ENTREVISTA EXCLUSIVA

El programa DACA, que benefició a miles de jóvenes indocumentados con una protección parcial, ha cumplido una década de funcionamiento, pero se ha convertido en un pantano legal, que no permite a talentosos inmigrantes progresar como se merecen, con un camino hacia la ciudadanía y por lo tanto mantiene estancado a un sector importante de la nación.
En este aniversario por los diez años del programa de protección a inmigrantes que llegaron en la infancia, Manuel Castro, primer comisionado de inmigración de Estados Unidos en ser beneficiario de DACA, es una voz importante abogado por condiciones más justas para los soñadores y para todos los inmigrantes.
Durante una reunión especial con el alcalde Adams, presentaron una declaración en apoyo a los dreamers: “Con más de 150,000 soñadores viviendo en la ciudad de Nueva York, su hogar está aquí. Es por eso que nos unimos al presidente Biden y a la delegación del Congreso de Nueva York, para pedirle al Senado de Estados Unidos, que finalmente apruebe la Ley de Promesas y Sueños Estadounidenses, que otorgará a cada uno de estos jóvenes notables, un camino hacia la ciudadanía.”
Sobre su experiencia personal como inmigrante indocumentado, como soñador, como beneficiario de DACA, como activista comunitario, líder de base y desde su posición como el primer comisionado mexicano de inmigración de la capital del mundo, dialogamos con Manuel Castro en las oficinas de Impacto Latino.

¿Cuál es la perspectiva actual sobre los diez años de vigencia de DACA?
- El programa DACA dio oportunidad a muchos jóvenes soñadores, aunque no todos aplicaron. Algunos prefirieron continuar viviendo como indocumentados, por el temor de lo que podría pasar con un programa temporal y esa incertidumbre, se vio cuando asumió el presidente Trump y cambió el trato hacia la comunidad inmigrante y el programa casi desaparece.
DACA aún está en un proceso legal en el cual hay mucha incertidumbre
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Vengo de realizar un trabajo comunitario como director ejecutivo durante seis años en NICE, una organización basada en Queens con la cual viajamos a Washington DC y nos reunimos con los congresistas y oficiales electos, para continuar con la lucha por la reforma migratoria y por supuesto por DACA.
Lo que continuamos buscamos es un proceso permanente, que proporcione seguridad a nuestra comunidad, ya sea a los jóvenes que están actualmente en DACA, o a los que no aplicaron y también a la gente con TPS u otros programas, porque aún cuando tienen un estatus migratorio que les permite trabajar y no sentir el temor de ser deportados, hay mucha incertidumbre sobre lo que viene en el futuro.
Después de diez años, seguimos esperando algo importante para nuestra comunidad, porque actualmente el Congreso está controlado por demócratas y también la presidencia, ¿si no es ahora cuándo?
Existen manifestaciones permanentes de los inmigrantes por todo el país, ¿qué le parece eso desde su posición actual?
- Entiendo bien por qué la gente se está manifestando. El rol del gobierno local es muy importante, porque mientras esperamos por reformas a nivel nacional, cada ciudad puede hacer algo, el gobierno local puede hacer lo más posible para apoyar a la comunidad inmigrante indocumentada y es lo que estamos haciendo aquí.
Acabo de reunirme con un grupo de soñadores y también con un grupo que apoya a los soñadores con servicios legales, para aplicar por beneficios que actualmente existe en el Estado de Nueva York. Nosotros como oficina de gobierno apoyamos con fondos para que se realice ese trabajo.
Me siento orgulloso de estar en esta función, en la que puedo continuar con ese apoyo, porque mientras no exista una acción a nivel federal, tenemos que hacer todo lo que más se pueda a nivel local y por ello, el alcalde Adams quiso designar para este puesto a alguien que tenga la experiencia de haber vivido como indocumentado, como soñador.
Yo crucé la frontera con mi madre a los cinco años. Nací en México DF de padres poblanos, mis padres emigraron primero a México y cuando nací, con mis dos hermanos mayores, emigramos a Estados Unidos en 1989.
Por eso tengo la experiencia de haber visto a mis padres y a mis hermanos, -que llegaron más grandes que yo de catorce y dieciséis años-, tener diferentes experiencia y estatus, mis hermanos son trabajadores de la construcción y arriesgan su vida a diario.

¿Cómo DACA le cambió la vida?
