La Mujer Latina: a la búsqueda del liderazgo

Las latinas apenas ocupan puestos de responsabilidad. En puertas del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Nacional de Liderazgo de Hispanas lucha para que tengan su lugar.

Por Inmaculada Tapia

Cristina López, presidenta de NHLI.

Según los datos del Instituto Nacional de Liderazgo de Hispanas (NHLI, por sus siglas en inglés), las mujeres latinas están poco representadas en órganos de dirección ya sea dentro del sector público o privado.

Sólo el 27 por ciento de las mujeres hispanas trabajan en posiciones profesionales o gerenciales, un pequeño porcentaje comparado con el casi 40 por ciento de las mujeres caucásicas estadounidenses.  Según los datos de la revista estadounidense Fortune, en las empresas en cuyas juntas directivas hay mujeres, su representación es sólo del 15 por ciento y, de éstas,  menos del uno por ciento son latinas.

“En la arena política, las latinas representan menos del 2 por ciento de los miembros del Congreso y cargos electos y designados a nivel estatal y local”, dice Cristina López, presidenta del NHLI, en una entrevista.

Hilda Solis, secretario de labor

La organización que preside, con sede en Washington, nació en 1987 para vencer esa disparidad proporcionando cursos, estudios y apoyos que ayuden a la mujer latina a encontrar un hueco en la sociedad norteamericana y a erigirse como líderes en diferentes ámbitos sociales y de empresa, con la intención de que puedan influir en las políticas públicas para construir una sociedad más equitativa y humana.

López señala que los programas que preparan a las mujeres latinas para ocupar posiciones de liderazgo y lograr con ello un cambio social “son esenciales para asegurar un futuro equitativo y prometedor para todos en nuestra nación. Estados Unidos se enfrenta a cambios demográficos grandes, no sólo en el rápido crecimiento de la población hispana, sino también a cambios en la fuerza laboral activa. En los próximos diez o quince años, el incremento en la población latina votante impulsará a muchas mujeres latinas a ser elegidas para ocupar cargos en el gobierno”.

“Necesitamos latinas capacitadas para asumir posiciones de liderazgo. La misión de NHLI es potenciar el desarrollo profesional de las mujeres, el acceso a directivas que pueden servir de modelo (role models) y proveer herramientas y oportunidades para desarrollarse y crecer como líderes”, argumenta la presidenta de NHLI.

NHLI ofrece programas diversificados para promover el ascenso profesional. El "Executive Leadership Program" está diseñado para mujeres que están en el punto medio de sus carreras, listas para dar el salto a un alto nivel ejecutivo.

"Learning to Lead", está dirigido a estudiantes universitarias de 17 a 22 años. De ellas el 80 por ciento  provienen de familias de bajos recursos y son las primeras en sus familias en asistir a la universidad.

"Advancing Latina Leaders in Nonprofits" (ALL IN) es el diseñado para preparar a la próxima generación de líderes en el sector filantrópico. El programa está abierto a jóvenes profesionales de entre 24 y 34 años que trabajan en organizaciones sin fines de lucro. Además la organización ofrece conferencias y "webinars" sobre liderazgo y desarrollo profesional abiertos al público.

Jueza de Corte Suprema de E.E.U.U. Sonya Sotomayor con estudiantes de ley

TRABAS AL DESARROLLO PROFESIONAL

Una de las principales razones por las que las mujeres latinas no acceden a cotas de poder, pese a tratarse de un amplio colectivo con poder decisivo tanto social como económico, tiene que ver con la formación educativa, según Cristina López.

“El 36 por ciento de las latinas no han completado la secundaria; sólo el 12 por ciento han pasado al menos de cuatro años en la Universidad, mientras que el 28 por ciento de las mujeres no hispanas sí lo han hecho. Necesitamos incrementar nuestro nivel de educación para poder avanzar”, manifiesta. Sin olvidar, dice, "la habitual discriminación hacia las mujeres, que en el caso de las hispanas tiene mayor incidencia".

