
¿Quién debe dirigir y manejar los recursos de la MTA: el gobernador o el alcalde? Lo que debería ser una coordinación eficaz y sin poses electoralistas entre el gobernador Andrew Cuomo y el alcalde Bill de Blasio, estaría generando mayores obstrucciones en la buena conducción de la Autoridad Metropolitana de Transportes, más conocida como MTA.
Cuomo, tiene la autoridad legal para dirigirla y como la ha conducido en los últimos años ha sido sino es un desastre cercano al caos.
De Blasio, por su parte, si bien no tiene autoridad legal para subsanar los males de la MTA tiene el derecho y la facultad de reclamar a nombre de los millones de usuarios -de la que es su alcalde- que se brinde un buen servicio.
Ni en países tercermundistas se ve que el principal transporte público de su mayor centro urbano esté “dirigido” desde fuera de la urbe, por autoridades que conocen de sus padecimientos solo por vía internet o TV.
En la ciudad de Nueva York, para eso existe un concejo municipal con decenas de concejales que conocen mejor que asambleístas y senadores estatales la realidad del transporte local: porque ellos lo viven, lo sienten, lo afrontan y padecen como todos sus residentes. Los legisladores estatales muchos de cuyos distritos están más cercanos al Canadá que a la Gran Manzana, no lo saben.
Es absurdo que sean legisladores estatales y un gobernador que piensa en genérico sobre todos los problemas del estado, los que velen por la administración y recursos locales de la MTA.
Esto no ocurre ni en las ‘repúblicas bananeras’, pero si en Nueva York. El alcalde de Blasio dijo a NY1 que en los pasados dos años su administración dio $2 mil 500 millones a la MTA, sin conocer en que se han empleado. ¿Es que no es tiempo esto cambie?


