- Soy de la primera generación de soñadores, la que comenzó a organizarse y me gusta contar la historia. Por ejemplo, me reuní con soñadores jóvenes que apenas están en la universidad y que no conocieron lo que fue ser soñador antes de DACA, porque los que ahora se están graduando de la escuela secundaria y van a la universidad, tal vez no saben lo que fue ser un soñador indocumentado sin DACA.
Es una experiencia muy fuerte, el estar en la escuela secundaria y vivir la incertidumbre de no saber lo que va a ser de ti después, no saber si vas a poder ir a la universidad, si vas a poder seguir viviendo aquí, si es mejor dejar los estudios y trabajar con tu familia y esa fue la experiencia que nos impulsó a luchar por este proyecto de ley.
Actualmente ya no pueden registrarse nuevos soñadores para el beneficio de DACA, pero los que lo hicieron pueden renovar su estatus. Por eso estamos abogando y luchando por una Reforma Migratoria o por lo menos por una ley que apoye a los jóvenes soñadores, la cual sea permanente y no les obligue a vivir con el temor de que en dos años se elija o reelija alguien que quiera quitar el programa o eliminarlo totalmente y tengo que hablar de esto porque hay mucha gente que ha vivido en Nueva York y en el país como indocumentados desde hace más de treinta años, desde la amnistía de 1986.
¿Cree usted que es posible que Nueva York pueda lograr un consenso, con apoyo del alcalde para lograr una Reforma Migratoria?
- Tenemos un alcalde que tiene una plataforma, no solo porque es el alcalde de la ciudad más grande del país, que es la ciudad de los inmigrantes, porque el sesenta por ciento de los neoyorquinos son inmigrantes o hijos de inmigrantes. El alcalde es conocido por su énfasis en la seguridad pública, -que le interesa a todo el mundo-, creo que podemos utilizar esa plataforma para continuar luchando por la Reforma Migratoria.
Yo soy un testimonio del tipo de gente que está incluyendo y de la gente con la que quiere trabajar el alcalde, gente que tiene un punto de vista y esta experiencia vivencial, porque muchas veces en estas posiciones, los académicos o los legisladores pueden tener influencia en el alcalde, que hace poco estuvo en Washington y que ha estado en varias actividades directamente hablando con los soñadores, conociendo sus experiencias.
Ya que soy el primer soñador comisionado del país, en una ciudad de inmigrantes y soñadores, estoy aquí para continuar luchando, no solo en la ciudad sino también en todo el país, sin aceptar lo poco que se nos ha dado, porque los inmigrantes y los latinos contribuyen mucho en esta ciudad.
La otra área que tenemos que enfatizar es que tenemos que ser el ejemplo del mundo, en la ciudad donde está ubicada la Organización de las Naciones Unidas y en donde he conocido a gente de alrededor del planeta y cómo es que nosotros apoyamos a la comunidad inmigrante, no podemos como país crear una subclase permanente de seres humanos, los programas temporales se siguen renovando, pero nada se concretiza ni se hace permanente y se ha creado y se mantiene una subclase de personas, que no tienen ni voz ni voto y se les está aprovechando por su mano de obra y mientras tanto están contribuyendo.
Estados Unidos no puede promover la democracia en otros países y mantener aquí una subclase de personas.

Según su experiencia, ¿cómo deberían los medios enfocar la problemática migratoria?
- Ahora que estoy en esta posición y puedo compartir mi historia, se están dando cuenta los medios que ya no estamos hablando de los soñadores como los jovencitos que hay que tenerles lástima, si no que estamos aquí y hay que tomarnos en serio. A pesar de eso, seguimos viendo como se trata a nuestras familias y a nuestras comunidades.
Hay que cambiar la narrativa, eso de que se les explotó, se les deportó, hay que hablar también de las contribuciones y aportaciones, por ejemplo, la ciudad de Nueva York se mantuvo abierta porque tuvo la mano de obra de repartidores de comida, de trabajadores de construcción y de todos los que siguieron laborando durante la pandemia y en verdad no se ha contado esa historia apropiadamente.
Si no hubiera sido por ellos, quizás no habríamos tenido la infraestructura necesaria para que la ciudad pueda sobrevivir y ahora que hemos retornado a la normalidad, no debemos olvidarnos de los trabajadores esenciales, de los cuales una mayoría fueron inmigrantes, como los que limpiaron los vagones de los trenes. Trabajé cercanamente con ellos en NICE, todos inmigrantes, igual los que limpiaban los hospitales.
