Los niños refugiados serán los beneficiarios de una iniciativa creativa centrada en una nueva canción pop, “We All Stand Together”. Ha sido creada para aumentar la conciencia y recaudar fondos para los más de 50 millones de niños desplazados en todo el mundo.
Ellos son víctimas de la guerra, conflictos, persecución religiosa, desastres climáticos, escasez de alimentos y agua, y violencia de pandillas. El número sigue creciendo mientras que la financiación gubernamental está disminuyendo.
Compuesta por Michael Orland (American Idol) y Judy Winger Quay, con letra de Brian Seth Hurst, el sencillo digital —ingenierizado por Miklos Malek— presenta a las prometedoras cantantes Bella Stine de California y Lea Jade García de Texas, un coro de la University of Texas Rio Grande Valley (UTRGV) y 12 estudiantes de Pharr-San Juan-Alamo Southwest High School.
Está disponible en stand4childrensong.com por $10. Los ingresos se destinarán a la organización sin fines de lucro con sede en Austin Global Impact Initiative (Gii), que ayuda a familias y niños refugiados en todo el mundo.
Stand Together for Children es un proyecto de la firma de impacto social con sede en la ciudad de Nueva York Channel4Cause. La campaña fue producida por el cineasta galardonado Jeff Oppenheim y la experta en organizaciones sin fines de lucro y causas sociales Alibe Hamacher.
Oppenheim y Hamacher son miembros fundadores de Channel4Cause y los visionarios detrás de la campaña. La campaña incluye la canción, un próximo video musical y un documental de larga duración titulado “The Resilience of Innocence: The Making of the Stand Together Project.”
El mensaje de la canción dice: “If we all stand together, not a break in the human chain, if we all stand together, we all stand to gain.” (“Si todos permanecemos unidos, no habrá ruptura en la cadena humana; si todos permanecemos unidos, todos salimos ganando.”)
“Visualizamos esta campaña como sostenible durante muchos años”, dijo Hamacher. “Inspirará cambios y buena voluntad mientras recauda recursos para ayudar a proteger a los niños que están en movimiento.” UNICEF y Save the Children estiman que el número de niños refugiados menores de 18 años supera los 50 millones.
Orland y Oppenheim imaginaron el proyecto como una campaña impulsada por jóvenes y sumaron a Stine y García como las cantantes principales. Ambas estudiantes universitarias están profundamente comprometidas con la causa. El coro juvenil representa una participación juvenil aún más profunda.
A través del Rotary Club de Mission, Texas, los productores se reunieron con el decano Jeffrey Ward de la UTRGV School of Fine Arts. Con un 90.1% de matrícula latina, UTRGV y su coro ofrecieron una poderosa atracción vocal y simbólica, ya que muchos de los cantantes son inmigrantes o hijos de inmigrantes. Por ello, el coro de la universidad era el grupo ideal para grabar la canción, y el Rotary Club se comprometió a apoyar para hacerlo posible.
Orland y Malek trabajaron con el director del coro Sean Taylor para arreglar y grabar la sección coral. Oppenheim y Hamacher colaboraron con estudiantes del programa de cine de UTRGV que filmaron la presentación.
“Esto ayudó a empoderarlos profesionalmente mientras, como narradores principales, documentaban a los estudiantes cantantes”, dijo Oppenheim. Hamacher, originaria de Chile, señaló que “algunos niños refugiados pasa pasan has hasta veinte años en campamentos”.
También mencionó las dificultades que enfrentan para encontrar equilibrio entre sus nuevos entornos y sus países de origen. “Incluso una vez establecidos en sus nuevos hogares, los niños a menudo enfrentan enormes barreras culturales —desde el idioma hasta rituales religiosos y alimentación— lo que los hace sentir muy ajenos”, explicó.
Hamacher involucró a Global Impact Initiative como el principal socio sin fines de lucro de la campaña, ya que su misión aborda estos desafíos y otros en su trabajo con familias tanto a nivel local como internacional.
Anjum Malik, fundadora de Gii, explica: “Cuando las familias se sienten respetadas y apoyadas, los niños lo sienten inmediatamente.”
La misión de Gii es empoderar a comunidades vulnerables y desatendidas para que logren independencia económica a través de la educación, el empleo y la participación comunitaria.
“Ese sentido de pertenencia”, agregó Malik, “se convierte en la base de todo lo demás. Abre la puerta al aprendizaje, al crecimiento, a la confianza, a la resiliencia y a la esperanza para el futuro.”
“Stand Together representa a toda la comunidad del Rio Grande Valley, ya que no solo llama la atención sobre la comunidad aquí, sino que también presenta paralelismos con los niños que están en movimiento”, dijo la vocalista Lea Jade García, estudiante de biología en UTRGV.
Texana de segunda generación, sigue los pasos de su padre, el cantante y compositor Leo Alejandro García. Lea ya tiene una carrera emergente en mariachi clásico, pero ahora se está lanzando hacia el pop y la música latina convencional.
“Esta canción me toca muy de cerca”, dijo Lea, “y como embajadora juvenil global de este proyecto, puedo dar voz a mi comunidad local aquí en el RGV y a mi comunidad latina en general.”
Bella Lily Stine, la otra vocalista y embajadora juvenil global, es originaria de Bakersfield, California, y ha estado cantando desde muy pequeña. Es la voz del icónico personaje Lucy Van Pelt en la serie animada “Peanuts” de Cartoon Network (creada por Charles Schulz). Bella afirmó: “El mensaje de Stand Together es hacernos entender —especialmente a los niños estadounidenses de mi edad— que cualquiera de nosotros puede ser vulnerable a tener que desplazarse.”
Bella, estudiante de música comercial y comunicaciones, añadió: “La música es universal, por lo que quizá sea la mejor manera de crear conciencia. Al alzar mi voz como cantante, también estoy uniéndome a los jóvenes del mundo.”


























