Muchas escuelas ortodoxas judías en Brooklyn – donde asisten más de 80.000 niños - ofrecen instrucción limitada en temas no religiosos, o no les enseñan nada de inglés básico, matemáticas y ciencias a pesar de que están obligados por ley.
Ante esta situación el alcalde Michael Bloomberg y el presidente del condado de Brooklyn Marty Markowitz se preguntaron quién tiene la responsabilidad de velar que algunas escuelas religiosas judías de Brooklyn enseñen a sus estudiantes estas materias.
Tanto Bloomberg como Markowitz, sin embargo, evitaron condenar el perjuicio a miles de niños.



