Además de solicitar programas que ayuden a más hispanos a graduarse y que preparen a los niños a tener éxito escolar, Cristina López, pide recursos para programas de  prevención del embarazo juvenil. El porcentaje de jóvenes latinas en cinta es  el doble del promedio nacional.

“Las latinas tenemos la tasa más alta de nacimientos en madres adolescentes de todos los grupos étnicos en Estados Unidos. En 2007 el porcentaje de nacimientos en la población  latina, entre 15 y 19 años, fue de 81,7 por cada mil, en comparación con el 27,2 de la población blanca y del 67,3 en la población afro-americana. El embarazo temprano roba a las latinas muchas oportunidades”, explica Cristina López.

La presidenta del NHLI hace referencia, también, al hecho de que la mujer latina se haya incorporado más tarde al mercado de trabajo como una circunstancia que ha enquistado su desarrollo profesional. “El compromiso con la familia lleva a muchas mujeres a no aceptar o perseguir oportunidades que nos podrían ayudar a escalar posiciones de liderazgo más rápidamente”.

Muchas mujers aspiran a ser líderes como Rosie Rios, tesorero de E.E.U.U.

BARRERA PSICOLÓGICA

Existe una indeterminada barrera psicológica que hay que vencer. “Tenemos que convencernos de que sí podemos lograr lo que nos proponemos", añade López, quien insiste en la necesidad de que la mujer latina se conciencie de que “el que no arriesga no logra, y nosotras somos las arquitectas de nuestro futuro. Aunque nuestras familias son importantes, nuestra realización personal y profesional también lo es y debemos ponernos las primeras, de vez en cuando”, sentencia.

Desecha la idea de que la mujer se deba sentir culpable por tener, en determinados momentos, otras prioridades que no sean la familia. Un sentimiento que considera que está condicionado por la educación recibida en el seno familiar, aunque reconoce que es la propia mujer la que se impone límites.

“No sabemos cómo dar a conocer nuestra capacidad profesional, somos demasiado modestas” comenta, a la vez que reconoce que las mujeres latinas tienen menor acceso a redes sociales “que nos ayuden a avanzar, que nos informen de oportunidades y nos conecten con las personas que toman las decisiones”.

López afirma que, por suerte, las nuevas generaciones tienen una buena formación  y escalan posiciones más rápidamente. “Tienen más confianza en sí mismas y creen más en el ¡sí, se puede!”. Además de mantener un compromiso social muy acusado.

Esta satisfecha con el cambio de imagen que se ofrece de la mujer latina en los medios de comunicación, en el cine y en la televisión.

“Hemos pasado de ser sirvientas y "sex symbols" a profesionales de prestigio, pero todavía tenemos que luchar mucho para conseguir mayor visibilidad positiva en los medios de comunicación no latinos”, afirma con rotundidad.

La equidad en el salario es la prioridad legislativa que la presidenta del NHLI considera más necesaria para mejorar los derechos y la vida de las mujeres. “Desafortunadamente, las mujeres continuamos recibiendo sueldos más bajos que los hombres, y las latinas aún menos que otras mujeres. En Estados Unidos hoy las mujeres ganan un promedio de 79 centavos por cada dólar de los hombres y las latinas sólo 59 centavos”.

Señala la reforma del sistema de inmigración como otra de las mayores necesidades para la comunidad latina.

“Nos limita el acceso a la educación universitaria, cuidados de salud y sobretodo trabajos profesionales. Muchas latinas viven con el temor de ser deportadas y separadas de sus hijos menores (nacidos en EE.UU.), y son explotadas en el trabajo por su estado legal”, concluye.

Toda una maquinaria en marcha para lograr un ambicioso objetivo: que la mujer latina se incorpore a la sociedad con poder de decisión y sin complejos.

 

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