puertorriqueña ha demostrado desde el principio un enfoque en promover sus raíces entre la niñez, así se admira a la producción de teatro infantil en 1930 recreando una estampa navideña.
La comunidad puertorriqueña ha demostrado desde el principio un enfoque en promover sus raíces entre la niñez, así se admira a la producción de teatro infantil en 1930 recreando una estampa navideña.

BORICUAS EN NUEVA YORK

Los primeros asentamientos de puertorriqueños en Nueva York, integrados mayoritariamente por marinos, obreros,  tabacaleros, agricultores, costureras y domésticas, se establecieron en los vecindarios aledaños a los astilleros en Brooklyn y en el Bajo Manhattan, posteriormente en el West Side y en el East Harlem. Para principios del siglo XX, ya en 1910 la comunidad puertorriqueña de Nueva York era de 1.600 inmigrantes y para finales de la II Guerra Mundial era de 135.000.

 

Jesús Colón fue pionero introduciendo la música, instrumentos bailes y ritmos de Puerto Rico a Nueva York y como lo registra la gráfica, también de las costumbres culinarias, como el “bacalaito" o “pastelillo”.
Jesús Colón fue pionero introduciendo la música, instrumentos bailes y ritmos de Puerto Rico a Nueva York y como lo registra la gráfica, también de las costumbres culinarias, como el “bacalaito" o “pastelillo”.

ANTICOLONIALISMO

Desde el principio la comunidad puertorriqueña ha sido políticamente fuerte y esto se fundamenta en las motivaciones iniciales que le llevaron a abandonar su isla. La lucha contra el colonialismo español produjo el destierro o el auto-exilio. Dos exiliados fueron Ramón Emeterio Betances y Segundo Ruiz Belvis quienes planificaron de la breve y fallida rebelión de 1868 contra España en Puerto Rico conocida como El Grito de Lares y quienes fundaron "El Comité Revolucionario de Puerto Rico" en Nueva York.

 

APOYO A CUBA

Otros cuatro puertorriqueños que emigraron a Nueva York por razones políticas fueron Manuel Besosa, Antonio Vélez Alvarado, Juan Ríus Rivera y Francisco Gonzalo Marín y se unieron al Ejército de Liberación de Cuba, cuya sede estaba en Nueva York. Muchos puertorriqueños que emigraron a Estados Unidos se unieron al Partido Revolucionario Cubano, establecido en 1896 contra la presencia colonial en el Caribe y conformaron la Sección de Puerto Rico de ese partido, con miembros como Juan de M. Terreforte, Aurelio Méndez Martínez, Dr. José J. Henna, Sotero Figueroa y Roberto H. Todd.

 

POLITICAMENTE ACTIVOS

Los puertorriqueños desde el principio se integraron a los partidos políticos más representativos de Estados Unidos. Oscar García Rivera, quien inicialmente trabajó en la oficina de correos y después se licenció como abogado, fue el primer puertorriqueño electo a la Asamblea Estatal de Nueva York en 1937 y el primero a nivel nacional a un cargo en el gobierno estadounidense. Filomena Albizu, hermana del dirigente del Partido Nacionalista Puertorriqueño Pedro Albizua Campos, junto con su esposo Gaston Sheafe vivía desde 1915 en Nueva York. Clemente Soto-Vélez fue muy activo en el movimiento independentista.

 

ACTIVIDAD CULTURAL

Entre los pioneros puertorriqueños hubo una emigración social y económicamente diversa, unificada por la cultura a través de su música, comida, tradiciones y celebraciones. La actividad cultural de la comunidad puertorriqueña en Nueva York inicia conjuntamente con la emigración. Desde su llegada hubo innumerables agrupaciones y asociaciones que mantuvieron sus raíces, costumbres y tradiciones populares a través de organizaciones sociales, culturales y políticas.

