
Por Karina Borodnikoff
IMPACTO
Me despierto con la noticia: “Hallan muerto al fiscal Alberto Nisman”. No lo creo, chequeo, corroboro, estallo en conjeturas. Me comunico con colegas expertos en política nacional ¿Qué pasó?, ¿Cómo que Nisman está muerto?, ¿Qué sabes?, pregunto una y otra vez.
Mi lugar de trabajo se convierte en un bunker informativo extremo. Radios, programas periodísticos, diarios, redes sociales, Skype, mensajes de texto, emails, llamadas telefónicas, voces y más voces. “Nisman es un héroe”, “Nisman es un vende humo”, “Fue un suicidio inducido, lo presionaron”, “Lo mataron los servicios de inteligencia”, “Se mató porque no tenía pruebas realmente contundentes”.
No me ayudan. Estoy más confundida. No logro desentrañar qué está pasando. Los sentimientos más potentes son la preocupación y una tristeza profunda porque sé lo que esto significa para el país, el daño está causado, sea lo que sea que haya sucedido.
Afino la búsqueda, voy a aquellos periodistas e intelectuales más respetados, a los más lúcidos, hago el esfuerzo de dejar de lado todos mis prejuicios, todas mis ideas a priori a favor o en contra del gobierno, de Nisman, de la causa AMIA. Escucho a los expertos que se encuentran a “ambos lados de la cuestión”, los K, los anti K. La grieta.
“El gobierno del fallecido ex presidente Néstor Kirchner es quien más hizo por esclarecer el peor atentado de la historia del país. El propio ex mandatario ordenó la creación de la Unidad Fiscal Especial para la causa AMIA, con el objetivo de avanzar con la investigación que, en 1994, provocó la muerte de 85 personas. Puso a Alberto Nisman al frente de esa fiscalía, que trabajó junto a uno de los jefes de la Secretaría de Inteligencia (SI), Antonio “Jaime” Stiusso” - quien fue señalado por sus fuertes vínculos con la CIA y el Mossad, las inteligencias estadounidense e israelí, respectivamente.
El gobierno Kirchnerista fue el único que hizo algo o intentó poner un poco de luz sobre el tema”. ¿Es cierto? Sí. ¿Esto significa que el gobierno es inocente de las acusaciones del fiscal? No.
Me voy al otro lado de la grieta: “Si bien es cierto que Néstor Kirchner puso en un lugar relevante la investigación para esclarecer el atentado, no significa que el gobierno de Cristina mantuvo este rumbo y pudo, luego, haber negociado con los iraníes para darles impunidad a cambio de otras negociaciones”
¿Es posible? Sí. ¿Es cierto? No lo sabemos.
Continúo repasando los discursos de aquellos que respeto. Son convincentes, sus argumentaciones tienen lógica. Esto no sería un problema si no fuera porque muchos de ellos están en las antípodas ideológicas. ¿Cómo es posible, entonces? Recordemos que estoy intentando dejar de lado mis preconceptos, lo que quisiera que fuera, mi tendencia política, cualquier conclusión apresurada. Es tanto lo que está en juego. Necesito acercarme todo lo que puedo a la verdad, necesito evadir la feroz tentación de armar uno más de esos discursos lógicos que se ajustan a las necesidades ideológicas del portador. Esto me trasciende, no se trata de mí, se trata de todos.
Necesito más información, documentación, salir de las argumentaciones. Quiero papeles, datos más objetivos.
Recuerdo a Julian Assange y su filtración de los miles de documentos confidenciales del gobierno de los Estados Unidos que sacaron a la luz entre Wikileaks y los principales diarios del mundo- entre ellos The New York Times (EE.UU), Le Monde (Francia), The Guardian (Reino Unido), Der Spiegel (Alemania), El País (España).
¿Qué había en los cables secretos del gobierno estadounidense sobre la Argentina? No recuerdo bien pero sé que algo decían sobre el atentado a la AMIA, sobre el gobierno, sobre el fiscal Nisman.
Voy a los archivos, busco esos documentos, los cables textuales de la filtración. Apago el teléfono, desconecto Skype, salgo de las redes sociales. Necesito enfocarme.
Encuentro lo que busco.
