Lupe Vélez: Una figura de su época

Lupe Vélez.

Cuando nos ponemos a cavilar y hacer memoria sobre los inicios del talento hispano en el Hollywood de los años veinte y treinta del pasado siglo, nos preguntamos qué razón tenían los protestones de épocas más recientes, que en sus descabellados alegatos reclaman la falta de talento hispano en La Meca del Cine.

Posiblemente la poca escasez de condiciones artísticas y conocimientos de este tema, les permite a estas personas alzar la voz respecto a este asunto y guiarles a pensar, (porque ellos no estaban allí), la ausencia de nombres en el Hollywood actual, nunca tendiendo una mirada atrás para percatarse de están totalmente errados. Nuestros amigos, deben ser más aplicados e investigar y estudiar quienes conformaban el parnaso del Hollywood dorado.

Lupe en un fotograma de su última película “Naná”, 1943.

El artista y actor hispano existe desde que Hollywood ha sido Hollywood, y fueron bastantes nombres que se alzaron con el  calificativo de estrella desde la década de los años veinte.

Lupe Vélez, Dolores del Rio, Ramón Novarro, Gilbert Roland, Raquel Torres, Lupita Tovar, todos mexicanos y los españoles, Antonio Moreno y Carlos Villarías.

Foto publicitaria de Laughing Boy. Lupe Velez posa junto junto a su paisano Ramon Novarro.

 Lupe Vélez una avanzada de su época

Una figura que se adelantó a época fue la precoz actriz, bailarina y vedette Lupe Vélez, nacida en 1908 en San Luis Potosí, México, dentro de una familia acomodada compuesta por su padre el general Jacobo Villalobos Reyes y la cantante operística Josefina Reyes, además de cinco hermanos menores. Al cumplir los trece años sus padres deciden enviarla a estudiar a un convento en San Antonio, Texas, donde aprende el idioma inglés.

Dos años más tarde el padre abandona el ejército y ya en la capital se incorpora a la Revolución Mexicana, Lupe abandona el conventos y poseedora de un carácter temerario y su precocidad regresa a la capital de México, se pone a trabajar en una tienda por departamentos, y es a través de la madre, por sus contactos musicales que conocen ella y su hermana Josefina, a la gran tiple cómica María Conesa que las recomienda para actuar en los intermedios musicales del Teatro Principal.

Al su padre no permitirle utilizar su apellido, Lupe decide utilizar el de la madre, y es ahí donde comienzan sus andaduras hacia la fama y donde nace LUPE VÉLEZ.

Afiche de uno de los primeros éxitos de la Vélez, “Cuban Love Song”.

De ahí en adelante comienzan sus éxitos y logros, donde por supuesto aparece algún que otro traspié. Conquista Hollywood y el teatro de Broadway, y el amor no se hace esperar con sonados romances con Gary Cooper, Arturo de Córdoba, Errol Flynn, Harald Maresch y un matrimonio tumultuoso de seis años junto a Johnny Weissmüller, afamado nadador y campeón olímpico además del más completo interprete del personaje de Tarzán en el cine.

Su carácter le creó y sin número de apodos, pero el que más se le aplicaba con mucha frecuencia era el de Mexican Spitfire, por su serie de seis películas del mismo título, filmó unas 45 cintas, de las cuales dos fueron británicas (Thr Morals of Marcus y Gypsy Melody, ambas en 1936), y dos mexicanas (La Zandunga, 1937 y Naná, 1943); y alterno junto a Douglas Fairbanks, Edward G. Robinson, Walter Huston, Stan Laurel y Oliver Hardy, Jimmy Durante, Ramón Novarro, Arturo de Córdoba, Crox Alvarado y Leon Errol. Se puso a las órdenes de afamador directores, como: D.W. Griffith, Cecil B. DeMille, Wyliam Wyler, Fernando de Fuentes y Henry King.

Lupe Veléz y Johnny Weissmuller, durante una fiesta en Hollywood.

Después de filmar “Naná”, en su país natal regresó a su mansión de Hollywood, y se dio a la tarea de preparar su próxima obra teatral en Broadway, sabiendo que estaba embarazada de Arturo de Córdoba y que su supuesto prometido Harald Maresch era el protegido sentimental de Arturo, decidió tomar una salida por la puerta fácil, ya que debido a sus fuertes convicciones católicas, el aborto estaba descartado y con una fuerte dosis de seconal, se suicida el 13 de diciembre de 1944.

Lupe Vélez, víctima del desamor y la incomprensión, murió a los 36 años dejando un legado artístico rico y variado; y sus restos se hallan en el lote de actores de la Asociación de Nacional de Actores de México del Panteón Civil de Dolores de la capital mexicana.            

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