Muerte Lenta: La situación de los restaurantes en Nueva York es crítica

Los negocios de comida de la ciudad de Nueva York continúan sufriendo durante meses la reducción de sus operaciones y actualmente, está gravemente amenazado por un nuevo reto, con serias consecuencias para la economía local.

Desde el inicio de la pandemia en marzo la industria de restaurantes de la ciudad de Nueva York ha sido una de las más afectadas con las medidas de contención de contagios de Covid-19.

La situación de los restaurantes, que es una de la principales industrias de la ciudad, es de gran importancia para la comunidad latina, cuya mano de obra está presente con importante presencia en ella, en todos los niveles, con propietarios, co-propietarios, cocineros, meseros, gerentes, cajeros, lavaplatos, personal de entrega a domicilio, etc.

A pesar de que desde el inicio se les permitió operar para entregas a domicilio y órdenes para llevar, muchos cerraron durante dos y tres meses para evitar el pico de la pandemia en primavera.

Con la reapertura parcial y las medidas que permiten atender a los clientes parcialmente al interior, con la inversión que han debido hacer para prácticamente instalar otro restaurante para servicio en el exterior y los retos de las bajas temperaturas de invierno,
el daño a este importante sector continúa.

Los negocios de comida de la ciudad de Nueva York continúan sufriendo durante meses la reducción de sus operaciones y actualmente, está gravemente amenazado por un nuevo reto, con serias consecuencias para la economía local.

Al momento ya muchos han cerrado permanentemente, incluyendo restaurantes famosos y con décadas de funcionamiento, la mayoría sobrevive sin ganancias, pero tratando de generar para los gastos básicos, fundamentalmente para pagar las elevadas rentas comerciales de una de las ciudades más costosas del planeta.

restaurantes
La mayoría de restaurantes en la ciudad de Nueva York se ha adecuado para servir en el exterior, invirtiendo dinero extra en prácticamente instalar un nuevo restaurante ,el cual durante el invierno deberá encerrarse para mantener una temperatura adecuada o los clientes no llegarán.

BAJO AMENAZA

Cualquier esperanza de una recuperación rápida y sólida de los negocios de comida de la ciudad se aleja, cuando el gobernador Andrew Cuomo ha informado que si el número de contagios diarios en los cinco condados no se reducen durante la semana, volverá a prohibir el servicio a comensales al interior de los restaurantes, que actualmente es únicamente del veinticinco por ciento.

La mayoría de propietarios de restaurantes comprenden que esta medida es un esfuerzo por detener la propagación del virus, que amenaza con congestionar los hospitales de la ciudad debido al incremento acelerado de casos que dan positivo, particularmente después de las celebraciones del Día de Acción de Gracias, como estaba previsto.

Sin embargo todos concuerdan en que para sobrevivir requieren de ayuda gubernamental, no necesariamente ayuda monetaria, no buscan dinero gratis, lo que necesitan son planes de apoyo financiero con préstamos de bajo interés ó de cero interés y plazos de pago de la deuda extendidos y coherentes a los ingresos generados.

El gobierno local, estatal y federal puede ayudar a los restaurantes, incluyendo no solo préstamos e incentivos, reduciendo multas, promoviendo actividades comerciales, dictando cursos gratuitos de entrenamiento sobre mercadeo digital, etc., etc., etc.

Sobre el funcionamiento y los esfuerzos de sobrevivencia de los negocios de comida de la ciudad, las situaciones son muy variadas y dependen del área en la que se encuentra y de la comunidad a la que sirven.

Para tener una perspectiva panorámica sobre la situación de los restaurantes de la ciudad de Nueva York, entrevistamos a varios propietarios latinos, que respondieron a la inquietud sobre cómo perciben la situación actual y sobre la ayuda que requieren para sobrevivir.

En varios restaurantes que han cerrado definitivamente , se han abierto nuevos negocios que corren los mismos riesgos y temen por su sobrevivencia ante el retorno a las medidas para evitar la pandemia, cuyo riesgo se mantiene latente hasta varios meses después de que se comience a aplicar masivamente la vacuna.

WOODSIDE, QUEENS

El chef Alfonso Zhicay, trabaja en la industria de hospitalidad y restaurantes de hace casi treinta años. Desde hace seis años administra su propio restaurante en Woodside, -del cual es único propietario-, en una área residencial, en la cual a pesar de que la mayoría de residentes cocinan en casa, su restaurante tenía gran acogida y todo estaba bien hasta antes de la pandemia.

¿Cuál es su opinión sobre el posible cierre del servicio dentro de los restaurantes?

