EDITORIAL
El tema de la violencia doméstica a nivel nacional arroja cifras escalofriantes y en la gran mayoría de los casos los victimarios son las parejas sentimentales.
A pesar de ello la violencia doméstica es un problema complejo, que afecta tanto a mujeres como a hombres, también afecta a familiares cercanos y víctima de violencia que pueden ser padres, hermanos, hijos o familiares.
La violencia doméstica tampoco discrimina por clases sociales o económicas, a pesar de que entre los grupos con menos recursos los casos son más comunes, resultado de la inestabilidad financiera y el estrés que ella provoca.
Sin embargo, nada justifica la violencia. De acuerdo a los estudios, que demuestran entre otras cosas que los niños provenientes de hogares donde hay violencia doméstica tienen de 3 a 4 veces más probabilidades de ser agresores, esta información proporcionan pautas importantes para ejecutar proyectos de prevención, en los cuales los valores desde la infancia son fundamentales.
El trabajo de la educación temprana es crucial y en eso el trabajo de las escuelas puede ayudar a prevenir la violencia y lograr que se reduzcan los niveles de futuros agresores, cuando se promueve entre los padres de familia, un ambiente de paz para el óptimo desarrollo de niños y adolescentes.
La Ciudad de Nueva York cuenta con innumerables recursos en temas educativos, preventivos y de asistencia en casos de violencia doméstica y la comunidad debe aprender a buscar esos recursos y a beneficiarse de servicios en los cuales ésta, llamada Capital del Mundo, es un ejemplo a nivel nacional, proveyendo asistencia a todos sus habitantes, independientemente de su situación legal, financiera, educativa, etc.
Un apoyo fundamental al sistema educativo realizan las organizaciones comunitarias, que son las que trabajan directamente con la gente del pueblo en los barrios y los medios informativos no pueden evadir su responsabilidad, apoyando la lucha contra la violencia doméstica.
Durante octubre es interesante ver reportajes y el apoyo a campañas para reducir la violencia doméstica, que contrastan muchas veces con los contenidos de las programaciones y contenidos periodísticos. A nivel televisivo, si bien escenas de agresiones físicas son mayoritariamente controlados, para evitar censuras federales, la lucha contra la violencia doméstica es parte de la lucha contra cualquier tipo de violencia y en esto los canales de televisión no son totalmente responsables, el asunto llega a Hollywood y a los productores televisivos y para muestra el caso del productor que ha abusado o tratado de abusar a alrededor de sesenta mujeres, incluyendo estrellas famosas.
Un gran aliciente en esta guerra anti violencia, particularmente contra la violencia doméstica, es la presencia de oficiales electos latinos, que están demostrando que son una representación activa de nuestra comunidad latina, con voz a nivel federal y ese es el caso del Congresista Espaillat, quien siendo un conocedor de fondo de problemas como este en las comunidades de la ciudad y habiendo trabajado hombro a hombro con la gente del pueblo en solucionar estos problemas, es una voz autorizada y es ante todo, una tribuna para que se escuche a los latinos en los niveles más altos del gobierno estadounidense.
Esperamos sinceramente que esa esperanza y esa presencia ya ganada, se fortalezca y no se manche jamás por la intromisión de intereses particulares o de grupo, que tratan de sobreponerse a los grandes intereses y beneficios de las mayorías populares, fundamentalmente de las causas correctas y justas.
La lucha contra la violencia doméstica en el panorama nacional actual, necesita más apoyo que nunca, ya que los inmigrantes se convierten en las víctimas más vulnerables. Son conocidos los casos de esclavitud moderna, en que mucha gente llega a esta nación y es prácticamente secuestrada para prestar servicios y atemorizada con el argumento de que si protestan o se quejan serán deportados.
El gobierno americano a previsto apoyo a estas víctimas y actualmente pueden ser beneficiadas legalmente con la Visa U, que las protege, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos, para ello y considerando las particularidades de cada caso es importante consultar a un abogado profesional con licencia.
La lucha contra la violencia doméstica es un asunto de todos y es parte de la lucha contra la violencia general, que acaba con la paz, la integridad, el bienestar y posibilidades de desarrollo y progreso a nivel individua y colectivo.
Temas como el abuso en el consumo del alcohol, la incursión en el consumo de drogas, de cigarrillo u otro hábito adictivo, así como la falta de productividad de las personas, promueve la violencia contra sí mismas y contra quienes les rodean, lamentablemente contra quienes les aman. Por ello iniciativas como la lucha contra la publicidad de alcohol en los trenes y lugares públicos es importante y hay que apoyarla sin considerar el beneficio económico a nivel individual.
Un movimiento grande a nivel nacional e internacional es la lucha contra la violencia contra los animales, otro paso importante y un reto para la comunidad latina en el punto relacionado al consumo de carnes, e parte de un movimiento mundial por erradicar la violencia, la crueldad y promover un mundo de misericordia, compasión, paz y justicia para todas las criaturas vivientes.
Si conoce de alguien que es víctima de violencia, no dude en ayudarle, entréguele un ejemplar de nuestro periódico, en cuya edición se encuentra una guía sobre qué hacer si es víctima de violencia doméstica y otra información importante que puede ayudarle a salvar la vida. ¡El mal nos afecta a todos y el reto es para todos, así lo debemos enfrentar!


























