Por Matt Adler
Durante esta campaña electoral, Donald Trump ha dicho que no quiere que los latinos hablen español y que todos debemos hablar sólo inglés. Está muy equivocado- la diversidad lingüística es bonita e imprescindible. La comunidad latina en este país necesita preservar la lengua española para preservar su cultura.
Cuando los descendientes de inmigrantes no hablan la lengua de sus antepasados, se pierde la cultura también. Soy judío. Mis bisabuelos llegaron a EEUU hablando yiddish, una lengua judía. Según el censo de 1930, 1,222,658 personas en este país hablaban la lengua de mi gente. Aunque actualmente haya 6 millones de judíos estadounidenses, sólo 160,968 de ellos hablan yiddish. Los judíos hemos perdido la capacidad de entender la literatura, la poesía, la música, y gran parte de la herencia cultural de nuestra gente. Aunque hayamos preservado nuestra religión, la cocina, y alguna frases, hemos perdido todo un patrimonio cultural. Lo mismo ha pasado a los inmigrantes alemanes, irlandeses, italianos, griegos, etc. Desafortunadamente, los latinos están pasando lo mismo. Según Pew Hispanic Center, 91% de los latinos de primera generación hablan bien el español, mientras que tan sólo 47% de la tercera generación entienda la lengua de Cervantes. Hay que evitar que la pérdida de cultura que ha pasado a mi gente pase también a los latinos.
La lengua española es lo que más une a la comunidad latina. Los latinos son de varios países de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica, y España. Cada país tiene una cultura diferente. Pensemos en la comida, por ejemplo. El mole no es igual que la pupusa, ni la ropa vieja, ni el alfajor. La cumbia es distinta del reggaeton, la salsa es distinta del flamenco. Somos católicos, evangélicos, judíos, musulmanes, budistas, y santeros. Somos mestizos, blancos, morenos, indígenas, chinos, y japoneses. ¿Cuál es la única cosa que nos une en este país? La lengua española. Sin ella, no somos una comunidad, sino solamente estadounidenses (¿de origen latinoamericano?).
Cada lengua es una riqueza. Cuando uno habla una lengua, se abre una puerta a otro punto de vista. Hablar una lengua nos da la oportunidad de conectar con nuestra historia y de aprender de las experiencias de otras personas. Nos brinda la posibilidad de disfrutar de una multitud de aspectos culturales- la literatura, la música, la política, la historia, y la amistad. Leer a Márquez, a Neruda, a Martí no es igual en inglés que en español. Escuchar una canción de Selena, de Juan Luís Guerra, de Celia Cruz, y no entender las letras es una lástima total. Además, preservar la cultura nos sensibiliza. Sabemos lo que es “ser diferentes” pues tenemos más compasión por las otras minorías y gente oprimida. Si preservamos el español, es menos probable que nuestros descendientes sean como Donald Trump- un hombre que de hecho es de origen inmigrante alemán pero que se le ha olvidado de sus raíces.
Aunque varios racistas como Trump no quieran que los latinos sigamos hablando español, es absolutamente necesario para preservar nuestra cultura. Es a través de la lengua española que podemos garantizar la continuación de nuestra comunidad latina en este país para siempre.


























