
A menos de tres meses de las elecciones presidenciales donde el presidente Donald Trump es nuevamente candidato por los republicanos, es necesario hacer un balance de la gestión que realizó la administración del 45° presidente de los Estado Unidos, desde enero de 2017 que asumió su mandato, especialmente enfocado en cómo ha desarrollado una postura en contra de la comunidad latina desde que se postuló como candidato oficial para llegar a la Casa Blanca, poniendo énfasis en tres temas de vital importancia para la comunidad latina como son la salud, la inmigración y la economía, sobre todo en New York que es su ciudad natal.
Nueva York es para Trump mucho más que su lugar de nacimiento. Por años ha hecho de esta ciudad su vida y donde mantiene sus negocios que lo convirtieron en un magnate, para luego construir esas conexiones que lo llevarían a la presidencia.
Justamente en esta ciudad fue donde lanzó su campaña el 16 de junio de 2015, el empresario de la farándula televisiva desde la Torre Trump, ubicada en la Quinta Avenida de la ciudad de Nueva York, donde dijo literalmente que “cuando México manda a su gente, no están mandando lo mejor que tienen, están mandando personas que tienen muchos problemas, están trayendo drogas, están trayendo crimen, son violadores” en su primera conferencia de prensa.
De ese modo inició su campaña, sin ninguna evidencia que lo respalde y con una mentira digna hasta de una acusación legal. De igual modo, hemos sido testigos, a lo largo de su administración, se ha dedicado a expresar cualquier mentira que se le ocurra, ya sea a través de sus conferencias de prensa o por sus redes sociales.
Según LatinUS, por cada cien mil habitantes, los inmigrantes indocumentados en un 67 % cometen menos homicidios y en un 81 % cometen menos robos que los nacidos en Estados Unidos, lo que es evidente que los inmigrantes no son el problema del crimen.
Ante estas evidencias comprobadas, Trump, nunca se ha retractado, realizando diferentes declaraciones que han sido totalmente falsas, incluso desde antes de llegar a la Casa Blanca, personas cercanas a su vida y especialistas en estos temas lo han verificado, la constancia de estas falsedades lo han convertido en un distintivo muy propio de su identidad, tanto en la política, como en los negocios.
En 2011 Trump promovió una especie de conspiración contra el expresidente Barack Obama afirmando que no había nacido en Estados Unidos, exigiendo que publicaran su acta de nacimiento. La misma oficina de la Casa Blanca publicó su acta.

Después de eso, el mismo Trump declaró falsamente que había sido Hillary Clinton quien había difundido esa teoría.
Para el año 2018, el periodista Jonathan Greenberg dio a conocer grabaciones de audio de 1984 en donde Trump, haciéndose pasar por su portavoz John Barron, hizo afirmaciones falsas de su riqueza para asegurarse una posición más alta en la lista Forbes de 400 estadounidenses más ricos, asegurando que poseía más del 90% de los negocios de su familia.
A los seis meses del lanzamiento de su candidatura presidencial FactCheck.org declaró a Trump el “Rey de los Whoppers” (El rey de los mentirosos extravagantes).
En fin, podemos continuar resaltando las mentiras de Donald Trump antes de llegar a la presidencia, pero, es importante enfocarnos en como ha venido mintiendo durante su mandato como presidente ante la cara de los estadounidenses.
Los verificadores de hechos del periódico The Washington Post recopilaron datos sobre “afirmaciones falsas o engañosas” y “afirmaciones falsas”, respectivamente.
En un periodo comprendido de finales de 2018 y finales de 2019, el reportaron 15.413 afirmaciones falsas o engañosas en 1.055 días, un promedio de aproximadamente 14,6 por día.
Quizás el presidente Trump esté utilizando uno o varios de los 11 principios de la estrategia de Joseph Goebbels.
El Principio de orquestación, resalta que “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”.
De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba
por convertirse en verdad”.
Por todo lo antes mencionado y mucho más, las encuestas lo posicionan muy por debajo de su candidato rival Joe Biden, sobre todo en estados como Arizona, Florida y Michigan, en los que el presidente en 2016 ganó y existe mayor simpatía republicana y en estos momentos están inclinados a favor de Biden.
Trump está pagando el precio del mal manejo de la pandemia del COVID-19. Según la encuestadora Latino Decisions, el 73 % de los latinos dicen que Trump es culpable de ignorar las señales de advertencia tempranas y, debido a sus retrasos y respuesta incompleta, miles de estadounidenses están enfermos y muriendo.
Con respecto al número de votos para las elecciones presidenciales, la encuesta, remarca un 66 % en favor de Joe Biden en comparación a un 24 % hacia Donald Trump y, además, refleja un aumento bastante considerable de latinos informando que seguramente votarán en noviembre próximo.
Esta tendencia marcada en favor de Biden, ha hecho que Trump rehaga su campaña y tome diferentes estrategias, apelando nuevamente a la mentira, incluso ha dicho en repetidas ocasiones que no reconocerá las elecciones, poniendo en juego la democracia de este país.