 

PRIMEROS LATINOS

La comunidad puertorriqueña tiene profundas raíces en esta ciudad que no se limitan a su poder político. Uno de los principales aportes de los puertorriqueños fue la introducción, mantenimiento y difusión de una parte importante de la cultura latinoamericana al mundo anglo. A nivel cultural existe una larga lista de puertorriqueños que han sido pioneros en varias ramas de la cultura y las artes, a la cabeza Arturo Alfonso Schomburgk, el primer bibliófilo y coleccionista puertorriqueño, quien emigró de San Juan a Nueva York en 1891, fue muy activo en los círculos revolucionarios de la época y fue el metalizado de la celebración de la historia negra.

 

MULTIFACÉTICOS

Clasificar a los pioneros boricuas por ramas de acción o profesión es casi imposible, ya que su labor fue multifacética. Por ejemplo Jesús Colón y su hermano Joaquín, fueron prominentes líderes sindicales, activistas escritores y líderes políticos puertorriqueños que emigraron a Nueva York en 1918. Joaquín fue de los primeros trabajadores latinos en el Servicio Postal de Estados Unidos y para 1935 hay registro de que residía con su esposa y tres hijos en la calle Pearl del Bajo Manhattan. Los esposos Erasmo Vando y Emelí Vélez, quienes trabajaron en actuación y periodismo, participaron activamente en la vida cultural, social y política de su comunidad puertorriqueña en Nueva York desde su llegada en 1919.

 

DIFUSIÓN Y CREACIÓN

La difusión de su riqueza cultural se realizó a través de la recreación de sus tradiciones navideñas, el día de reyes, fiestas patronales y de eventos sociales como concursos de belleza, recaudación de fondos, bautizos, primeras comuniones, graduaciones, bodas, etc., etc., realizados a nivel familiar y por una serie de agrupaciones sociales, culturales, deportivas, políticas, etc. Pero además de recrear su cultura, los puertorriqueños en Nueva York aportaron con su creatividad e innovación, incorporando elementos de la cultura nueva en la que se desenvolvían.

 

AGRUPACIONES BORICUAS PIONERAS

Entre las agrupaciones de la época se registran entre otras: la Hermandad Puertorriqueña, el Club Demócrata de Hostos, el Club Social Puertorriqueño “Los Boricuas”, la Liga Puertorriqueña e Hispana de Brooklyn, la “Vanguardia Puertorriqueña” parte de la local internacional de trabajadores con base en Brooklyn, la Sociedad Cultural Puertorriqueña, la Liga Puertorriqueña de Beisbol, el equipo de baloncesto “Los Amigos”, la Banda Musical Infantil, la Compañía hispana de Tambores y Cornetas del Lower East Side que ganó competencias nacionales, la tropa 680 de Niños Escucha, Juventud del Partido Nacionalista de Nueva York. Se incluyen medios como el periódico “El Machete Criollo”, o “Pueblos Hispanos” publicación semanal antifascista de la que fueron parte Julia de Burgos y Clemente Soto-Vélez.

 

PRIMERO BROOKLYN

Los pioneros puertorriqueños de la Ciudad de Nueva York se establecieron inicialmente en Brooklyn y posteriormente en los barrios de Manhattan. En Brooklyn la “bodega” Flor de Borinquen en el 72 de la Ave. Tompkins, propiedad de Antonio Villamil, vendía entre una variada lista, productos tropicales y carnes. La lavandería La Quebrada en este mismo condado para los años 40s era mayoritariamente visitada por puertorriqueños. La “Liga Puertorriqueña” en los años 30s organizaba actividades culturales y sociales en Brooklyn. Barrios como Bushwick tienen una importante concentración boricua, además de Williamsburg, East New York, Brownsville, Coney Island, Red Hook, y Sunset Park. En Williamsburg la avenida Graham se conoce como "Avenida de Puerto Rico" por ser un enclave étnico boricua desde 1950.

