REPORTAJE ESPECIAL
LOS LATINOS EN HOLLYWOOD (Parte I)
Por Carlos Navedo IMPACTO LATIN NEWS

Siempre que hablemos de la influencia de talento extranjero en Hollywood desde sus inicios, los latinos han tenido un lugar de privilegio y relevancia desde la llegada del cine mudo. Estrellas de de gran magnitud, llenaron con sus nombres las marquesinas de los grandes palacios cinematográficos construidos en una deslumbrante época ya desaparecida.
Pero debemos refrescarnos la memoria y pensar que en aquellos tiempos las grandes luminarias latinas se codeaban al mismo nivel que las anglosajonas y las europeas.
Si pensamos en nombres de relevancia, el primero en la lista, debe ser el rival de Rodolfo Valentino en la década de los veintes, donde el nativo del estado mexicano de Durango, Ramón Novarro fue la estrella indiscutible de su tiempo y rey del estudio “Metro-Goldwyn- Mayer”, y para aquellos años su nombre aparecia en cada producción de dicho estudio por arriba del titulo del filme. ¿Verdad que no existia la descriminación?
José Ramón Gil Samaniego, nacido en 1899 en el seno de una distinguida familia de dicho estado arribó a “La Meca del Cine, en 1916, comenzó su carrera como figurante en varias películas pero no fue hasta “Los 4 Jinetes del Apocalípsis”, que llamó la atención a los productores de la “Metro”, cuando en la misma bailó un tango. Pero tuvo que llegar “Ben-Hur”, para que el papel del príncipe judio le convietiera en la primerísima figura de los predios de Louis B. Mayer y estando sus creditos por encima de la mismísima Greta Garbo.

Este caso y muchos más que enumenaremos en futuros escritos nos hace pensar en la leyenda y el consabido sonsonete de la descriminación hacia los latinos que era inexistente y que los estereotipos vinieron mucho después cuando muchos actores se “vistieron” de folklóricos y accedieron al “cliche” al interpretar un personaje.
Dolores del Rio es otro caso, de grandes dimensiones en la pantalla de plata. Oriunda también del mismo estado que Novarro, prima segunda suya, nacida Dolores Asúnsolo y López Negrete en 1905 y huyendo de la revolución mexicana sus padres se trasladan a la la Ciudad de México donde ingresa en el “Colegio San José”, donde recibe educación elemental y estudia francés y danza y a los15 años contrae matrimonio con el rico abogado Jaime Martínez del Rio de quien adopta sus apellidos, la luna de miel dura dos años y los desposados viajan por España, Francia e Inglaterra.
De regreso a México la pareja empieza a codearse con intelectuales, pintores, artístas y es durante una reunión particular tomando el té, que conoce al realizador Edwin Carewe, quien queda prendado de su belleza y le ofrece el papel titular en la cinta del año 1925“Joanna”.
Después de ahí todo fue historia una sólida carrera, la separación de su marido su matrimonio con Cedric Gibbons, director de arte de la “Metro”, separación de Gibbons, tras su sonado romance con Orson Welles, y por ultimo otro tercer matrimonio con Lou Riley, de quien siempre dijo que fue el hombre que más estabilidad dió a su vida.
Dolores del Rio, filmó 29 largometrajes en Hollywood y despué de un declive en su trabajo en Norteamérica reemprende una carrera en su país donde fue una reina en “La Época de Oro” del cine mexicano.