Salud
En su campaña pasada, Donald Trump prometió que eliminaría la Ley de Cuidado de Salud Asequible, mayormente conocida como Obamacare, afirmando retóricamente que la mejoraría o lo haría más asequible, cuando en ningún momento presentó los detalles de dicha mejoría, por ello, cuando se intentó derogar la ley no fue aprobado ni por los mismos republicanos.
En plena crisis sanitaria por la pandemia del COVID-19 y a pocos meses de las elecciones presidenciales, el que Trump quiera retirar esta ley significaría una gran pérdida para la población, especialmente la latina quienes son los más beneficiados con este programa de salud, dejando a millones de personas sin un seguro de salud, representando esto, una debacle en el sistema de salud.
Dentro de este ámbito es importante destacar también el pasado Memorándum del presidente Trump para excluir a los indocumentados del Censo 2020.
Pero ¿por qué afectaría esta decisión de Trump a la salud? Si bien es cierto, esta es una jugada política del presidente en contra de los demócratas para quitarles más espacio en el Congreso.
En Nueva York, por ejemplo, esto afectaría significativamente al sistema de salud, por el simple hecho que les recortaría presupuesto federal, lo que representaría menos ingreso de
dinero para los hospitales.
Otro punto muy importante que resaltar con respecto a la salud y la comunidad latina es la manera desproporcionada en que se han visto afectados por la pandemia del COVID-19.
Mientras los latinos han luchado a lo largo de años por un mejoramiento en el sistema de salud, debido a encontrarse en una situación vulnerable, la situación del virus vino a exacerbar el mal manejo por parte de Donald Trump al no acatar las medidas sanitarias y de salubridad recomendadas por expertos, lo que pone a la comunidad latina en un mayor riesgo y, agregando a esta crisis, la falta de empleo y una creciente debacle en la economía.

Economía
La economía estadounidense se encuentra en sus números más bajos de desempleo, incluso más que en la recesión de 2009 surgida del colapso del mercado inmobiliario debido a la crisis financiera de 2007-2008.
A pesar de ello, según el presidente Trump pretende impulsar la economía del país en tres ejes fundamentales que serían: estimular el empleo nacional, mantener la reforma fiscal y aumentar el gasto en infraestructura.
Es utópico creer que el presidente vaya a recuperar la economía del país cuando existen estados que actualmente están experimentando el pico más alto de la pandemia y otros que gradualmente están reabriendo su economía.
Además, los latinos están perdiendo sus empleos y enfrentando reducciones de salario en
tasas mucho más altas.
Según la cadena televisiva de Univisión en la comunidad latina el empleo se ha desarrollado en su nivel más bajo desde 1973, actualmente representa el 4.2 %.
El Banco Mundial, espera que la economía mundial se reduzca en más del 5% debido a la pandemia del COVID-19. El Producto Interno Bruto de Estados Unidos se contrajo un 9,5% en el trimestre del confinamiento o un 32,9% en términos anuales.
La tasa de desempleo a nivel general, entre tanto, subió del 3,5% en febrero al 14,7% en abril por el cierre de los negocios no esenciales.
En julio se moderó al 10,2%. Durante la Gran Recesión, la actividad económica cayó solo
un 4% en un periodo de 18 meses y el desempleo llegó al 10%.
Para el presidente Trump, la economía en la que se estaba encarrilando Estados, venía siendo su frente de batalla en la campaña, pero la crisis sanitaria, el creciente aumento del desempleo y el mal manejo de la pandemia le disminuyeron aún más sus niveles de aprobación, revirtiéndose en su contra hasta el punto de representar una amenaza existencial.
Por ello, que el presidente exprese elevar los niveles económicos de los estadounidenses representa una más de sus mentiras, volviendo a sus estrategias de campaña para adquirir votos.
Inmigración
Para el presidente Trump, en su campaña pasada y en la actual, el tema de inmigración ha sido uno de sus pilares estratégicos para atraer al electorado más radical entre los republicanos.
A tan solo días de haber llegado a la Casa Blanca, el presidente Trump firmó la Acción Ejecutiva de Inmigración y Seguridad Fronteriza, proyecto que hasta ahora no ha podido sacar adelante luego de ser bloqueado por las Cortes.
Para esa misma fecha, formaliza las promesas de su campaña queriendo construir el muro en la frontera con el vecino país de México.
Donald Trump, durante su mandato ha puesto severas restricciones tanto para la inmigración legal como la ilegal, entre los que se encuentran mayores requisitos para poder obtener visas y residencias, así como también el endurecimiento de asilo político en la frontera.
Antes de su mandato, prometió la construcción de 500 millas del muro antes de las elecciones de este noviembre próximo. Según la Oficina de Aduana y Protección Fronteriza solamente se han construido 200 millas durante el Gobierno de Trump y 90 reemplazaron las estructuras existentes.
En 2012 el presidente Obama anuncia el programa de Acción Diferida para los llegados en la Infancia.
En 2017 Trump anuncia sus intenciones de poner fin a DACA y el 18 de junio de 2020 el Tribunal Supremo le puso freno a las decisiones del presidente y los beneficiarios del programa continúan con la protección de ser deportados bajo el mandato de Trump.
A pesar de estas políticas antiinmigrantes de parte de su administración, el 22 de junio el presidente Trump realizó otra arremetida contra la comunidad inmigrante al suspender las nuevas aplicaciones de visas para trabajadores extranjeros.
Donald Trump, pretende continuar en el poder a pesar de haber cambiado la cara de las políticas migratorias en contra de los inmigrantes y está claro que continuará con su agenda antiinmigrante, sin tomar en cuenta que la comunidad latina que es la más afectadas con las políticas migratorias representa el 13.6 % de electorado.
De nosotros depende si queremos continuar con las mismas políticas o realizar un giro y crear nuevas oportunidades.


























