Durante varias semanas Nueva York ha estado en el centro de un debate después de que la Asociación de Enfermeras del Estado (NYSNA) anunciara el inicio de una huelga y exigiendo mejores condiciones laborales, además, de cómo sopesaría esto en los hospitales y de ser escuchadas sus demandas como beneficiaria a las enfermeras.

El principal sindicato del estado ha presionado para que se establezcan normas que establezcan niveles de personal acorde a las hospitalizaciones, argumentando que tener muy pocas enfermeras pone tanto a los pacientes en riesgo, como a salud mental y física de los trabajadores.

Desde que llegó la pandemia del COVID-19 a Estados Unidos y convirtió a Nueva York en el epicentro, otras enfermedades respiratorias y variantes se han estado propagando hasta llevar al sistema de salud al borde del colapso, siendo los enfermeros, los médicos y los pacientes quienes se ven más afectados.

Los trabajadores de la salud calificados como héroes de primera línea en pleno apogeo de la pandemia enfrentan una crisis, en parte alimentada por el agotamiento, la politización de un virus que dejó a muchos trabajadores de primera línea sintiéndose despreciados y, en ocasiones, abusados.

A lo largo de la pandemia, las enfermeras han descrito condiciones inseguras en los hospitales. Han indicado que el agotamiento y la falta de equilibrio entre el trabajo y la vida los ha llevado a tomar decisiones que han afectado su labor y la salud de los pacientes.
A lo largo de la pandemia, las enfermeras han descrito condiciones inseguras en los hospitales. Han indicado que el agotamiento y la falta de equilibrio entre el trabajo y la vida los ha llevado a tomar decisiones que han afectado su labor y la salud de los pacientes.

La huelga de las enfermeras es el último recurso para ser escuchadas, deciden tomar esta decisión cuando se trata de vida o muerte.

“Cuando meses y años de reuniones, documentación, pruebas, peticiones, cartas, investigaciones, protestas, discursos, ensayos, negociaciones, piquetes, mítines y divulgación en los medios no logran estos objetivos, nuestros empleadores no nos dejan otra opción”, dijo Judy Sheridan-González, quien ha trabajado durante más de 30 años como enfermera registrada en la sala de emergencias del Hospital Montefiore en El Bronx.

Judy Sheridan-González, RN, MSN, ha trabajado durante más de 30 años como enfermera registrada en la sala de emergencias del Hospital Montefiore en el Bronx, así como en una variedad de otras especialidades en diversos entornos de atención médica.
Judy Sheridan-González, RN, MSN, ha trabajado durante más de 30 años como enfermera registrada en la sala de emergencias del Hospital Montefiore en el Bronx, así como en una variedad de otras especialidades en diversos entornos de atención médica.

 

Los hospitales en huelga

En la ciudad de Nueva York miles de enfermeras han aceptado ir a la huelga en caso de que no se pueda llegar a un nuevo contrato, así lo anunció la NYSNA a través de una conferencia de prensa en Manhattan en el que también participaron algunas autoridades electas de la ciudad.

Las enfermeras dicen que sus demandas no están siendo escuchadas a pesar de que todos los sistemas de salud en los que trabajan las enfermeras de NYSNA reciben Protestas de asignación (POA) de forma regular.

Estos POA se combinan en "Crónicas de atención al paciente", que brindan una descripción general de las pésimas condiciones de trabajo que resultan en un número cada vez mayor de enfermeras que abandonan la profesión.

La votación se llevó a cabo en las últimas semanas de diciembre de 2023 en 8 centros médicos y sistemas hospitalarios de la ciudad de Nueva York, y más 16.000 enfermeras votaron a favor de realizar una huelga a partir del 9 de enero en caso de no llegar a un acuerdo de un nuevo contrato para esa fecha.

“NYSNA continuará negociando sin parar hasta el 9 de enero con la esperanza de llegar a acuerdos”, expresa parte del comunicado. En estas negociaciones se verán afectados hospitales de los 5 Condado de la ciudad.

El sindicato ha indicado que el aviso de huelga de 10 días entregado a los 8 hospitales le da tiempo a la administración para planificar la atención de los pacientes en caso de que comience una huelga.

“Hacer huelga es siempre el último recurso”, dijo la presidenta y enfermera de la NYSNA, Nancy Hagans, en un comunicado de prensa.

“Las enfermeras han estado en el abismo arriesgando nuestras vidas para salvar a nuestros pacientes durante la pandemia de COVID-19, a veces sin el EPP que necesitábamos para mantenernos a salvo y, con demasiada frecuencia, sin suficiente personal para una atención segura de los pacientes”, agregó.

Según NYSNA, las enfermeras de BronxCare; Montefiore; Mount Sinai Hospital; Mount Sinai Morningside y West; New York Presbyterian; Columbia University Medical Center; Richmond University Medical Center completaron la votación y casi el 99 % optó por autorizar una huelga.

Los hospitales han tenido problemas para contratar y retener enfermeras y otro personal en medio de las consecuencias de la pandemia de COVID-19.

