Oportunidad de oro

EDITORIAL

Este domingo 10 de junio la gran celebración puertorriqueña se tomará la avenida más famosa de la Capital del Mundo y será una oportunidad única para levantar su voz.

Si bien la respuesta a la destrucción y la crisis humanitaria en Puerto Rico por parte de la diáspora ha sido alentadora y se realizaron casi inmediatamente muchos eventos de apoyo, campañas de recaudación de fondos y otras iniciativas, -cuarenta y siete eventos de recaudación solamente en los días posteriores a la tragedia-, hay muchas cosas que hacer para asegurar no solo el presente, pero además el futuro de la isla que se está quedando sin habitantes.

Sin duda la comunidad puertorriqueña de Nueva York, que celebra su sexagésimo primer desfile, no perderá la oportunidad para protestar contra la respuesta ineficiente del gobierno a los daños provocados por el huracán, que a pesar de haber pasado hace nueve meses, aún mantiene en condiciones inhumanas a innumerables puertorriqueños, que son ciudadanos estadounidenses.

Un reporte que se realizó a los seis meses desde que el huracán María devastó Puerto Rico, en la fase inicial de alivio de desastres de emergencia, concluyó que la isla, si bien ha entrado en una fase de recuperación y reconstrucción, este será un proceso a largo plazo. El impacto del huracán sin embargo, tiene repercusiones que van más allá de la crisis humanitaria y el éxodo de la isla, que ya tenía un muy grave problema de déficit presupuestario y prácticamente estaba en la bancarrota.

Con la electricidad y el agua aún escasos después del huracán María, los puertorriqueños han manifestado su indignación por la lentitud e ineficiencia de la ayuda por parte del gobierno federal, esto se une a la insatisfacción generalizada de los sectores más progresistas de la nación y puede ser un fuerte motivante para medidas más drásticas con el gobierno federal.

Una de las iniciativas a largo plazo que es digna de elogio, es la del Centro de Estudios Puertorriqueños, que realiza una labor sin parangón, rescatando, preservando y promocionando la historia de la diáspora boricua, un legado histórico fundamental, para comprender el presente de la comunidad latina pionera en esta ciudad.

El Centro de Estudios Puertorriqueños promueve el diálogo y la critica constructiva sobre temas trascendentes, despliega esfuerzos para crear conciencia y apoyo entre el público estadounidense sobre la crisis humanitaria de más de tres millones de seres humanos. Adicionalmente los informes que ha publicado el centro, por ejemplo sobre el impacto del éxodo poblacional de Puerto Rico en los distritos escolares del país, son preocupantes, porque indican que hay una necesidad urgente, no solo de reconstruir la economía de la isla, además de preparar escuelas y servicios de apoyo para estos estudiantes necesitados, que son los profesionales del futuro.

Desde las primeras evaluaciones se sabía que la recuperación total de Puerto Rico demorará años, pero con el éxodo, la isla está quedando sin mano de obra para reconstruirla y llena de personas de la tercera edad que necesitan apoyo y que ya no están en condiciones de levantarla físicamente.

La iniciativa Rebuild Puerto Rico, es un esfuerzo de colaboración coordinado entre el liderazgo de Hunter College y del Centro con la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico, oficiales electos locales y federales, líderes y organizaciones comunitarias y otros, para crear un centro de información y una plataforma en donde la diáspora puertorriqueña y otros interesados ​​en apoyar a Puerto Rico, puedan compartir información sobre actividades, temas de política, llamados a la acción, donaciones y voluntarios, asistencia de ayuda y otra información relevante sobre la crisis. Es una gran iniciativa y un ejemplo a seguir.

Otro reto importante para la comunidad boricua y para toda la Ciudad de Nueva York, es la apropiada asimilación y asistencia a los puertorriqueños que han emigrado huyendo de la crisis humanitaria en la isla. Son miles de ciudadanos que llegan con la moral devastada y que necesitan ayuda en diferentes formas.

La comunidad puertorriqueña de Nueva York siempre ha demostrado un sentido de unidad y un poder político importante. Esta es la mejor oportunidad no solo para expresar sus necesidades, levantar la voz y presionar públicamente para que se asista a la isla como se merece un estado libre asociado, pero además es una buena oportunidad para hacer un auto-análisis de como están funcionando las cosas, entre otros la dinámica de trabajo con las otras comunidades latinoamericanas, su apertura cultural y su respaldo al proceso de integración de la gran comunidad latina de Nueva York.

Existen muchos retos, la comunidad puertorriqueña tiene trayectoria, tiene experiencia, sin embargo desastres naturales no tienen forma de enfrentarse totalmente y la nueva temporada de huracanes representa un doble reto para la isla que se encuentra tratando de levantar la cabeza tras el paso de María.

La crisis humanitaria y el éxodo en Puerto Rico, son el principio desencadenante de otros fenómenos, la falta de población joven agravaría la crisis financiera, la falta de productividad, de turismo, de gente para trabajar y consumir y mantener el sistema productivo y adquisitivo en movimiento. Hay mucho que analizar y enfrentar.

La actual situación en Puerto Rico requiere una respuesta conjunta colectiva y respaldada por todos. Una buena oportunidad de reflexión.

https://impactolatino.com/s-os-puerto-rico/

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