
Indignación, Impotencia, Frustración, Coraje. Estas palabras resumen la gran decepción de jóvenes ‘soñadores’ o ‘dreamers’, con los políticos que vienen jugando con su futuro en los Estados Unidos de América.
Y el lunes se lo dejaron saber en un foro de San Francisco a Nancy Pelosi, la portavoz de la minoría demócrata en el congreso, quien junto a Chuck Schumer, líder demócrata del senado, la semana pasada ‘negociaron’ con el presidente Donald Trump un apoyo a favor de los jóvenes DACA a cambio de apoyo al reforzamiento en la seguridad fronteriza.
Jóvenes ‘dreamers’, de la Alianza pro Justicia de Jóvenes Inmigrantes de California le enrostraron que ellos no son “moneda de cambio” para que los usen supuestamente para favorecerlos. Por más que Pelosi trató de alegar que ella y los demócratas están con los jóvenes DACA, ellos no le creyeron y siguieron gritando consignas contra los políticos.
Los ‘dreamers’ llevaban carteles: ‘Demócratas deportadores’. Es que el antecedente patético que muchos no olvidan es que el ex presidente Barack Obama cuando pudo hacer la reforma de inmigración, apenas llegó al poder, negoció ésta (‘como moneda de cambio’) por la reforma de salud, llamada ‘ObamaCare’. Mientras tanto, más de un millón y medio de indocumentados fueron deportados, y Obama seguía hablando que era ‘pro-inmigrante’.
Los ‘dreamers’ creen que todos estos episodios se pudieron haber solucionado antes. Las órdenes ejecutivas de Obama trataron de enmendar este desdén -el mismo que todavía tienen ciertos lideres afroamericanos hacia las familias latinas indocumentadas.


























