Local 78 elige a sus oficiales el sábado 9 de junio

Por Ximena Hidalgo Ayala 

Edison Severino

Los sindicatos en Estados Unidos han atravesado varios procesos y etapas de la historia, pero en la actualidad afrontan nuevos y difíciles retos a nivel nacional y mundial. Particularmente relevante es el surgimiento de una nueva generación de directivos de origen hispano-hablante, que han puesto sobre el mapa laboral de la nación la presencia de toda la comunidad mestiza como motor fundamental, exigiendo no solo el reconocimiento de su presencia sino fundamentalmente de sus derechos.

En este panorama, si bien es motivo de orgullo, constituye sin duda una gran responsabilidad ante la historia el ser líder obrero, pero Edison Severino ha superado la prueba con creces. Estar al frente de una de las más grandes uniones sindicales de Nueva York durante la crisis nacional y mundial no es cosa fácil. Miembro de la Local 78 desde 1996, sabe por experiencia propia del funcionamiento de la estructura de su sindicato desde la base hasta el puesto de mayor responsabilidad, al representar a 4,500 miembros registrados de los cuales 3,800 están activos y en los que se incluye una diversidad étnica posible solo en la “capital del mundo”.

El record de logros obtenidos demuestra su compromiso con los principios de la unión, los cuales se elevan para desarrollar una lucha inteligente a favor de los intereses de todos los miembros, unificados por la especialización del trabajo que realizan.

Su liderazgo a dado gran impulso a la presencia de la comunidad hispano-hablante en el difícil medio sindical, particularmente en el tiempo de crisis generalizado que se vive. Es importante destacar que el equipo de trabajo que respalda el trabajo de este líder sindical representa a todas las nacionalidades que conforman la membresía de la Local 78, por lo que podemos afirmar sin duda que es un equipo multiétnico.

La experiencia en una carrera profesional activa y comprometida con los intereses más trascendentales de los miembros, es el pilar fundamental de su proyecto. Edison Severino aprovechó para hacer un llamado a la conciencia general de todos los miembros y mantenerse unidos por los mismos ideales y objetivos, sin permitir que se fracture el fundamento de su poder que radica en la unión. Agradeció la lucha diaria de todos los miembros, el apoyo y confianza a su desempeño.

Las actuaciones previstas para continuar con la agenda de trabajo van a suponer un gran impulso al esfuerzo nacional por salir de la crisis, que es cuando más difícil se vuelve la negociación de un nuevo contrato colectivo que satisfaga las necesidades de los miembros de la unión.

Un hecho significativo es la mentalidad inclusiva de un hombre que ha vivido y crecido en diferentes regiones del planeta y que como buen neoyorquino, sabe que un líder no se define por el lugar donde nació sino por las conquistas en pro del bien común, que significa no solo el bienestar y progreso de los miembros a los que sirve y representa, sino a la proyección de la unión como motor de toda la comunidad laboral que es a su vez el motor de toda la nación y que enfrenta nuevos retos en el momento histórico, tales como la intolerancia racial y étnica, retrograda mancha en un mundo integrado por la mayor y más avanzada tecnología de la historia.

Es objeto de preocupación, que viviendo en una ciudad en donde la excelencia en la ejecución del trabajo individual sobrepasa las diferencias, todavía se apele a nacionalismos enfermizos que no hacen sino mantener paralizado el desarrollo de nuestras comunidades, fracturando el proceso de construcción de la identidad como comunidad trabajadora. Esta manipulación que apela a nacionalismos divisionistas debe producir un contundente rechazo por parte de todos los estamentos de la comunidad, por constituirse en una expresión de discriminación.

Los miembros de la Local 78 tienen en sus manos la posibilidad de apoyar el sentido de democracia, a través de la participación activa en las próximas elecciones, en donde no está en juego el sentimiento hacia los países de nacimiento, sino los intereses como grupo de trabajo, hermanado por condiciones laborales cada día más difíciles, en medio de las cuales y como complemento, la defensa de los derechos humanos y civiles son una prioridad.

El sábado 9 de junio es la gran oportunidad de expresar con claridad que el movimiento obrero está vivo, está activamente comprometido con el progreso de la ciudad, el estado, la nación y el mundo, representado en cada inmigrante que trabaja honrada y esforzadamente para aportar con su destreza y eficiencia a mantener un mundo libre de asbesto y materiales tóxicos, como ejércitos de luz en un planeta amenazado por la destrucción del medio ambiente.

Local 78 este es su momento de continuar escribiendo la historia con decisión y fortaleza.

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