
La pandemia del coronavirus ha disparado las ventas de las exclusivas bicicletas estáticas de la marca Peloton, cuya facturación aumentó un 66 %, hasta casi 525 millones de dólares, en el último trimestre, según anunció este miércoles.
Con gran parte del mundo confinado en sus casas por la enfermedad, más y más consumidores se han animado a desembolsar los más de 2.000 dólares que cuestan estas bicicletas, que a través de su pantalla y con una cuota mensual de 39 dólares dan acceso una amplia plataforma de clases de ejercicio en streaming.
Entre enero y marzo, Peloton ingresó 524,6 millones de dólares, frente a los 316,7 del mismo periodo del año anterior, unas cifras claramente por encima de las expectativas de los analistas.
Su número de suscriptores superó los 886.000, un incremento del 94 % con respecto al mismo periodo de 2019.
Además, la compañía espera que la tendencia continúe y actualizó al alza sus previsiones de cara al futuro, basándose en parte en la trayectoria ascendentes de las ventas durante el último mes.
En el último trimestre, Peloton -que también vende cintas para correr por más de 4.000 dólares- todavía registró una pérdida neta de 55,6 millones de dólares, vinculada principalmente a gastos legales extraordinarios.
La compañía, que salió a bolsa el pasado año, ha visto cómo sus títulos han subido más de un 30 % en lo que va de 2020, por lo que su capitalización supera ya los 10.000 millones de dólares.
La pandemia ha obligado a Peloton a cerrar el casi centenar de establecimientos que tiene, pero la clausura de los gimnasios ha ayudado a sus ventas y le ha permitido compensarlo con holgura. EFE


