Según un informe reciente de grupos de la industria, incluida la Asociación de Atención Médica del Estado de Nueva York y la Asociación de Hospitales del Gran Nueva York, "el 100% de los hospitales del estado informan escasez de enfermeras que no pueden cubrir".

El problema se ha vuelto más urgente ya que los hospitales han lidiado este invierno con una afluencia de pacientes infectados con gripe, RSV y COVID-19.

Las negociaciones en los hospitales han estado en curso durante meses y se han estancado por las demandas de niveles de personal más seguros , así como mejores salarios y beneficios de salud.

Luego de que el contrato actual de los trabajadores venciera el 31 de diciembre. El voto de autorización de huelga no requiere que las enfermeras hagan huelga en una fecha determinada, sino que les permite entregar un aviso de huelga de 10 días en cualquier momento.

Reclaman también que, a falta de personal, la negativa de los hospitales a cumplir con las proporciones mínimas de enfermeras por paciente o la cantidad de casos razonable para los proveedores de atención comunitaria, da como resultado tasas de morbilidad y mortalidad prevenibles para los pacientes.

Pero, según las enfermeras los empleadores se niegan a escucharlas cuando intentamos salvar lo que queda de la profesión de enfermería y han insistido en poder cumplir con su labor profesional en el cuidado de los pacientes.

Los grandes hospitales de los Estados Unidos obtuvieron ganancias récord durante la pandemia de COVID-19.

Después de elogiar a las enfermeras como héroes de la atención médica al comienzo de la pandemia, la falta de personal y el agotamiento han contribuido a que dos tercios de las enfermeras registradas planean dejar la profesión en los próximos dos años, según una encuesta de 2022 realizada por ShiftMed.

Sus principales demandas

A lo largo de la pandemia, las enfermeras han descrito condiciones inseguras en los hospitales. Han indicado que el agotamiento y la falta de equilibrio entre el trabajo y la vida los ha llevado a tomar decisiones que han afectado su labor y la salud de los pacientes.

Desde la pandemia las enfermeras han estado protestando por las horas extraordinarias obligatorias y han pedido mejores condiciones.

"No se puede tener una enfermera trabajando en una unidad médico-quirúrgica donde debería haber cinco pacientes y esa enfermera está atendiendo a 12 pacientes. Hay enfermeras en la sala de emergencias que atienden a 20 pacientes", dijo el sábado la presidenta de la NYSNA, Nancy Hagans.

Las enfermeras están presionando para que los hospitales implementen y hagan cumplir proporciones seguras de personal, mejoren los salarios de acuerdo con la inflación y mantengan la cobertura de seguro médico en lugar de los recortes propuestos por los hospitales.

El sindicato dice que los hospitales no están haciendo lo suficiente para mantener a los cuidadores con los pacientes y dicen que los hospitales deben invertir en contratar y retener enfermeras para mejorar la atención al paciente.

“Algunos de nuestros colegas han muerto, otros enfrentarán los efectos del COVID-19 en los próximos años. Muchos de nosotros tenemos Trastorno de estrés Postraumático. Todos nosotros estamos hartos y agotados”, reclamó Hagans.

También quieren beneficios para la comunidad, como programas de financiación para reclutar y capacitar enfermeras dentro de las comunidades a las que sirven.

Las enfermeras han dicho que quieren ejercer su profesión con el respeto que se merece, para poder cuidar a los pacientes adecuadamente. Además, quieren asegurarse de que sus recompensas entusiasmen a los jóvenes y los alienten a seguir la carrera de enfermería.

también quieren las herramientas necesarias para hacer nuestro trabajo. han dicho que su aspiración es regresar a sus hogares sabiendo que también pueden cuidar a sus familias y de ellos mismos.

Los pacientes se verían afectados

Cuando los hospitales de la ciudad de Nueva York se inundaron de pacientes con COVID-19 en marzo del 2020, muchos trabajadores de la salud incluidos los enfermeros tuvieron drásticos cambios de vida a nivel social y emocional.

Varios estudios sobre los efectos del COVID-19 en los trabajadores de la salud muestran que experimentaron síntomas de trastorno de estrés postraumático y otros problemas de salud mental.

Un estudio de 2.579 trabajadores de la salud en el Sistema de Salud Mount Sinai de la ciudad de Nueva York al principio de la pandemia, entre abril y mayo de 2020, encontró que casi el 40 % de los encuestados experimentaron síntomas de trastorno de estrés postraumático, ansiedad o depresión. Mientras que una encuesta nacional de aproximadamente 12.600 enfermeras realizada en enero de 2022 encontró que las enfermeras de cuidados agudos todavía experimentaron altas tasas de agotamiento y que las enfermeras más jóvenes eran más vulnerables que las enfermeras mayores.

Entre los menores de 35 años, dos tercios informaron sentirse ansiosos y el 43% informaron sentirse deprimidos.

Estos hallazgos significan sonar las alarmas en los hospitales en un campo donde el agotamiento y el estigma en torno a la búsqueda de atención de salud mental ya eran preocupaciones antes de que llegara la pandemia.

