
El archi querido y odiado ‘ObamaCare’, el plan de salud actualmente vigente para todos, ahora sabemos que ha llevado a más de 21 millones de personas a vivir trabajando ‘part time’.
Lo acaba de publicar la Junta de Estadísticas en el Empleo, con cifras actualizadas al pasado mes de julio.
La mayoría de estos trabajadores hasta antes que se ponga en vigencia el ‘ObamaCare, tenían empleos a tiempo completo o full time. Pero hecha la ley, hecha la trampa.
Muchos empresarios fueron facultados -si querían- a despedir a todo su personal y, sin ningún empacho o problema, a ofrecerles empleos a tiempo parcial o part time en el mejor de los casos.
Muchos lo hicieron y recontrataron a sus trabajadores con esa modalidad, respetando sus años de servicio y salario.
Pero otros no, ya que sencillamente trajeron nuevos empleados a quienes empezaron a pagarles con salario cercano al mínimo y, si eran profesionales competentes, con el más bajo en su escalafón.
Pero todos part time y/o por contratos de tres o seis meses. Ojo, pero el efecto colateral sobre quienes estaban en edad de jubilación temprana (62 años de edad), que los echaron de posiciones prominentes en sus compañías y no han podido encontrar empleos de parecida categoría y salarios, serían otros millones adicionales (las cifras del censo no lo mencionan).
Ahora resulta que de los más de 21 millones trabajadores part time, de acuerdo a la Junta de Estadísticas en el Empleo (BLS por sus siglas en inglés), cinco millones serían part time ‘involuntarios’ o sub empleados. ¿Y el resto ‘voluntarios’? Una reciente encuesta del HuffPost sobre el tópico hace un chanchullo sobre este tema, ya que dice “más gente vive feliz trabajando part time desde el ObamaCare”.
El periódico de Arianna Huffington yerra en esto de principio a fin.


