¿Cómo está el trabajo con el liderazgo obrero, que ha tenido una importante influencia en los cambios positivos para los inmigrantes?
- La organización que lideré antes, NICE, se enfoca en el trabajo con el movimiento obrero en Nueva York, es la voz de los inmigrantes en construcción y tuve que trabajar con los líderes sindicales. Cuando empecé como director de NICE no había esa cercanía y me acerqué a los sindicatos para conversar sobre lo importante que era trabajar juntos, porque la mitad o más de la mitad de los obreros de construcción son latinos y armamos coaliciones para buscar mejoras en las obras de trabajo, pasamos leyes de salud y seguridad, fue una relación muy buena que se inició y que se mantiene.
Lo que noté es que hay soñadores que son estudiantes de arquitectura o ingeniería, que conocen del trabajo por sus padres inmigrantes o hermanos que conocen de la construcción, de esa trayectoria que las han utilizado generaciones de inmigrantes en la construcción, se piensan que controlan ciertas industrias porque sus hijos y sus descendientes aprendieron de esas primeras olas de inmigrantes y ojalá la comunidad latina pueda hacer lo mismo algún día.
¿En qué medida se puede asimilar la gran influencia de los artistas para apoyar una Reforma Migratoria actualmente?
- También vamos a estrechar la colaboración con el sector de la cultura. Nueva York es la capital del mundo, muchos artistas viven o vienen aquí y hay mucho enfoque en los medios en la ciudad, tenemos acercamiento a artistas y al sector de la cultura, que es muy importante para Nueva York y nosotros como parte de la alcaldía, vamos a utilizar todas las herramientas para continuar alentando y educando al resto del país y a la Casa Blanca, sobre lo importante que es la comunidad inmigrante y latina e incluir a los “influencers” en este proyecto.
¿Qué piensa de que la ciudad considere a los comunicadores como trabajadores esenciales de primera línea?
- Lo vimos de primera mano en NICE, que estuvo abierta durante toda la pandemia porque está ubicada en el epicentro del epicentro, cerca del Elmhurst, en Jackson Heights y mucha gente se quedó sin trabajo, comenzó a enfermarse. No podíamos cerrar el centro, porque la gente venía por ayuda, por comida, por información, por ansiedad y miedo y la gente sentía un alivio de ver que estábamos abiertos, porque sentimos que era una obligación estar ahí con la comunidad y mientras tanto muchas oficinas de gobierno se mantuvieron cerradas.
Ahí conocimos a mucha gente de los medios que venía y se exponía al virus, vi como los reporteros o quienes buscaban cubrir las historias venían y se exponían, muchos de ellos ya tenían esta experiencia porque en sus países de origen también se exponían cubriendo historias peligrosas y para ellos era muy normal ir a donde esté la historia.
En esos primeros meses los hospitales estaban inundados de gente, recibimos llamadas sobre gente que estaban falleciendo en sus hogares o gente que moría en los hospitales y no sabían qué hacer, estábamos ahí para apoyarles, esa experiencia no se olvida.
Ahora que estoy en el gobierno estoy pensando que, en la próxima crisis, no debemos olvidarnos de esto, porque después del 9/11 debí trabajar con las familias de los impactados, igual con Sandy, es gente que no cuenta con apoyo y cada vez que ocurre una crisis el gobierno y la sociedad actúa sorprendidos de que hay una comunidad indocumentada impactada y no se le puede ayudar.
Hay que parar este tren, para que en la próxima crisis estemos bien preparados sobre que vamos a hacer con la comunidad. Hay que crear un fondo para nuestra comunidad, hay que apoyar a los grupos de base y a los medios de base que siempre van a estar ahí.
Un mensaje final
Me enorgullece ser el primer mexicano en más de veinte años, en tener esta posición y poder tener una entrevista en mi idioma natal, poder hablar de mi historia y poder acercarme a la comunidad de esta manera, porque no había este tipo de acercamiento anteriormente, para presentar a la comunidad sobre lo que podemos hacer juntos.
Mi madre creció en un pueblito en la región mixteca y por su decisión de emigrar, por la convicción y los sueños de mis padres estamos aquí y puedo hacer lo que estamos haciendo, quizás no habría sido lo mismo en nuestro natal México y quiero aprovechar el tiempo que tengo aquí, para apoyar a la comunidad lo que más se pueda.


























