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Puerto Rico ha reconocido que su deuda fiscal es impagable, mientras tanto los politicos en Puerto Rico y en el Congreso de Estados Unidos no se ponen de acuerdo para lograr una solución efectiva a la situación que cada vez empeora.
La Cámara de Representantes estaba supuesta a aprobar el pasado marzo un proyecto para aliviar la crisis, pero no ha pasado nada.
Es un asunto inexplicable dada la presencia política a través de varios miembros de la estructura política estadounidense quienes son de origen puertorriqueños y ocupan cargos relevantes, entre ellos los demócratas Nydia Velásquez y José Serrano de Nueva York, así como Luis Gutiérrez también demócrata de Illinois. Parecería que están más enfocados en la campaña electoral e incluso en ayudar a otros países, como es el caso de Luis Gutiérrez que ahora quiere conceder el TPS a los ecuatorianos.
Resulta contradictorio, al analizar comparativamente los enormes esfuerzos del gobierno federal en promover el crecimiento económico de Cuba, con lo que está haciendo por Puerto Rico, cuyos ciudadanos son estadounidenses de nacimiento, son una población relativamente pequeña de tres y medio millones y se encuentra a solo a 100 millas de distancia.
La situación es critica y Puerto Rico no tiene acceso al mecanismo de quiebra, ni puede acudir a los mercados financieros, pero la solución no se limita únicamente a la inclusión de Puerto Rico en la Ley Federal de Bancarrota. La administración Obama por su parte continúa con su política paternalista colocando “paños calientes” para curar a un desahuciado: hizo disponible un crédito de impuestos para trabajadores de bajos ingresos que viven en Puerto Rico. Obama facilitará el acceso a casi 400 millones de dólares para carreteras y otros proyectos de obras públicas en la isla y varios funcionarios asistirán técnicamente, además se facilitará el acceso rápido a dinero para la entrega de proyectos de vías públicas, pero nada de eso soluciona el tema del pago de la deuda fiscal, por el contrario, lo empeora.
Ante la ineficiencia de la administración en un proceso que lleva meses discutiéndose en Washington, agrupaciones comunitarias solicitan la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para evitar una crisis humanitaria, como un recurso para que se declare inmediatamente una moratoria del pago de la deuda, entre otras cosas.
Líderes comunitarios boricuas denuncian que las medidas de austeridad impuestas por el gobierno en la isla para tratar la crisis, han provocado una emergencia humanitaria entre las poblaciones más pobres y afirman que el Presidente Obama “puede cabildear ante la Reserva Federal para que asista a Puerto Rico como lo ha hecho en otros momentos con países como México”. Han protestado contra las medidas indicando que “atentan contra los derechos humanos porque recortan servicios básicos”.
Varios miembros republicanos del Congreso sostienen que el problema radica en que el sector público puertorriqueño es poco eficaz, gasta demasiado y proponen la creación de una junta de control federal que supervise el presupuesto de Puerto Rico, a lo que se oponen rotundamente los independistas de la isla porque según ellos profundizaría la relación colonial.
La comunidad puertorriqueña está concentrada en la parte noreste de la nación (53%) la mayoría en Nueva York (23%) y en el sur (30%) mayoritariamente en Florida (18%), no solo es una de las poblaciones hispanas más grandes en Estados Unidos con 4.9 millones, es además el grupo más grande de puertorriqueños en el mundo, incluyendo el propio Puerto Rico. Más del 82% de los puertorriqueños hablan Inglés, el 18% lo comprenden aún cuando no lo hable perfectamente, que es un porcentaje superior al resto de hispanos.
Un porcentaje mayoritario de puertorriqueños de más de 25 años, tienen educación superior, comparado al resto de hispanos. No tienen problemas de estatus migratorio y sin embargo dentro de Estados Unidos, la población puertorriqueña tiene mayor indice de pobreza en general (28%) comparado al de otros estadounidenses (16%) y de los latinos (26%). Igualmente el porcentaje de puertorriqueños que tienen una casa o propiedad es menor al del resto de hispanos y del resto de la población.
Los puertorriqueños tienen todo a su favor, situación legal, beneficios de ley, educación, idioma, poder político y sin embargo no mejora la situación. ¿Qué está sucediendo?



