- Todo en consideración de la verdad, de la realidad que estamos viviendo. Estoy completamente de acuerdo con las restricciones necesarias, dado que no se las puede evitar y creo en las personas que lideran esta situación.

He hablado mucho con la New Alianza de restaurantes de Nueva York sobre esta situación y comprendemos que todos debemos cooperar.

La experiencia nuestra desde que se declaró emergencia por la pandemia en la primavera, es que el problema en el caso de este restaurante es su ubicación, se encuentra en un barrio donde los deliveries no son rentables, absolutamente para nada porque son familias que cocinan, no es barrio de empresas o compañías o de turismo.

El tema de cerrar totalmente la atención en el restaurante otra vez no admite discusión, no hay vuelta que dar, es por el bien de toda la comunidad, para proteger la salud y la vida de todos, pero por otra parte si pienso que las autoridades deberían pensar en el futuro, en formas como pueden ayudarnos a salir de esta crisis, además de la vacuna, en lo financiero, como pueden ayudar a solventar tanto gastos y la realidad de permanecer abiertos sin producir.

¿Cuál es el principal problema que enfrentan?

- El asunto central es financiero, porque producimos primeramente para pagar los gastos de funcionamiento de los cuales el principal es la renta, que ante la realidad se va a quedar sin pago durante un año.

La pregunta principal para las autoridades es de ¿cómo nos pueden incentivar? Por ahora solo nos queda mantener la esperanza y hacer un nuevo plan de negocios, para continuar endeudándose con la esperanza de que posteriormente vamos a poder
solventar las deudas.

¿Qué sugeriría?

- El financiamiento mediante préstamos a largo plazo y bajo interés, grants para los negocios, más énfasis en valorar la forma como ahora nos estamos sacrificando y apoyarnos en la recuperación.

restaurantes
Los restaurantes en la ciudad de Nueva York continúan adecuándose para  funcionar durante el invierno , en el
servicio en el exterior, pero corren el riesgo de que se prohíba totalmente el actual veinticinco por ciento de servicio
en el interior, lo cual para muchos significaría una sentencia de muerte.

 

WILLIAMSBURG BROOKLYN

El chef Iván García, co-propietario de Zona Rosa y Mesa Coyoacán en Brooklyn, se ha mantenido muy activo cocinando para los trabajadores de primera línea y en otros proyectos incluyendo la presentación de una película sobre su experiencia como inmigrante. Uno de sus tres restaurantes, el Guadalupe Inn, famoso por sus shows
artísticos debió cerrar permanentemente.

¿Cómo perciben la situación actual como parte de la industria de los restaurantes?

- Estamos conscientes del gran problema que estamos viviendo, que es la pandemia, pero también estamos tan conscientes que el gobierno está tomando medidas muy grandes y rigurosas, que están de acuerdo con esta crisis, en lo que no estamos de acuerdo es con la ayuda que el gobierno debería dar a los pequeños negocios.

Nosotros podemos cerrar el servicio dentro y estamos de acuerdo siempre y cuando se activara el delivery y take out y la comunidad tuviera la capacidad de acceder a esos servicios, pero es un esfuerzo enorme mantener los negocios abiertos y mantener a nuestros trabajadores y crear menos contaminación.

Estamos de acuerdo con que aglomeraciones y fiestas no ayudan a la pandemia, ese es el problema, pero los restaurantes sí estamos manejando las medidas de precaución, sí lo manejamos y seguimos los lineamientos y estamos de acuerdo en que si la pandemia sigue, hay que acatar las medidas, pero el gobierno debería apoyarnos con incentivos comenzando por el gobierno federal, deben ayudar a los pequeños negocios.

¿Qué pasará si se aplican nuevas restricciones?

- Muchos restaurantes no van a sobrevivir, los restaurantes no van a sobrevivir, estamos de acuerdo incluso en cerrar por seguridad de nuestro personal, pero no vamos  sobrevivir, debe llegar apoyo del gobierno local y estatal.

Primero es la salud y la vida de los empleados y clientes, pero las ventas son más bajas mientras tenemos un gasto mayor con la pandemia, adquiriendo mascarillas, desinfectantes, productos especiales para tomar la temperatura, instalar el servicio de restaurante en el exterior, hemos gastado mucho, hacemos todo lo que está a nuestro alcance y no hemos recibido más ayuda.

LONG ISLAND CITY, QUEENS

Jorge Loaiza, propietario del restaurante The Inkan, se inició en el servicio de hospitalidad hace más de dos décadas. Actualmente trabaja en la venta de seguros de vida, lo cual le ha permitido sobrevivir a las restricciones de la pandemia impuestas a los restaurantes.

