La caída de un titán

EDITORIAL

El refrán popular dice “del árbol caído todo el mundo hace leña”, pero en el caso particular del ex Fiscal General de Nueva York, Eric Schneiderman, es importante hacer un análisis justo.

Nadie sensato se opondría a la censura que actos de violencia, contra quien sea, deben tener por parte de toda la comunidad y más aún cuando estos son generados por un servidor público. Sin embargo los actos de violencia que en la vida privada, censurables desde todo punto de vista, cometiera el ahora ex fiscal, no borran su excelente record de trabajo sirviendo a los intereses de los neoyorquinos, particularmente a los más vulnerables.

El Ex Fiscal Scheniderman desde su trabajo en el Senado Estatal, demostró gran eficiencia logrando la aprobación de legislación, por lo cual logró su reelección consecutiva por varios años y en cada una de sus reelecciones, las cifras demuestran que tuve un apoyo ascendente de los votantes, ello demuestra que su trabajo fue respaldado por su comunidad que finalmente lo premió con el cargo de Fiscal General del Estado.

Eric Schneiderman al momento de su súbita y sorpresiva renuncia, era quien lideraba en el Estado de Nueva York la pelea contra la administración Trump en varios frentes, desde el mantener políticas de protección al medio ambiente, apoyar a los dreamers, luchar contra el abuso de las empresas privadas a los trabajadores, etc., etc., el Fiscal Scheniderman era el paladin de la lucha anti-Trump y con su renuncia el Partido Demócrata pierde una pieza clave.

Alguien ha resaltado la cooperación que el Fiscal Schneiderman estaba proveyendo al Fiscal Especial Robert S. Mueller III, (encargadodel caso Rusia-Gate), particularmente la ayuda en las investigaciones a Paul Manafort y las transacciones financieras que este realizaba para Trump. Ahora probablemente no faltarán las preguntas suspicaces sobre si Mueller conocía sobre la conducta inapropiada de Scheniderman, aún cuando esta ocurriera en su vida privada, la cual tampoco le ha sido respetada al Presidente Trump.

De lado y lado se están sacando los trapos sucios al sol y esta guerra va para largo. Si bien el Presidente Trump ha sido ferozmente atacado por los demócratas por sus numerosas aventuras extra maritales y sus abusos a mujeres, por su parte el Partido Demócrata también ha sido atacado por el lado presidencial con los casos de prominentes políticos como el Ex gobernador Eliot Spitzer, quien renunció tras admitir su relación con una prostituta y el es congresista, también demócrata de Nueva York Anthony Weiner, quien estuvo sentenciado a prisión por sus mensajes inapropiados con menores.

Lo interesante es que estas comparaciones se realizaron hace cinco años, en el 2013 y en ese entonces Trump ya puso en tela de duda a Eric Schneiderman diciendo que el próximo será ese “peso ligero, que esperen y vean que es peor que Spitzer o Weiner”. ¿Cómo tuvo acceso Trump a esta información? ¿A caso Julián Assange también le proveyó de ella al igual que le facilitó los emails de Hillary?

Eric Schneiderman estaba cobrando un liderazgo fuerte y bien fundamentado, trabajando en varios frentes y logrando el apoyo de grupos importantes, desde sindicatos, hasta movimientos estudiantiles y femeninos a nivel nacional. Se perfilaba como potencial contendiente en cualquier arena y el siguiente paso probablemente podía haber sido la misma gobernación estatal de Nueva York, por lo cual no llama la atención la muy interesante posición de Gobernador Cuomo de pedirle su renuncia inmediata.

El fiscal general estaba liderando una investigación sobre como la policia y fiscales, incluyendo el Fiscal de Manhattan Cyrus Vance Jr., manejaban las acusaciones de asalto sexual contra Harvey Weinstein y el Gobernador Cuomo, le escoge precisamente a Vance Jr. para investigar al Ex Fiscal Scheneiderman. ¿Es esto una casualidad? Porque no es la ley del karma la que rige la política neoyorquina.

El movimiento MeToo al que apoyó rotundamente el Ex Fiscal Scheniderman y que a su vez se estaba convirtiendo en un fuerte apoyo a su liderazgo, se convirtió en un bumerán, esto unido a su trabajo, que provocó que a lo largo de su carrera fuera acumulando una serie de enemigos, desde miembros de la comunidad a los cuales les arrebató la organización de eventos, hasta bandas criminales a las que desmanteló, empresarios a los cuales hizo pagar miles de dólares, el mismo Trump y hasta el Gobernador Cuomo, con quien las discrepancias en cierto punto fueron evidentes, se acumularon y estallaron.

El Fiscal Schneiderman se había ganado la enemistad incluso de las multinacionales, en su guerra contra la contaminación presentando más de medio centenar de demandas. Recientemente, el 25 de abril, una nota de prensa reportó que el Fiscal Scheneiderman recuperó 226 mil dólares en pagos de tiempo extra, para trabajadores de una empresa de televisión.

Sus logros legales marcaban la pauta de trabajo a nivel nacional, ya que la legislación de Nueva York sirve como un modelo e inspiración para varios estados de la Unión Americana.

Un titán de la política ha caído por sus humanas debilidades, sus errores serán investigados y sin embargo, el castigo ya le ha llegado al verse truncada una carrera prometedora, pero sus errores no borran lo trabajado y el servicio prestado a su comunidad. Es un acto de justicia reconocerlo.

La caída de Eric Schneiderman

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