Nueva York: reparación, justicia racial e igualdad

Homenaje por la muerte de George Floyd expresando que el racismo mata.

Ante las diversas manifestaciones ocurridas en el Estado de Nueva York desde la muerte del Afroamericano George Floyd, las voces de quienes salen a la calle se han hecho escuchar, repudiando el discurso de odio e incitación de quienes promueven y comulgan con la violencia.

Recordando así mismo, que las máximas autoridades tienen obligaciones con todas las comunidades en materia de Derechos Humanos.

Numerosas comunidades residentes en el estado de Nueva York que son víctimas del racismo, la discriminación y la desigualdad, también han abordado en estas manifestaciones, temas que son necesarios resaltar y a la vez, llevar a los diferentes paneles de discusión desde la Legislatura del Estado hasta el Consejo Municipal de la ciudad en todos los Distritos.

En esta materia de Derechos Humanos eliminar las raíces estructurales de racismo, discriminación y desigualdad son necesarias e importantes para los neoyorquinos.

oficiales de Nueva York
Oficiales del departamento de policía arrestan a una manifestante durante una protesta de “Black Lives Matter" en Nueva York.

Así como también, es fundamental y obligatorio remediar mediante medidas de justicia y reparación ante las victimas que sufren este maltrato.

La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación racial requiere que los “Estados se aseguren de que las personas afectadas tengan acceso a la justicia y recursos efectivos, incluida una reparación justa y adecuada por violaciones de derechos. Esta obligación no es excepcional, sino más bien un principio básico del sistema de derechos humanos de Naciones Unidas.

Todos los principales tratados de derechos humanos prevén el acceso a una reparación adecuada por violaciones”.

A pesar de la ratificación de los tratados y el reconocimiento general de su obligación de proporcionar reparaciones, la mayoría de los Estados no han garantizado el reconocimiento, los recursos y las reparaciones suficientemente integrales por las violaciones del derecho a no sufrir discriminación racial.

Algunos Estados han llevado a cabo programas de reparación por violaciones graves de los Derechos Humanos. Muchos otros Estados se han negado a comprometerse significativamente con las obligaciones de justicia reparadora, incluso se han negado a promulgar políticas que examinen la viabilidad de las políticas de reparaciones.

La intervención reparadora para la injusticia racial tanto histórica como actual es urgente. Este es un momento para la acción y no solo para la retórica, especialmente por aquellos que no necesitan temer por sus vidas o sus medios de vida debido a su raza u origen étnico.

Las personas menos favorecidas de Nueva York han tenido que vivir en carne propia las verdades del racismo sistémico y el dolor asociado, a menudo sin un recurso significativo mientras navegan en su vida diaria.

Cabe destacar que las autoridades neoyorquinas se han pronunciado en contra de estos temas de discriminación, desigualdad y abuso.

No obstante, es importante reflexionar sobre las obligaciones para garantizar la justicia racial y la igualdad a través de reparaciones y las posteriores acciones.

Para este propósito emitimos algunas recomendaciones que a criterio propio son necesarias y relevantes bajo los siguientes temas:

  • Incluir las reparaciones dentro del sistema de la Legislatura del Estado.
  • Lograr una justicia racial a través de mecanismos de reparación.
  • Analizar las barreras que impiden para avanzar en los mecanismos de
    reparación.
  • Verificación de lecciones aprendidas en otros países u otros Estados sobre esquemas de reparaciones.
  • Analizar esquemas de reparaciones que requieren visiones de migración.
  • Crear políticas estructurales destinadas a lograr la desigualdad racial
    con esquemas de reparación efectivos.
  • Analizar los estándares existentes para las reparaciones dentro del Derecho Internacional.
  • Asegurar que los mecanismos de reparación respeten la dignidad inherente de las víctimas y faciliten una participación sólida tanto en la planificación como en la ejecución.
  • Que sea obligación del Estado garantizar que los actores privados paguen reparaciones por sus violaciones o contribuciones a la discriminación racial.
  • Entre otras.

El debatir sobre temas de Justicia, Reparación e Igualdad hoy en día es sin lugar a duda, un verdadero desafío para las actuales autoridades neoyorquinas.

Al respecto es oportuno mencionar que se deben realizar cambios estructurales para
condenar la discriminación racial y comprometernos como seres humanos a promover por todos los medios y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación en todas sus formas y promover el entendimiento entre todas las razas.

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