¿Podrán los restaurantes sobrevivir un nuevo cierre total del servicio al interior?

- Como está la situación actualmente es criminal cerrar los restaurantes totalmente. Hay muchos restaurantes enfocados en volumen, si vendes poco, al final del día todo es pérdida, cuando comienzas a perder, las cosas comienzan a caerse y si no hay apoyo, -prácticamente no tenemos apoyo de nadie-, tenemos que enfocarnos nosotros mismos viendo que promociones hacemos, cómo financiamos los gastos extras, pagando a las empresa que promocionan, que se llevan comisión, -claro que traen negocios que son para pagar los gastos-, pero que a veces hacen más dinero que nosotros.

¿En este momento cómo puede ayudarles el gobierno?

- Es difícil para nuestros líderes políticos pedirles que ayuden a todos estos negocios, pero si es que se pudiese mantener el veinticinco por ciento de capacidad de servicio al interior, sería importante, no veo otra opción, es la forma cómo ayudar a los restaurantes, los deliveries y takes outs no son suficiente, especialmente para restaurantes que dependemos del volumen de clientes indoor esta medida significa asesinarnos, tratar de que nos mantengamos abiertos, si seguimos así yo no creo que podría aguantar más, las rentas, los seguros, los salarios y beneficios de ley, los insumos y productos, son muchos gastos.

Además de préstamos, ¿ cuál otra ayuda puede ofrecerles el gobierno?

- Las multas, penalidades e intereses que impone el Estado de Nueva York son terribles, a nosotros nos llegó una por los impuestos a las ventas en la que el gobierno de Cuomo está cobrando seis mil dólares por no haber pagado a tiempo los esos impuestos de ventas y ni siquiera te dan opciones de un plan de pago.

Al final del día todos estos impuestos y multas, no solo te bajan la moral, cuando uno trata de sobrevivir se enfrenta a la disyuntiva, o pago los impuestos y dejo de pagar a los empleados porque tengo que pagar los impuestos y se va los empleados o tengo que pagar a los empleados y me retraso en enviar el pago de los impuestos.

Te llega una multa de seis mil dólares, estamos sobreviviendo, no estamos ganando, me siento mal de decir cierro aquí y los catorce empleados se van a la casa, son catorce familias. Además se deben pagar los seguros, los beneficios de ley de los trabajadores.

Dicen que no importa, que no se pague en este momento, pero al final hay que pagar y hay una deuda impresionante que enfrentamos los negocios.

Si no hubiera sido por el PPP ya habríamos quebrado hace tiempo, si hubo ayuda, pero hay que encontrar la manera como producir, yo no pido que me regalen dinero, necesitamos ayuda para seguir adelante, miren la situación de contagios en Florida y Texas y no cierran tanto.

HUNTINGTON LONG ISLAND

Hace veintisiete años Alejandro González, poblano de nacimiento, estableció su primer restaurante en Long Island donde, hasta antes de la pandemia era propietario de tres conocidos y famosos restaurantes en Huntington Station y Farmingdale.

De todos ellos el único que sobrevivió al impacto de la pandemia fue el más pequeño, pero más antiguo, Oaxaca.

¿Qué piensa de la pandemia y del peligro de cierre que permanece latente particularmente para los restaurantes?

- Con tanta cosa que se escucha, se necesita más información en base a datos científicos, porque no se sabe qué creer.

Teorías de la pandemia hay muchas, la teoría puede ser buena o falsa, pueden estar usándola políticamente, para tenernos encerrados, no se sabe a ciencia cierta qué pensar.

A mi personalmente esta crisis me afectó tanto que debí cerrar mi restaurante Quetzalcoalt, el más grande y que fue una gran inversión.

Actualmente con Oaxaca estamos bien porque hay muchas órdenes para entregas a domicilio (delivery) por lo que la atención al interior si ayuda pero es reducida, imagínate, en un restaurante para treinta y un personas, actualmente solo se puede permitir el ingreso a lo mucho de doce personas, por lo cual actualmente se
sobrevive con el delivery.

¿Qué ayuda cree debería proporcionar el gobierno?

- Nunca he considerado que sea bueno dar dinero a la gente sin trabajar, porque eso limita la capacidad de inventiva, pero nosotros estamos trabajando, lo que necesitamos es ayuda para continuar haciéndolo.

Si fuera gobernante mi objetivo sería crear más fuentes de trabajo que sean compatibles con los momentos que estamos viviendo, porque ni modo que nos tengan metidos en la casa para siempre, se debe hacer algo para que la gente trabaje y la economía funcione, se deben abrir horizontes a nuevas industrias, más industrias acorde con la realidad
que estamos viviendo.

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