Mientras en la ciudad de Nueva York se han levantado algunas restricciones pandémicas, el presidente del condado de Manhattan, Mark Levine, presentó varias medidas para que los neoyorquinos se mantengan saludables y evitar la posibilidad de una nueva ola de COVID-19.
Este plan se da luego que el alcalde Eric Adams, eliminó recientemente el mandato de mascarillas en las escuelas públicas y el requisito de vacunación en los restaurantes y los centros de recreación.
Mark Levine explicó durante una conferencia virtual que “tenemos que vigilar este virus”, por los contagios atribuidos a la subvariante BA.2 y evitar la posibilidad de que las tasas de contagios y hospitalizaciones vuelvan a subir.
Recomendó que todos los niños continúen usando mascarillas, incluso si no es obligatorio. Una de las medidas establecidas por el Sr. Levine es asegurar que haya un amplio suministro de mascarillas de alta calidad en los recintos escolares.
El presidente del condado de Manhattan demanda que las autoridades de la ciudad incrementen la disponibilidad de mascarillas. Al mismo tiempo, que proporcionen lo que él mismo denominó paquetes de seguridad contra el COVID-19 en los que se incluyan kits de prueba rápida, mascarillas, termómetros de pulso y desinfectante para manos.
Para que la ciudad continúe trabajando en su recuperación económica y “vuelva a la vida”, Levine indicó que la forma de mantener ese impulso es tomar protecciones básicas ahora que se están presentando nuevos contagios.
A pesar de que las mismas autoridades del estado y la ciudad de Nueva York han dicho que los nuevos casos no son motivo de alarma o pánico, es muy importante según Levine, recordar que “todavía tenemos que tomar este virus en serio”.
Otra de las estrategias establecidas en el plan de Levine es alentar a los neoyorquinos a que reciban su vacuna de refuerzo, para esto, aspira programar citas a través de mensajes de texto, correos electrónicos, o postales en el lugar más conveniente para las personas.
Dentro del plan de Levine, está estipulado también recuperar el incentivo de $100 que ayudó a incrementar los números de personas vacunadas.
“Queremos priorizar aquellas comunidades que están en mayor riesgo, pero en última instancia, queremos que todos tengan este tipo de recurso”, dijo Levine. “Las cosas que estamos proponiendo ahora no son restricciones severas. Realmente se trata de recursos y atención”, aseguró.
Para tener un mayor control de los casos está pidiendo también que la ciudad mejore la recopilación de datos a través de un preciso monitoreo de enfermedades en centros de atención y refugios.
“Una vez más, no queremos repetir los mismos errores del pasado. Preparémonos ahora antes de que estemos en medio de otra ola”, recomendó.
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