Miguelangel Burdier Brilla Con Luz Propia en New York Life

Miguelangel Burdier
Miguelangel Burdier

Siendo aún muy joven, Miguelangel Burdier alcanzó el sueño americano. A pesar de las dificultades que rodearon su círculo familiar, con una madre que emigró a Nueva York a los 16 años, tres hijos a cuestas y el sueño de una vida mejor, Miguelangel pudo sortear las adversidades hasta convertirse en un alto ejecutivo de New York Life, una de las compañías de seguros de vida más grandes del mundo. 

Por Niurka Vidal
IMPACTO LATIN NEWS
 

Con tan solo 32 años Miguelangel Burdier ha logrado sortear el espinoso camino que conduce al ansiado “Sueño Americano”. Un sueño que se hizo realidad cuando fue nombrado director de la oficina general de “New York Life” en Nueva York, una de las 500 compañías de seguros de vida más grandes del mundo.

Burdier no cabe de la emoción, no sólo porque ha sido un importante paso en su carrera profesional, sino también porque sus funciones le permiten crear oportunidades profesionales para latinos que estén interesados en forjar una carrera en la industria de los servicios financieros.

“Mi principal función es ofrecer carreras a individuos que trabajan en finanzas y asegurarme que sean exitosos y tengan una carrera estable con New York Life”, explica Burdier, quien también funge como “socio” en esta gigante de los seguros.

Pero su éxito no vino de la noche a la mañana. Como muchos, la familia de Burdier tuvo que superar las vicisitudes del inmigrante, que incluye la adaptación a todo. A una nueva cultura, a un nuevo idioma y pare usted de contar.

Y aunque nació en Brooklyn, con todas las ventajas que pudiera brindar el ser nacido y criado en la llamada “tierra de las oportunidades”, Burdier tuvo que luchar para sobresalir en el mundo corporativo y sacar adelante a su familia.

El joven Burdier es hijo de una madre soltera quien llegó a Nueva York de la República Dominicana a los 16 años debido a la falta de oportunidades en su país y sin conocimiento alguno sobre la planificación financiera, como muchas otras latinas.

Comenta que su madre crió a 3 hijos “por sí misma, haciendo todo lo posible por sobrevivir. Ella me enseñó a ahorrar dinero, a trabajar duro y el valor de la educación. Vino cuando tenía 16 años y nunca nadie le habló sobre finanzas”, dijo Burdier añadiendo que su madre trabajó en fabricas y en limpieza para sacar a su familia adelante.

Explicó que mientras trabajaba en el mercado americano notó que “había muy poca información dirigida a hacia la comunidad latina”. Información que les permitiera educarla, “con el fin de que su crecimiento sea más rápido”, expresó.

Además de las dificultades de no contar con una figura paterna alrededor y de salir adelante precisamente en Nueva York, una de las diez ciudades del mundo más costosas para vivir, Burdier desarrolló un miedo enorme para hablar en público.

Incluso buscaba empleos que le permitieran esconderse detrás de una computadora y no tuviera que hablar mucho. Sin embargo, con el tiempo se dio cuenta que esto limitaba su capacidad de aumentar sus ingresos y ayudar a la comunidad latina.

Motivado por el deseo de superarse, Burdier se dio a la tarea de vencer sus limitaciones buscando una posición estable en el mundo corporativo donde pudiera tener contacto con el público.

“Estaba trabajando en la industria farmacéutica y quería trabajar a nivel corporativo. Noté que no tenía una posición donde estuviera utilizado todas mis capacidades y fue cuando me di cuenta que  tenía temor al hablar en público”, dijo Burdier, quien es Licenciado en Administración de Empresas egresado de Berkeley College (Brooklyn, New York).

“Sin embargo, dejé este temor a un lado, supe lo que tenía que hacer y pasé a la industria de bienes y raíces a nivel comercial. En ese ínterin recibí la llamada de New York Life para una entrevista”, comentó.

Cuenta que como quería trabajar en el mundo de las finanzas, tuvo entrevistas con diferentes bancos, “hasta que encontré a New York Life, que ofrecía oportunidades para las minorías, enfoque en los latinos y la oportunidad de tener tu propio negocio. Así llegué a New York Life como agente, me registré, ayudé a 100 familias y luego me pidieron ser socio. Te conviertes en agente y luego en socio”, continuó Burdier.

Explicó que una de sus funciones es hacer presentaciones a diario, “hablarle a personas que no conoces”. Comenta que ese fue uno de sus más grandes obstáculos y que “si no lo hubiese logrado no estaría donde estoy hoy en día”.

Aseguró que New York Life es una empresa “muy estable que apoya muy especialmente a las personas que no tienen idea del mundo de los seguros. Además provee muchos entrenamientos”, acotó Burdier, quien por cierto tuvo que tomar un curso de oratoria en New York Life para vencer su temor de hablar en público.

“New York Life es una compañía que realmente se preocupa por su gente y nos da la oportunidad de utilizar nuestros conocimientos”, no sólo para avanzar en una carrera profesional, sino también “como herramientas para educar a nuestra comunidad con las finanzas”, añadió en tono orgulloso.

Y ese orgullo tiene muchos motivos. No en balde Miguelangel Burdier siente que ha alcanzado el sueño americano. “Compré mi propiedad a los 23 años, fui a la universidad y trabajo en una de las primeras corporaciones americanas”, manifestó.

Agregó que está muy feliz de trabajar en Midtown Manhattan en la llamada “Greater New York General Office” de New York Life, empresa que tiene “119 oficinas en el país más la oficina principal en Madison Ave., New York”.

Miguelangel Burdier cree firmemente que la educación es clave para que la influencia de la creciente población hispana en Nueva York vaya a la par de su imponente poder adquisitivo.

Su meta es poner su granito de arena para reducir la brecha informativa que existe dentro de la comunidad latina en el tema de la preparación financiera.

Actualmente la madre de Burdier tiene 62 años de edad y aunque nunca llegó a tener altos conocimientos financieros, puede decir que su hijo logró el “Sueño Americano”.

 

 

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