 

LOISAIDA

Surge como un término derivado de la pronunciación de los boricuas de "Lower East Side”, fue acuñado como tal por el poeta y activista"Bimbo" Rivas en 1974 y se refiere a la zona comprendida entre la avenida C en Alphabet City, cuya población desde los años sesenta ha sido mayormente originaria de Puerto Rico, en un proceso desde la década de 1940 hasta fines de los noventa. Los puertorriqueños que emigraron a Nueva York se enfrentaron a situaciones difíciles y dificultades, como la discriminación racial y surgió el fenómeno de los nuyoricanos. En 1980, los poetas boricuas Miguel Algarín, Miguel Piñero y Pedro Pietri establecieron el "Nuyorican Poets Café" en el Lower East Side de Manhattan (236 E 3rd Street, entre las Avenidas B y C), que ahora es considerado un hito en Nueva York.

 

EAST HARLEM

Conocido como “El Barrio” o Harlem Hispano, en Manhattan, abarca el área al norte del Upper East Side y el Este de la calle 96 hasta la calle 140, al este de la Quinta Ave.  y hacia el río Este. Es una de las comunidades predominantemente latinas de la ciudad de Nueva York, con mayoría puertorriqueña. Para 1940 existe el registro de una gran tienda de licores boricua en la esquina de la 5a Ave. y calle 116, en donde para 1933 estaba bien establecida “Hernandez Music Store”, de propiedad de Victoria Hernández, hermana del compositor boricua Rafael Hernández, localizada en el 1724 de la Ave. Madison, donde se vendían discos, fonógrafos, radios, marcadas y güiros. En “El Barrio” habían funerarias, casas musicales y una serie de negocios puertorriqueños que dieron paso al surgimiento de organizaciones culturales que persisten hasta la actualidad como el Museo del Barrio, el Centro Julia de Burgos, etc.

 

WASHINGTON HEIGHTS

Desde la primera mitad del siglo pasado fue evidente la presencia boricua en este barrio, La Farmacia Santos, en Broadway y la calle 139 en, se anunciaba en los periódicos locales. Don Geraldo Torres, quien para la década de los años 30s vivió en el 520 West de la calle 134 en Manhattan, fue Presidente de la Asociación de Beneficencia de los Empleados de Correos. A finales de la década de los sesenta inició masivamente la emigración a la zona de la comunidad caribeña de República Dominicana. En 1974 se fundó el Boricua College por Victor G. Alicea entre otros puertorriqueños, la primera institución privada bilingüe de educación superior en Estados Unidos, desarrollada por puertorriqueños y dedicada a educar a los latinos en su campus en la histórica Terraza  Audubon.

 

CONDADO DE LA SALSA

Actualmente El Bronx es el condado con el mayor porcentaje de boricuas. La parte sur de El Bronx se convirtió en centro de la música puertorriqueña. Los teatros que sirvieron a grupos anteriores de inmigrantes, como irlandeses e italianos, pasaron a ser utilizados por la comunidad puertorriqueña y latina para espectáculos musicales, así por ejemplo el histórico Teatro Puerto Rico en el Este de la calle 138 y el Hunts Point Palace en Southern Blvd. Durante la "época de oro" del Teatro de Puerto Rico, entre 1947 y 1956, surgieron artistas como José Feliciano, posteriormente Jennifer López. Históricamente figuras femeninas como Evelina López Antonetty, boricua de El Bronx, participaron en demostraciones públicas, como la lucha contra el fascismo durante la II Guerra Mundial.

La antigua trayectoria de la comunidad boricua en Nueva York dejó establecidos los cimientos de importantes entidades culturales que persiste hasta la actualidad, entre ellas:

 

MUSEO DE EL BARRIO

Fundado en 1969 por Rafael Montañez, posee una colección de aproximadamente 8.500 piezas integradas por objetos precolombinos, artefactos tradicionales, con una exhibición permanente de la cultura Taína y objetos del siglo XX con gráficos, máscaras, textiles, fotografías y arte moderno de Puerto Rico principalmente y de países latinoamericanos. Es considerado la principal organización de su tipo en la Ciudad de Nueva York, dedicada a promover la cultura puertorriqueña y latina a nivel internacional.

 

El Boricua College localizado en Washington Heights es una entidad académica privada fundada en los años setenta por visionarios puertorriqueños para proporcionar educación superior bilingüe.
El Boricua College localizado en Washington Heights es una entidad académica privada fundada en los años setenta por visionarios puertorriqueños para proporcionar educación superior bilingüe.

