ENTREVISTA EXCLUSIVA
De entre los platillos navideños que los latinoamericanos orgullosamente comparten y se deleitan en la capital del mundo, ninguno más completo y sustancioso que el venezolano.

Un bocadillo popular de temporada en varios países de América Latina son las hallacas, una delicada y semidulce masa de maíz, rellena con carne tres tipos de carne, aceitunas, pasas, envuelta en hoja de banano.
Si bien el suculento bocadillo por sí solo es un verdadero deleite, en Venezuela es parte del plato tradicional de Navidad, compuesta por varios manjares entre los cuales la hallaca es el centro del suculento festejo.

En Venezuela el plato tradicional navideño incluye a la hallaca, reina de la temporada, acompañada de ensalada de gallina, pan de jamón y pernil asado. Para saborear esta delicia latina nos trasladamos a los primeros y más famosos restaurantes venezolanos en Queens, las areperas de la familia Romero.

En Arepas Grill de la 21 Ave. y Broadway, encontramos a su dinámico y alegre gerente Don Marcos Romero Laluz, padre del fundador de esta prestigiosa cadena de empresas venezolanos, Riccardo Romero, pionero en la representación y promoción de la cultura gastronómica venezolana en Nueva York.
La historia de Don Marcos Romero Laluz nos habla del aspecto principal de estas fiestas, la unión familiar y los sabores de temporada que nos mantiene unidos a nuestras raíces, a nuestra identidad y a nuestra familia.
Profesor universitario de Matemáticas, nació en el Estado Sucre, en el oriente de Venezuela, donde la cocina tiene gran influencia antillana, particularmente de Trinidad y Tobago, por la cercanía y esa comida trinitaria, -nos aclara Don Marcos-, tiene gran influencia de la India, lo cual se puede apreciar en los platillos, que son totalmente diferentes a los del resto de Venezuela.
¿Cómo ha sido su experiencia en Nueva York?
- Nueva York es una ciudad cautivante, hermosa, tiene todo lo que uno puede pedir de una ciudad, una clima variado que permite disfrutarla de diferentes maneras; negocios, para los que piensan en negocios nada más, atractivos por donde se vea, bellezas naturales, museos, diversidad cultural del planeta entero, Nueva York tiene todo lo que debe reunir una buena ciudad.
Personalmente me encantan los ríos y también los puentes que unen a los condados de la ciudad son bellísimos y expresan la perfección del trabajo en equipo, primeramente la obra de Dios y la naturaleza y por otro la creatividad e ingenio del ser humano.
¿Qué extraña de Venezuela?
- Las bellezas naturales y la forma de vida, bueno la que había antes, también la comida deliciosa y la forma de ser del venezolano, la sencillez, la atención, porque el venezolano es muy hospitalario, en cuanto te conoce ya te invita a su casa, para compartir y para crear buenas experiencia de amistad y de hermandad.
¿Cree que esa forma de ser le ha ayudado en esta nueva etapa profesional?
- Totalmente, porque es esa manera natural de ser amable de los venezolanos, que yo la desplego con todos quienes visitan Arepas Grill, al punto que todos quienes llegan como clientes terminan convirtiéndose en mis amigos.
¿Cuál ha sido para usted el reto más grande en este su Nuevo hogar?
- Todo me ha sido fácil y me he adaptado maravillosamente hasta el punto que ni el clima ha sido un reto. Pasé parte de la pandemia aquí y allá, por lo cual pude apreciar bien las diferencias, aquí la atención médica es inmediata al igual que el acceso a las vacunas. Pero en cuanto a la comida y a la forma de como nos alimentamos los latinoamericanos en general, la forma como comemos nosotros es mejor porque los productos y la forma como los preparamos es mejor, todo es más casero, más orgánico, no es tan industrializado, literalmente, nuestra comida es orgánica.
Un mensaje final.
- Les invito a visitarme, para que disfruten de la buena y auténtica comida venezolana en Nueva York, con sazón casera y que conozcan la variedad de platos porque en Venezuela tenemos mucho más que arepas.



























