La recuperación económica y de empleos debe ser una prioridad para las autoridades

EDITORIAL

Cuando la pandemia del COVID-19 paralizó Nueva York y las variantes Delta y Ómicron se empecinaron en la ciudad, las pequeñas y medianas empresas sintieron de manera inmediata el impacto económico.

Los ingresos económicos disminuían drásticamente hasta el punto de que miles de pequeñas empresas se vieron obligadas a cerrar sus puertas y despedir a todo su personal.

A pesar de los embates provocados por el virus, la crisis pandémica trae consigo enormes desafíos de capacidad de respuesta por parte de las autoridades para incentivar la economía local.

La capacitación laboral será de vital importancia por parte de las agencias de la ciudad, hasta alcanzar estrategias que protejan a los más vulnerables y mitiguen los efectos de la economía.

Si bien el alcalde Eric Adams y la gobernadora Kathy Hochul han reconocido la importancia de la recuperación económica y los empleos, ambas autoridades deben crear nuevas estrategias que le permita al sector empresarial poder mantenerse en pie y evitar una debacle.

Muchas empresas en su mayoría dirigidas por latinos todavía tienen pagos atrasados. Pero más allá de la deuda, Nueva York necesita un plan de recuperación de pequeñas empresas a largo plazo que se centre directamente en impulsar a las empresas más pequeñas y vulnerables, para que se les brinde la mejor oportunidad de volver aún más fuertes.

Además de la crisis sanitaria, social y política que provocó la pandemia, las autoridades tienen por delante un enorme desafío: reactivar la economía.

Para atraer y retener a trabajadores y recuperar los empleos, Nueva York deberá priorizar las inversiones básicas que ayuden a mantener el atractivo del estado en medio de la creciente competencia de otras ciudades que tienen un costo de vida más bajo, especialmente en este momento inflacionario que atraviesa los Estados Unidos.

Los funcionarios a nivel estatal y local deben dirigir la mirada en inversores globales y retener bajo un marco sustentable de la inversión empresarial.

La ciudad de Nueva York deberá ser más innovadora y creativa. Así mismo, imaginar alternativas que resulten en atributos positivos al momento de decidir una inversión por el sector privado de grandes empresas que contratan un significativo número de personas.

Aunque existen múltiples razones que provocaron la escasez de mano de obra, los líderes de la ciudad y el estado deben realizar importantes inversiones en la capacitación de la fuerza laboral.

Dentro de este aspecto se incluye la ampliación de los programas de capacitación más efectivos, que con demasiada frecuencia funcionan con unas pocas docenas o cientos de personas cuando necesitan los recursos para capacitar a miles.

Después de que miles de personas fueron despedidas de sus empleos y las empresas se vieron obligadas a cerrar sus puertas, los neoyorquinos se volcaron en el espíritu empresarial y de la innovación.

Las autoridades deberán aprovechar este renacimiento empresarial al permitir que los procesos para iniciar un negocio sean menos burocráticos. Será de vital importancia reducir las cargas regulatorias y asegurar que los empresarios pertenecientes a las minorías sean una parte central de este auge de nuevas empresas.

Será necesario también que las autoridades ayuden a Nueva York a mantenerse competitivo en una era de trabajo remoto e híbrido, ya que después de que las personas se trasladaron a trabajar desde sus casas, es posible que este tipo de modalidad esté aquí para quedarse.

La ciudad y el estado deberá comenzar a planificar sobre esta nueva modalidad de trabajo y comenzar a planificar en acciones innovadoras que permitan a Nueva York convertirse en un lugar inigualable para trabajar desde casa.

Esto podría incluir invertir en nuevos parques de bolsillo y espacios abiertos en vecindarios residenciales de toda la ciudad e incentivar a los propietarios de edificios a convertir los espacios comerciales del segundo piso en centros para el trabajo de oficina comunal.

Con la llegada de la primavera y el verano las autoridades deben poner el acelerador para que se incremente el turismo después de que muchas pequeñas empresas de este sector han tardado en recuperarse.

Las artes, los restaurantes, el comercio minorista, los hoteles y el transporte aéreo no recuperarán su fuerza anterior hasta que los turistas regresen en cantidades mucho mayores.

Eric Adams y la gobernadora Hochul deberán intensificar los esfuerzos para promocionar Nueva York a nivel nacional e internacional, de modo que la ciudad pueda aprovechar al máximo cuando una masa crítica de turistas internacionales viaje nuevamente.

Además, NYC & Company debería ampliar los esfuerzos para que los neoyorquinos se conviertan en turistas en su propia ciudad.

A medida que la ciudad lucha por salir de la pandemia de COVID-19 y mira hacia la recuperación, verá una ola de muchos miles de trabajadores que necesitan volver a capacitarse, mejorar y, en última instancia, volver a conectarse a los trabajos en una economía marcadamente cambiada.

Un elemento clave para retener y mejorar las condiciones de los profesionales de desarrollo de la fuerza laboral de primera línea, es también incrementar los bajos salarios y trabajar el alto estrés, que se ha incrementado especialmente en los últimos dos años, han demostrado ser creativos, comprometidos, motivados por la misión y resistentes a la resolución de problemas.

Estos trabajadores con todo lo que aportan a su trabajo, son cruciales para la siguiente fase de la recuperación económica de la Ciudad de Nueva York.

Es importante que a las pequeñas empresas y a los trabajadores también se les proporcione el apoyo que se merecen, incluida la compensación justa, la seguridad laboral que sustenta a la familia y las oportunidades de crecimiento y avance profesional.

El empleo continúa estancado mientras Nueva York se recupera lentamente

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