CENTRO DE ESTUDIOS PUERTORRIQUEÑOS

Por décadas ha sido la institución encargada de preservar la documentación y archivos de la comunidad puertorriqueña en Estados Unidos para las futuras generaciones. Los trabajos de investigadores como Félix Matos Rodríguez y Pedro Juan Hernández, de ese centro son un referente importante para boricuas y para todos los latinoamericanos, sobre la forma como se debe valorar la historia y la documentación como referente importante de ella.

 

La comunidad puertorriqueña de Nueva York ha perennidad la memoria y legado de sus mentores y pioneros culturales con la creación de entidades como el Centro Julia de Burgos en honor a la poeta, activista y periodista quien vivió y falleció en esta ciudad.
La comunidad puertorriqueña de Nueva York ha perennidad la memoria y legado de sus mentores y pioneros culturales con la creación de entidades como el Centro Julia de Burgos en honor a la poeta, activista y periodista quien vivió y falleció en esta ciudad.

CENTRO CULTURAL JULIA DE BURGOS

Se fundó en 1969 en honor a la profesora, periodista y poeta boricua Julia de Burgos, precisamente en el barrio donde falleció y donde fue muy activa literaria y políticamente. Es un centro con programas y actividades artísticas, culturales, educativas y cívicas, para promover y mejorar la calidad de vida en East Harlem a través de exhibiciones, presentaciones, películas, eventos comunitarios y programas educativos. Su biblioteca incluye dos salones principales, un teatro y un pabellón de usos múltiples y dos estudios para ensayos artísticos. Es el hogar de El Taller Boricua, la Escuela de Patrimonio y Los Pleneros de la 21.

 

El Centro Clemente Soto Vélez es otra de las instituciones de raíces boricuas creado para promover la cultura de Puerto Rico en Nueva York, honrando la memoria del periodista, poeta y activista puertorriqueño.
El Centro Clemente Soto Vélez es otra de las instituciones de raíces boricuas creado para promover la cultura de Puerto Rico en Nueva York, honrando la memoria del periodista, poeta y activista puertorriqueño.

CENTRO CULTURAL Y EDUCATIVO CLEMENTE SOTO VÉLEZ

Fundado en 1993 en memoria del poeta, periodista y activista puertorriqueño Clemente Soto Vélez, este centro cultural boricua tienen como objetivo cultivar, presentar y preservar la cultura puertorriqueña y latinoamericana, a través de la promoción de artistas y presentación de eventos que reflejen la diversidad cultural del Lower East Side.

 

ALGUNOS PIONEROS PUERTORRIQUEÑOS DE LA CULTURA

 

ARTURO ALFONSO SCHOMBURG, historiador, escritor y activista puertorriqueño de ascendencia africana y alemana que se trasladó a los Estados Unidos e investigó e incrementó el conocimiento de las grandes contribuciones de los afro-latinoamericanos y afroamericanos a la sociedad estadounidense.

 

CUARTETO VICTORIA, fue uno de los grupos más aclamados de Puerto Rico en Nueva York, integrado entre otro por el compositor Rafael Hernández, Rafael Rodríguez, Myta Silva, Bobby Capó y Pepito Arévalo.

 

LITERATOS, Alfredo Margenat, Graciany Miranda Archilla y Clemente Soto-Vélez fundaron el movimiento literario conocido como Atalayismo.

 

JULIA DE BURGOS, una de las más prominentes poetas y escritoras puertorriqueñas y latinoamericanas del siglo XX, quien vivió y falleció en Nueva York desde 1942 hasta 1953.

 

PURA BELPRE, escritora de cuentos infantiles y primera bibliotecaria puertorriqueña de la Ciudad de Nueva York.

 

PEDRO  “PIQUITO” MARCANO Y PEDRO FLORES, destacados músicos y compositores puertorriqueños.

 

JESÚS COLÓN, fundador del movimiento intelectual entre poetas, escritores, músicos y artistas puertorriqueños o de origen puertorriqueño, conocido como Movimiento Nuyorican.

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