A esto se suma la atención en horario extraordinario que en 2022 han realizado las enfermeras a los pacientes infectados con gripe, RSV y COVID-19.

Si bien COVID-19 no inició la conversación sobre la necesidad de un nuevo enfoque de la salud mental en el campo médico, ha creado un nuevo sentido de urgencia para los defensores y los formuladores de políticas que tendrá sus efectos en los hospitales.

Aun así, la amenaza de otro aumento de COVID-19 permanece, y la pandemia continúa haciendo que la vida sea más estresante para los trabajadores de la salud. Por ejemplo, algunos hospitales han sufrido escasez de personal debido a la partida del personal a tiempo completo.

Pero la frustración aumenta cada día. La Asociación de Enfermeras afirma que se están yendo demasiadas enfermeras y que no hay suficientes para reemplazarlas. La presidenta del Consejo de la ciudad de Nueva York, Adrienne Adams, apoya la huelga de las enfermeras.

“Lo que está claro para todos nosotros es que nuestras enfermeras se están agotando a un ritmo insostenible para la ciudad de Nueva York”, dijo Adams.

El estrés de la pandemia de COVID ha dejado a muchas enfermeras agotadas y a algunas con problemas de salud mental.

Sin un final inmediato a la vista para la crisis de escasez de personal, se estima que habrá casi 200.000 vacantes para enfermeras registradas a nivel nacional durante los próximos nueve años.

La enfermera Judy Sheridan-González, escribió que muchas de sus compañeras tienen pesadillas al recordar que dejaron documentación importante, sobre todo cuando olvidan hacer una tarea o compartir información crítica con la enfermera en el próximo turno.

“Salimos del trabajo atormentados por la imagen de una sala de emergencias que se asemeja a una tienda de rescate después de un desastre. Nos atormentamos por la nueva mamá con la que no pudimos trabajar en la lactancia materna y los problemas básicos relacionados con traer un nuevo bebé a casa”, Sheridan-González.

“Mientras tanto, la administración nos culpa por todo lo que sale mal dentro de ese sistema, incluso cuando señalamos sus ineficiencias y fallas con regularidad”, agregó en su escrito.

Acuerdo tentativo para evitar la huelga

Uno de los ocho hospitales de la ciudad de Nueva York donde las enfermeras amenazan con ir a la huelga llegó a un acuerdo con los miembros del sindicato.

Las casi 4.000 enfermeras del New York-Presbyterian Hospital que están sindicalizadas lograron llegar a un acuerdo tentativo sobre un contrato, el primer hospital en llegar a un acuerdo antes de la inminente huelga.

La Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York felicitó a las casi 4.000 enfermeras de NYSNA en New York-Presbyterian Hospital que llegaron a un acuerdo tentativo sobre un contrato justo el sábado 31 de diciembre, horas antes de que expirara su contrato y un día después de entregar un aviso de huelga a la dirección del hospital.

El comité de negociación de NYSNA en New York-Presbyterian presentará el acuerdo a sus miembros con una recomendación de que acepten el contrato.

El contrato se liquidará y ratificará solo con el voto mayoritario de los miembros de NYSNA en el hospital.

El arduo trabajo y el compromiso de las enfermeras de New York-Presbyterian con los pacientes ayudaron a lograr un acuerdo tentativo que ayudará a reclutar y retener a más enfermeras para brindar atención segura a los pacientes y mejorar las condiciones de los pacientes.

El NYSNA insta a otros hospitales a seguir el ejemplo de New York-Presbyterian en la negociación de buena fe de contratos justos que respeten a las enfermeras y los pacientes.

Las negociaciones continúan en BronxCare Health System, Flushing Hospital Medical Center, Maimonides Medical Center, Montefiore Bronx, Mount Sinai Hospital, Mount Sinai Morningside and West y Richmond University Medical Center.

Las enfermeras de NYSNA de los siete hospitales, que representan aproximadamente a 12,000 enfermeras en los cinco condados, entregaron avisos de huelga de 10 días el 30 de diciembre. A menos que se alcancen acuerdos contractuales, las enfermeras de esos hospitales harán huelga el 9 de enero de 2023.

Se espera que las enfermeras vuelvan a la mesa de negociaciones durante los próximos días en las otras siete instalaciones.

Han estado haciendo sonar la alarma sobre la crisis de escasez de personal que pone en riesgo a los pacientes, especialmente durante una tripledemia de COVID, RSV y gripe.

Las enfermeras dicen que los hospitales no están haciendo lo suficiente para mantener a los cuidadores al lado de la cama y, en lugar de trabajar con las enfermeras que fueron llamadas heroínas durante la pandemia del COVID-19, en algunos casos, han violado los derechos sindicales, espiado e interrogado a las enfermeras sobre la actividad sindical y tratado de silenciar a las enfermeras para que no hablen sobre escasez de personal

“La huelga siempre es el último recurso, pero las enfermeras dicen que están preparadas para hacerlo si la administración del hospital no les da otra opción para proteger a sus pacientes y su práctica”, escribió en un comunicado La Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York representa a más de 42,000 miembros en el Estado de Nueva York.

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