Cable del gobierno de los Estados Unidos (que se suponía secreto).Textual:
Titular del cable: AGAINST RAFSANJANI; US EXPERT MARK JONES' STATEMENTS ON ARGENTINA 10/26/06; BUENOS AIRES.
Traducción: CONTRA RAFSANJANI, DECLARACIONES DEL EXPERTO ESTADOUNIDENSE MARK JONES SOBRE ARGENTINA 26/10/2006; BUENOS AIRES
Párrafos del texto:
“En todos los periódicos locales se informa ampliamente sobre la petición del fiscal a cargo del atentado a la AMIA (Alberto Nisman) de pedir la detención internacional contra el ex presidente iraní Ali-Akbar Hashem Rafsanjani y otros siete ex funcionarios del gobierno iraní. Los Estados Unidos dieron un fuerte apoyo a la investigación y el gobierno de Argentina recibió cobertura en primeras planas.
Clarín, La Nación y el periódico cordobés La voz del Interior, publicaron artículos sobre la conferencia de prensa realizada ayer con Christie Mc Campbell (Subscretaria Adjunta para Asuntos de Drogas de la Oficina de Asuntos Internacionales de Drogas y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos), que fue organizada por la Sección de Asuntos Públicos de la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires.
Los EE.UU. felicitan a la administración de Kirchner.
Comentarios-26 de octubre- de Hugo Alconada, corresponsal de Washington del diario La Nación: El gobierno de los Estados Unidos y diversos círculos de poder en esta capital recibieron la esperada decisión del fiscal de la AMIA con iguales dosis de atención y precaución, según las observaciones formuladas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la comunidad judía de EE.UU. y la Organización de Estados Americanos.
La administración Bush felicitó a la administración Kirchner por su dedicación a realizar progresos en el atentado de la AMIA. Según voceros oficiales de la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, el ataque fue la más mortífera acción antisemita desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Representantes de la Embajada de los Estados Unidos dijeron que creen que el informe del fiscal Alberto Nisman proporciona pruebas convincentes de que el ataque fue planificado y financiado por el gobierno iraní y llevado adelante con la cooperación de Hezbollah y diplomáticos iraníes locales. Remarcaron la felicitación de los Estados Unidos hacia el gobierno argentino por su dedicación y su búsqueda de justicia en el caso del atentado a la AMIA.
El peligro de jugar con fuego: Jorge Urien Berri, columnista de La Nación escribe el 26 de octubre: <La petición del fiscal Alberto Nisman de ordenar el arresto internacional debe ser tomado con cautela>.
La decisión del fiscal es funcional tanto para EE.UU. como para Israel, que están enemistados con Irán (destaca el cable elaborado por la embajada estadounidense). ¿Por qué tanta prisa y poner al gobierno (argentino) al borde de una confrontación con Irán? ¿Por qué jugar con fuego cuando ya nos hemos quemado nosotros mismos?”
Estos son algunos de los párrafos textuales que eran secretos del gobierno de los Estados Unidos, hasta que Wikilieaks logró hacerse con la información.
Claramente, el gobierno argentino tenía fuertes intenciones de hacer, por primera vez, justicia sobre el atentado a la AMIA. También queda claro que el fiscal Alberto Nisman trabajó en este sentido. ¿Qué pasó? ¿A alguien dejó de convenirle o nunca le convino el esclarecimiento del caso? ¿Qué papel juegan los cuestionados servicios de inteligencia de la Argentina, los vínculos con la CIA y el Mossad?
¿Por qué, como planteo al comienzo, hay argumentaciones lógicas y convincentes de varios sectores? Porque ninguno (solo unos pocos y no somos los periodistas, ni la opinión pública corriente), a pesar nuestro y con todo el temor que significa reconocerlo, tiene los elementos suficientes para concluir de manera responsable sobre qué sucedió realmente.
Gran parte de la verdad está en las cientos de escuchas que según el fiscal Nisman son la prueba contundente de la complicidad del kirchnerismo con los iraníes. Pruebas cuyo contenido desmiente el gobierno y por lo que exigió la inmediata desclasificación de los archivos secretos de la AMIA.
Necesitamos, con urgencia, conocer el contenido de esas escuchas, saber qué pasó con el fiscal Alberto Nisman, llegar a la impostergable verdad y justicia por la AMIA, por nuestros muertos y por la República.




























