Una investigación reciente comisionada por la Asociación National de Productores Latinos, el Centro de Estudios de Etnicidad y Raza de la Universidad Columbia y la Fundación Hispana Nacional para las Artes junto al Instituto Nacional Latino de las Artes, Educación y Prensa, culminó en un reportaje sobre el estado de los latinos en la prensa de Estados Unidos, arrojando entre otras cosas que la participación de los latinos en la programación y películas es muy limitada; que las historias sobre latinos constituyen menos del 1% de la cobertura de los medios de comunicación y la mayoría de estas historias cuentan que los latinos son infractores de la ley.
Circunstancias como la ya superada crisis financiera nacional, la invasión tecnológica y el movimiento ecologista que promueve la reducción del uso de papel, los medios impresos y medios latinos en general actualmente enfrentan tres retos fundamentales para afianzar su mantenimiento, vigencia y progreso.
Primeramente el tema del lenguaje, una persona que se considera latina o hispana debe hablar el Español o Castellano, porque la hispanidad o latinidad no son características raciales. No existe raza latina ni raza hispana, sino raza mestiza. La hispanidad y latinidad son una característica “lingüística”.
El mantenimiento del lenguaje es fundamental para la comunidad latina, que si bien debe aprender y dominar el Inglés, -idioma oficial de esta nación-, no debe perder su identidad, sus raíces y aquella característica primordial que la hace “hispana” o “latina”. Es muy importante concientizar a niños y adolescentes sobre una realidad indiscutible, tanto el Castellano, como el Inglés son idiomas de origen europeo y ninguno es mejor que el otro.
En Europa cada país habla un lenguaje diferente y los europeos hablan dos y hasta tres idiomas como parte de su idiosincracia. El elemento que unifica a los latinos es el idioma. Este elemento de integración no debe disolverse por el hecho de que los hijos de latinos nacen en Estados Unidos. Mientras más lenguajes domina una persona más posibilidades laborales y personales tiene.
Mientras los estadounidenses aprenden como mínimo un idioma extranjero, sea Castellano, Francés o Chino, la comunidad latina en franco y erróneo sentimiento de inferioridad tiende a despreciar su lengua.
El idioma no hace inferior a una persona, sino su hermetismo para aprender y abrirse al mundo, pero sobretodo el perder su identidad.
El tema de la lectura entre los latinos es muy grave y en esto no existe apoyo por parte de la televisión que tiene una gran responsabilidad en la imagen que se proyecta de los latinos.
Los actores, presentadores de noticias, directores y escritores latinos se quejan de la falta de presencia en los medios en Inglés y la “imposición” de estereotipos negativos, es la misma televisión latina la que ahora, con más fuerza que nunca, promueve las “narco-novelas”, “narco-corridos” y “narco-cultura”. Presenta una programación y promoción espectacular de las telenovelas, que no aportan en nada al crecimiento intelectual, cognitivo ni crítico de nuestra comunidad y le mantienen sumida en la mediocridad y anti-valores como la brecha social, el machismo, abuso de menores, la venganza, la traición, etc., etc.
Los estudios indican que en el medio anglo sólo el 1,8% de los productores de noticias son latinos, pero igualmente el enfoque latino de las noticias no es el investigativo sino el sensacionalista y para muestra la imposición del tema del Chapo en una de las principales televisoras hispanas de Estados Unidos con un asunto de la problemática mexicana.
Los latinos en Estados Unidos somos diversos y existen graves vacíos atendiendo a comunidades que si bien porcentualmente son minoritarias, son parte de la riqueza diversa de la identidad latina. Hay que terminar con los monopolios nacionalistas en los medios de comunicación grandes que pretenden imponer lo suyo a todo el resto de latinos.
La profesionalización y manejo de tecnología son otro de los retos que enfrentan los medios, en donde el escenario internacional exige mayores niveles académicos y de entrenamiento. Las empresa que auspician los medios a través de la publicidad, así como los lectores, televidentes y radioescuchas tienen el derecho y la obligación de exigir mejores niveles informativos y de cobertura.
Ya no es suficiente con copiar y pegar del internet, nuestra comunidad urgentemente requiere información original, que responde a las necesidades actuales y que promueve los valores humanos, profesionales, académicos, empresariales, deportivos, etc. dejando de lado adulaciones a empleados públicos de dentro o fuera y dando prioridad a la educación.
La presión de los consumidores impacta, así que está en manos de la audiencia, lectores y radioescuchas, ayudar a mejorar y definir no solo la presencia de los latinos en los medios, pero sobretodo el nivel de profesionalismo y beneficio a largo plazo de los contenidos, informaciones, noticias y material que se ofrece, porque no es suficiente con ser una gran comunidad, pero ante todo ser una comunidad preparada para los retos y competitividad planteada por un medio en crecimiento agresivo, en donde otros grupos étnicos son más conscientes de ventajas y desventajas de asumir la responsabilidad.
Usted tiene el poder, no vea, no lea, no compre, no escuche. Exija calidad y en cada encuentro con los medios informativos, busque educarse.


























